NUEVA NOVELA

                         LA CRISIS Y LA CORRUPCIÓN. LA VIDA DE SUS INOCENTES VÍCTIMAS

 

GÉNERO: AMOR Y DENUNCIA SOCIAL

                                                                                      SINOPSIS

 

Esta es la historia de un joven matrimonio, Arturo y Amelia de apenas veintisiete años. Pero puede ser tu historia, ya que nos hallamos inmersos en la misma época y estamos sujetos a las mismas circunstancias que sus protagonistas. Tu vida, puede ser similar, aunque no por completo. Pero tal vez, pueda hablarse de cómo una pareja vive una situación de crisis, por la situación de España y la corrupción que habita entre sus mares, océano y tierra. Tal vez, podrás abrir los ojos, de no haberlo hecho ya, a la realidad a la que nos enfrentamos. Y en medio de la tortuosa verdad, tal vez pueda hallarse una salida. Y tal vez pueda arrojarse algo de luz inspirando a los corazones abatidos a surgir de nuevo radiantes. Porque, todos y todas pasamos por algún momento duro de nuestra vida, y quizá sea el momento de lograr la fuerza necesaria de salir de él, mediante ciertas palabras, que pueden plasmarse como hechos.                                 

 

Cómo veis estaba un día tan enfadada, pasando por una fase de frustración, que durante ella, se me ocurrió escribir esta novela. Más información o comentarios que queráis hacerme llegar por mi twitter, Facebook, Google + o mi blog. Cómo veis, hay dónde escoger. Twitter  @MariolaLoleon

Fabebook y Google+  Mariola López León

Blog  novelasypoemas.blogspot.com

Gracias. Megabesazos.


NOVELA

 

EL ALIENÍGENA PROTECTOR INTERGALÁCTICO

 

SINOPSIS

 

 

            Se trata de una hermosa historia de amor interplanetaria, entre el dorado alienígena Iv y la bella humana Layín. Iv, es un bello astrofísico Shuriaro, que pertenece a la plataforma espacial “Los protectores del Universo”, creada por el mundo Shuriar. Por su altruismo y avanzada tecnología, poseedores del espejo y sus portales intergalácticos, protegen el Universo. Cuando un peligro acecha a La Tierra, Iv irá a salvarla. Padecerá el sufrimiento causado por sus enemigos, pero Iv hallará la amistad y el amor de la fabulosa Layín. 


24/05/2016

 

EL ALIENÍGENA PROTECTOR INTERGALÁCTICO- ÚLTIMO CAPÍTULO.

 

 

XIX

 

El verdadero amor

 

El Director, bastante mayor, y de similares características físicas, utilizó su propio portal y apareció. Un viaje de ida y vuelta a un único destino por persona. Podría volver a utilizarlo, como hacían el resto de Protectores del Universo en sus misiones, pero siempre viajando a destinos diferentes. Esa era la limitación de esa asombrosa tecnología.

 

  • Estoy aquí en persona, a petición tuya, por el gran trabajo que has llevado a cabo, Iv.- Dijo el Director de la Plataforma.

  • Necesito saber algo. Nuestra fisiología se parece a la humana. De estar un tiempo más prolongado ¿este mundo es peligroso, mortal en mi caso?- Preguntó Iv.

  • Te refieres a la parte ambiental, clima, composición atmosférica y a la microbiología existente en él, virus o bacterias. Te afecta igual que a los humanos. Es más, tú eres más resistente a sus microorganismos que La Humanidad.

  • Otra pregunta. ¿Mi energía puede hacer daño a quien esté junto a mí, por cercanía o contacto? En todos los sentidos posibles.

  • Claro que no. Nuestra energía no hace daño y nuestra biología y la de esta especie son absolutamente compatibles. – Le contestó el Director intuyendo a qué se refería por cómo miraba lleno de amor a Layín.

  • Genial. Director, le presento a Layín. –Dijo Iv y agregó profundamente aliviado.-No hay peligro. No hay porqué volver. Un viaje por persona. Pero no usaré el de vuelta.

  • Iv, tu portal está ya abierto. Dura unos minutos y si se cierra, si te quedas, no podrás volver jamás.- Dijo el Director preocupado.

  • Lo sé.- Dijo Iv girándose hacia Layín y preguntándole

  • ¿Quieres que me quede a tu lado el resto de mi vida?

  • ¡Claro!- Exclamó emocionada.- Pero, ¿renunciarías a tu mundo por mí?

  • Tú eres mi mundo. No renuncio a nada.

    Ella lo abrazo y lo besó. Tras lo cual exclamó- ¡Sí estemos siempre juntos! Casémonos y traigamos a este mundo bellos bebés híbridos dorados. Te amo y te amaré hasta el fin de mi vida.- Dijo Layín.

  • ¿Ya has tomado una decisión?- Preguntó el Director.

  • Sí. Me quedo por siempre.- Le contestó Iv firmemente.

  • Buena suerte, hijo. Hay muchos agentes amigos de la plataforma que podrán venir a visitarte y contarte como nos va. Y tú, como te va a ti. Claro que solo una vez cada uno.-Dijo el Director.

  • Dichoso, porque estoy junto a ella.- Dijo Iv.-Aguardaré satisfecho la visita de mis amigos, aunque el mejor de todos se encuentra aquí. El primero que me descubrió y tras tomar alguna que otra precaución que casi me mete en un lío, se arrepintió y arriesgando uno de los aspectos más importantes de su vida confió plenamente en mí. Tu lealtad me emociona. Director este es Laso, quien me ha ayudado a salvar La Tierra.

  • Tu ayudante. Un honor.- Dijo el Director inclinando levemente la cabeza, tras lo cual, avanzó de nuevo hacia su portal y se marchó, desapareciendo el haz que éste emitía. El portal de Iv continuaba abierto.

  • ¿No te arrepentirás?- Preguntó Layín a Iv.

  • Jamás.- Y girando su pulsera, cerró su portal.

    Salieron de la sala de ocio donde se encontraban. El cilindro utilizado ya había sido apagado.

  • ¿Y qué hago ahora? Podría ser profesor aquí, de permitírmelo, claro.-dijo mirando al Rector de la Universidad.

  • No necesitas estudiar y convertirte en Astrofísico porque ya lo eres. Y de conocimientos más avanzados que los nuestros.- Le contestó.- Será un honor. Y el grupo elitista queda disuelto, porque un becado marginado y un alienígena han salvado La Tierra. Está claro que las diferencias entre personas, no nos separan, nos unen y complementan.

    Todos volvieron a su vida rutinaria. Laso se marchó junto a su novia a pasear. Vería a su amigo más tarde. Iv y Layín se quedaron a solas.

  • Hay algo que no te he dicho. Ya me había sentido atraído por ti la primera vez que te vi a través del Espejo Universal. Heroica y bellísima, salvando a un niño.

    Ella se sorprendía, mientras Iv le contaba el uso de aquel instrumento.

  • Por eso vine aquí, concretamente, y no a cualquier otra Universidad.

  • Me alegro de estudiar astrofísica aquí. De lo contrario, no te habría conocido. Qué casualidad.-Dijo Layín.- Y pasearon por los jardines cogidos de la mano.

    Mientras, el Director de la plataforma hablaba a su ayudante enfadado.

  • ¿Cómo has podido cometer tan grave error?

  • No ha sido un error. De no haber sido La Tierra, hubiera sido en otro mundo al continuar avanzando.

  • Es cierto, había que desplazar y destruir el Asteroide de todas formas. Fuese desde el mundo que fuese.- Dijo el Director.

    Ya llegada la hora de la cena, en La Tierra, Iv, Layín, Laso y su novia y demás alumnado y profesorado veían las noticias al tiempo.

  • El extraño campo de energía ha desaparecido sin provocar daños.-Decía el presentador.- Varios científicos de todos los países de La Tierra estudiaban la trayectoria de un Asteroide que pasaría cerca de Ella. Pero no había de que preocuparse, según las coordenadas de su trayectoria ya estudiadas, no pasaba lo bastante cerca de nuestro campo gravitatorio y no nos hubiera afectado, continuando su trayectoria sin más.

    Yuad miró a Iv.- ¿La especie más avanzada del Universo? Nuestros científicos no opinarán igual.-Miró a Laso.- Tranquilos amigos, la intención es lo que cuenta. Pretendíais salvarnos, de un peligro inexistente, pero aun así muchas gracias por las molestias. – Dijo sonriendo.

  • Había que destruirlo, desde aquí o desde otro mundo, el siguiente al que hubiera producido estragos.- Dijo Laso.

  • ¿Me enviaron específicamente a La Tierra profesionalmente a nada?- Inquirió Iv riéndose.

  • Eso parece, te tocaba otro destino.- Dijo Layín riéndose. – Y no ha sido por nada, has llenado de tolerancia una Universidad y revelado al mundo que los extraterrestres existen, ya no son meras sospechas. Has ayudado a un amigo y me has conocido a mí.

  • Lo sé, por eso he dicho lo de profesionalmente. Has dicho destino, eso es Layín. No es casualidad que estudiases aquí, o el error. Tú eres mi amor verdadero como lo soy  para ti. Nuestras energías, destinadas a estar juntas por naturaleza y por nuestras decisiones estaban separadas. Miré varios mundos utilizando el Espejo Universal y te vi en un mundo parecido al nuestro, llamado La Tierra. He viajado por el Universo, pero no por lo que pensábamos. No he venido a La Tierra a salvarla, he venido porque nuestro amor ha de estar unido, Layín. He venido por ti.

     

    FIN

 

 

 

 

 

 


 

8/05/2016

 

EL ALIENÍGENA PROTECTOR ITERGALÁCTICO

                                                                                                                                                                      

                                                                                  XVIII

 

 

 

Las apariencias engañan. El cambio.

 

 

 

Todos vieron lo sucedido. Salieron tras Iv que iba de la mano de Layín y fueron a la sala de ocio. Puso el medio de comunicación humano y en todas las cadenas, se emitía la misma noticia.

 

-         Un campo de energía ha emergido del planeta alejando de La Tierra un asteroide que había sido captado por nuestros radares no hace mucho. Los científicos de todos los países de La Tierra lo estaban investigando.- Dijo el presentador- Pero aún no sabemos de dónde emergió el campo, pasó en un segundo.

 

-         Mi amor, gracias en nombre de toda la Humanidad- Dijo Layín y lo besó. Tras separarse de él miró a los demás- Alguien más podría decir algo.

 

-         Que ha sido un privilegio ser tu mejor amigo, Iv.- Dijo Laso.

 

-         Tú eres de igual forma mi mejor amigo, y piensa que has ayudado a salvar tu mundo.- Dijo Iv abrazándolo. Tras separarse de él miró al resto.

 

-         Eres un alienígena superior a nosotros y te lo hemos hecho pasar fatal. Y no te has vengando de nosotros y salvado a la Humanidad. Ahora, ¿Qué vas a hacernos a nosotros?- Preguntó Yuad asustado.

 

-         ¿A vuestro grupito? Nada, no merece la pena guardar rencor, eso significaría que me importáis, y ya no, porque todo ha pasado y no sois tan magníficos como os creéis. No soy vengativo, que esto os sirva de elección a todos.- Le contestó Iv.

 

-         Laso ¿lo sabía?- Preguntó Yuad. - Has dicho que te ha ayudado.

 

-         Me descubrió y nos hicimos amigos, o ya lo éramos antes. Como estudia último curso de Ingeniería y es brillante supo ocuparse de interpretar mis diseños, según mis indicaciones, y de la parte mecánica, construyendo el cilindro.- Le contestó Iv.- Soy Astrofísico, esa parte me hubiera costado, por eso me enviaron a los mini-robots. Pero, sin Laso, no hay garantías de que hubiésemos terminado a tiempo.

 

-         Sí, este pobretón marginal ha hecho todo lo que ha podido.- Dijo Laso.

 

-         No volveremos a llamarte así jamás. – Dijo Yuad.- Iv y tú habéis salvado al mundo, claro que hemos aprendido la lección todos nosotros.- Y los otros asintieron.

 

-         No tiene sentido llamar a nuestro grupo elitista.- Dijo uno de los chicos.- Nosotros nos creíamos superiores por nuestra posición, y por eso os hemos tratado fatal desde el principio, sobre todo  a Iv. Ahora veo muy claro que las apariencias engañan. Tú eres el superior. Ambos lo sois.

 

-         Nadie es superior a nadie, mientras no haga daño, toda persona puede aportar algo al mundo. Cada cual posee un don, por insignificante que a esa o a otras personas pueda parecerle, no lo es. Por eso, hay que tratarse respetuosamente y en igualdad, eso pensamos los de mi mundo.- Le contestó Iv.

 

-         Cierto.- Dijo el Rector inclinando su cabeza ante él.- Sabias palabras.

 

-         Lamento lo que te hemos hecho, Iv, y gracias.- Dijo Yuad. – Todos le hicieron a Iv una leve inclinación de cabeza.

 

Desde las otras ubicaciones, los otros miembros del grupo de Protectores del Universo se identificaron, mostrando su verdadera naturaleza y explicando a los científicos que trabajaban en cada instalación de aquellas ubicaciones lo sucedido.

 

Ya se conocía la existencia de aquellos buenos alienígenas. Cada uno de ellos y ellas abrió su portal y volvió a la plataforma. Excepto Iv, al cual le costaría más partir. Pero no había opción alguna más que esa.

 

-         He de irme.- Dijo Iv.

 

-         Ha llegado el momento de la despedida.- Dijo Layín.- Ahora lo entiendo todo. Y comenzó a llorar mientras Iv la abrazaba. Se besaron. Se apartaron y acarició el rostro de ella, por última vez, conteniendo sus propias lágrimas.

 

-         Ha sido el año más feliz de mi vida, por ti, aunque el más cruel por los otros. Pero amarte y sentirme amado por ti lo ha compensado todo. Tras el fallecimiento de mis padres, y continuando los pasos de mi padre me hice miembro de Los Protectores Del Universo, honrado a mi padre. Me he sentido satisfecho ayudando en otras misiones anteriores y por lo que he llevado a cabo aquí, pero jamás he sentido tanta plenitud como cuando estoy a tu lado Layín. Tú y Laso sois también mi familia. Jamás os olvidaré. Mi amor por vosotros, cada uno a su manera, perdurará allá donde vaya más allá de las estrellas.

 

-         Y el mío.- Dijo Layín llorando.

 

-         Y el mío.- Dijo Laso que también lloraba. Eilina, fue llamada por él que viendo y sabiendo ya lo sucedido lo abrazó consolándolo. Tras apartarse de él, miraron emocionados a Iv.

 

-         Ha llegado el momento.- Dijo Iv, girando su pulsera varias veces en una y otra dirección, abriéndose un portal de energía rosáceo brillante. Miró al portal. Miro a Layín.

-    El amor más grande de mi vida aunque sea en la distancia, porque no hay elección alguna, he de irme.- Pero no avanzaba y lo vieron permanecer pensativo hasta decir.- O quizá siempre hay más opciones. Necesito hablar a mi Director.  


29/04/2016

 

EL ALIENÍGENA PROTECTOR INTERGALÁCTICO

 

XVII

 

La verdad

 

      Se quedaron sorprendidos sin saber que contestar. Aunque era a Iv a quien le correspondía comenzar a hablar.

-          Escuchadme, dentro de unos días un asteroide pasará cerca de La Tierra, desequilibrando vuestro eje y órbita. Soy miembro de la plataforma Los Protectores del Universo. Nuestro planeta, Shuriar, es el más pacífico y avanzado del Universo, por lo que crearon una plataforma en él donde, los Shuriaros, pudiésemos proteger al Universo usando nuestra avanzada tecnología. Intentamos ayudar a otros mundos. He venido a impedir vuestro desastre, lanzando un campo de energía mediante una máquina acoplada mediante un dispositivo a vuestro lanzacohetes. Eso eran los diseños que visteis. El campo de energía emanando desde La Tierra, alejará al asteroide de ella, informando a mi Director del desplazamiento de su trayectoria, de forma que los de la plataforma puedan destruirlo en un espacio controlado, o afectará negativamente a otros mundos. La clave de esto último es mi pulsera, el legado de mi difunto padre que pertenecía a dicha plataforma.   

El asombro invadía la habitación. Iv se puso de nuevo su pulsera, que ahora brillaba a su contacto, y miró a Layín.

-¿Aún me amas?- Le preguntó.

-¡Más que antes! Eres heroico. Has venido a salvarnos. Y todos los tormentos que has soportado de cierto grupito, pudiendo derrotarlos al segundo y no lo hiciste. Sufriste y lo aguantaste, de forma que no fueras descubierto antes de tiempo. Iv, mi vida, te admiro y ahora lo comprendo todo. Lo de tu plazo de un año hacía mí. Pero me iré junto a ti de ser preciso a donde vayas.

Iv se emocionaba ante su amor y sacrificio mientras controlaba sus lágrimas.- No puedes, solo nuestra especie puede atravesar nuestros portales. Y además, ésta no es mi verdadera forma. ¿Me amarías diciéndote que poseo cuatro brazos y la piel escamosa?- Preguntó probándola.

-          ¡No me importa cual sea tu aspecto! Te amo seas como seas, solo a tí.- Dijo emocionada.- Además, siempre puedes adoptar esta forma a mi lado, como lo has hecho este año. Es muy bonita, has escogido un físico de un muchacho muy guapo.

-          Tranquila y gracias. Te estaba probando, no he escogido nada. – Dijo amándola más aún por su tolerancia. - Este es mi verdadero rostro, soy muy parecido a vosotros.

Ya no había opción. El secreto se había descubierto y no merecía la pena guardarlo más. Iv terminó de transformarse. Creció 10 cm, llegando a un metro noventa y dos mechones morado fluorescentes aparecieron a los lados de su cabello rubio rizado, por delante, enmarcando su bello rostro. Rostro y resto de piel que se tornó dorada por completo mientras un halo de luz brillante emanaba de él. Su energía al descubierto, tal y como era. Por lo demás, igual. Lo miraron atónitos. Iv miró a Layín observándola mediante sus bellos ojos azules y dijo

-          Esta es mi verdadera forma.

-          Estupenda.- Dijo Laso, mirándolo admirado.

-          ¡Mi amor, eres aún más hermoso!- Exclamó Layín. – Pareces un buen angel.

Iv miró a los allí reunidos y, tras sonreir emocionado a su amada por lo que había dicho de él, agregó

-          El dispositivo acoplador de vuestro lanzacohetes, y la máquina que Laso y mis mini-robots me han ayudado a construir según mis diseños, provocará el campo que os salvará. Empecé hace un año y ya lo hemos terminado.

-          Tu mente es superior.- Dijo el Rector admirado. – Has hecho algo increíble a pesar de tu corta edad. Un momento, ¿qué edad tienes? Desconozco como va vuestro crecimiento y tiempo de existencia.

-          Igual. La edad es la misma, veinte años. El periodo de translación de Shuriar alrededor de nuestro Sol, es prácticamente el mismo que La Tierra al vuestro, difiere solo por un par de días. Y al estar fuera de mi mundo, los de la plataforma que usamos los portales lo hacemos a tiempo real, por lo que al volver el tiempo que ha pasado allí es igual en nuestro mundo y en el vuestro. Ya os dije que no éramos tan distintos.

Nadie se atrevía a tocarlo, envuelto en ese haz de energía dorado.

-          ¿Puedo abrazarte?- Preguntó Layín. Ahora entiendo lo de la energía.

-          Claro, ahora no está contenida y sale de golpe imprimiendo el impulso de la mayor fuerza física. Ahora fluye en su estado natural, ya no hace daño. Ella le abrazó y le besó. Sintió una emoción bellísima y se apartó de él sonriendo.

Laso, le rodeó mediante su brazo por su hombro y su espalda. Iv le abrazó. Laso se apartó emocionado habiendo sentido la calidez de su energía.

-          Ahora he de informar de lo ocurrido.- Apretó lo que parecía un adorno de su pulsera y se escuchó la voz en otro idioma de alguien.

-          Por respeto, hablaremos en vuestra lengua oficial.- Dijo Iv a los allí presentes. – Director me han descubierto, pero la máquina está preparada. Aguardo su orden de modo que se use en el momento exactamente adecuado. Les he explicado lo que sucede a algunos Humanos de aquí, a mi mejor amigo Laso que me ha ayudado y a Layín, que aún es mi novia.- Agregó presentándolos.

-          Vaya, eso último no entraba en la misión. Pero no puede lucharse contra los buenos sentimientos, lo entiendo. ¿Te creen?

-          Claro, han visto mi fuerza extraordinaria de impulso de energía y ahora mi verdadera forma.

-          ¿Están en tu contra o a favor?

-          Los veo a favor. Y los que no, porque no creen lo del asteroide, han visto mi fuerza y energía vital, por lo que se han asustado. No van a detenerme, apenas se acercan a mí. Quizás dentro de algunos años más la Especie Humana logre hacer lo mismo, por su energía vital de sus impulsos eléctricos cerebrales. Que la permitan salir, aliviándose e introducirla a voluntad. Esto no es magia, es biología.- Les dijo.

-          No importa, eso no nos incumbe. Trae la máquina, el asteroide se acerca. La última oportunidad era en dos días pero podemos ir preparándolo ya.- Dijo el Director.

Iv, que junto a todos los demás que iban tras él bajaron a las instalaciones, donde Iv ya había colocado el acoplador y la máquina esa misma tarde que libraba de investigar su profesor, ocupado por las tutorías. No obstante, al oír el ruido y verlo al pasar por su despacho fue hacia ellos asombrado. Había un dispositivo cilíndrico acoplado a otro dispositivo de enlace y éste, al lanzacohetes. Anexo al dispositivo, había como una especie de extraño y pequeño ordenador. Al introducir Iv las órdenes correspondientes, el cilindro comenzó a girar a gran velocidad. Empezó a concentrarse una gran energía y apretando un botón la hizo fluir del cilindro, tras abrir la compuerta de él y el gran ventanal de aquel sitio que comunicaba al exterior. Un campo de energía emergió del cilindro, saliendo por el ventanal y fue expandiéndose, por ondas hasta cubrir La Tierra. Tras lo cual, se alejaron de ella y se adentraron en el espacio, despidiendo al asteroide que se acercaba al otro extremo de la galaxia. Y una vez allí, en un espacio controlado, el Director de la plataforma disparó un rayo láser alcanzándolo y destruyendo el asteroide, sin daños colaterales. La Tierra estaba al fin a salvo.

 

 

 No es el final


18/04/2016

 

EL ALIENÍGENA PROTECTOR INTERGALÁCTICO

 

XVI

 

La energía

 

            Tras las clases, el fin de semana Iv y Layín salieron de incógnito. Fueron a cenar, a pasear, a bailar a una disco, a uno de los sofás de parejas de un pub donde se besaron románticamente y volvieron rumbo a la residencia. Caminando por la calle se pararon un rato. Era luna llena. Se besaron otra vez y ella sentía una extraña y agradable energía que invadía su cuerpo como no había sentido jamás. Solo le pasaba cuando le besaba. Y él sintió la energía de ella. Hubo un pequeño chispazo en sus labios, indoloro pero sorprendente.

-          ¿Qué ha sido eso?- Preguntó Layín asombrada.

-          No he podido controlarme y tu energía por medio de mí, ha empezado a liberarse. Tu cerebro funciona por impulsos eléctricos y ordena las funciones del resto de tu cuerpo. Han interaccionado, la tuya y la mía.- Dijo Iv.

-          ¡Eso es imposible!- Exclamó ella.

-          No tanto. Piensa cuando frotas un cepillo sobre una superficie como una alfombra. O cuando te acercas demasiado al televisor y el cabello se levanta, no lo hagas, es peligroso.

-          Ya, electricidad estática.- Dijo Layín.- Pero esto ha sido mucho más.

-          Es por mi energía.- Le contestó sinceramente, sin pensar.

-          ¿Qué dices?- Preguntó ella.

-          Nada, olvídalo. Sin preguntas, ¿recuerdas?- Le contestó usando otra pregunta porque había hablado demasiado. Quería decírselo todo, pero le asustaba hacerlo.

-          Es cierto. Volvamos a la residencia. Pero el plazo se te termina. Me dijiste que me lo contarías todo antes de irte y queda un mes de curso.

-          Y así lo haré.- Dijo Iv.

Ella le abrazó y se echó a llorar al pensar que iban a despedirse pronto y sin comprender porque le había dicho que no podía acompañarle, que se separarían. Iv lloraba por dentro.

-          Seamos dichosos este último mes. El año más feliz de mi vida.- Dijo Iv, secando las lágrimas de ella y conteniendo las suyas.

-          Cierto, amor.

Y los días fueron pasando. Cerca del día indicado, salieron una noche. Tras lo cual, Iv la acompañó a la puerta de la parte de la residencia femenina despidiéndose de ella, lanzándole un beso. Uno de los amigos de Yuad los vio, ya sospechaban que no habían terminado su relación. Y eso no podían permitirlo.

Al día siguiente, acorralaron en clase a Iv. Layín estaba junto a él cuando fue apartada de forma que no pudiera llamar a otro profesor, mientras Yuad le empujaba contra la pared. Había dos profesores en el aula, el Rector, padre de Yuad y otro del grupo elitista, por lo que no intervinieron.

-          ¡Te dijimos que no volvieras a verla!- Exclamó Yuad. Y sujetándole observó algo. Llegaba el fin de curso y se acercaba el verano. Hasta ahora habían ido en chaquetas pantalón y jersey gris y azul en invierno o camisas de manga larga de su uniforme al cambiar de estación. Ahora iban en manga corta y vio la muñeca de Iv. Y en ella, vio su pulsera dorada.

-          Me tienes asombrado. ¿Ahora eres una nenita y llevas joyas? ¿Y qué hace un pobretón como tú llevando semejante pulsera de oro? O de otro metal, brilla diferente.

-          Hay joyas masculinas. Y el brillo diferente, es porque es de imitación, tranquilo es de las baratas.- Dijo Iv nervioso. Porque la pulsera era el intercomunicador y el acceso al portal. La llevaba siempre encima, y la propia energía de Iv la recargaba. De lo contrario se desactivaría.

-          ¡Esto es auténtico y de calidad! Lo has robado. – Dijo Yuad quitándosela, mientras los otros le sujetaban.

-          ¡Devuélvemela!- Exclamó Iv nervioso. Golpéame otra vez si quieres como solías hacer, no quiero, no me agrada, pero no puedo soportar que me quites eso. Es lo único que me queda de mi padre fallecido. – Eso era verdad, ya que al saber que quería continuar su legado se la había regalado antes de fallecer. No mentía, era un modo de honrar a su padre, aunque no les contase su utilidad.

-          Mientes. Me la quedo.

Iv no aguantó más. De dos impulsos de energía, lanzó a cada extremo de la pared a los que le sujetaban, golpeó al que sujetaba a Layín, lanzándolo al otro extremo de la habitación y quedando ella libre y asombrada. Y le quitó la pulsera a Yuad  al que lanzó varios metros de un solo golpe. Todo su cuerpo empezaba medio a brillar. Y aunque se contuvo, algo de luz empezó a brotar de él.

-          ¿Quién o qué eres tu?- Preguntó Yuad asustado.- No has podido hacer esto.

-          ¡No había más opción, humano estúpido! Por tu culpa se iba a destruir La Tierra. Necesito decirle a mi Director el momento preciso del fin del proyecto y que nos sincronicemos por el comunicador que es la pulsera.- Dijo claramente. Total, ya le habían descubierto.

-          ¿Humano? Inquirió el Rector. O sea que no leo eres, eso has querido decir y lo hemos visto.

 Y ante las atónitas miradas de todos los presentes y a medio transformar, ya no pudo ocultarlo más.

- Lo lamento Layín, quería decírtelo a solas y que no lo supieras así. Pero las implicaciones de lo que había hecho Yuad eran terribles y no he podido contenerme más hasta recuperar lo que me pertenece y os salvará a todos de un destino inimaginable. Pero he venido a ayudar. – Y mirando a todos y sobre todo a Layín Iv agregó- Soy alienígena.

 

 


 

12/04/2016

 

EL ALIENÍGENA PROTECTOR INTERGALÁCTICO

 

XV

 

Intrusiones nocturnas

 

            Iv no podía creerlo. ¡Confiaba en él plenamente! Veía algo raro y aguardaba pacientemente sin hacer preguntas. Era fabulosa. Ambos volvieron a sus respectivas habitaciones. Laso se encontraba en la suya.

-          Listo y preparado. Explícame tus diseños, puede que hasta entienda algo.

-          Claro que lo harás, serás capaz de inmediato.- Dijo Iv.

Tras lo cual, ambos bajaron a las instalaciones. Iv introducía el código de acceso mientras Laso vigilaba. Ambos entraron y mostrando, el diseño del acoplador y del generador de campos de energía, fue explicándolo  a Laso.

-          Es muy complicado pero ayudado por esa monada de mini-robot, creo que podré lograrlo. El mini- robot se desacopló y aparecieron dos, uno ayudaba a Laso y el otro a Iv.

-          ¿Dónde escondemos los dispositivos?- Inquirió Iv - Será muy grande al terminarlo y los profesores llegan aquí por las tardes.

-          Hay un ático al que nadie sube. Lo colocamos allí y el día que el empleado de la limpieza se encargue del ático, tú lo guardas aquí. No coinciden, el turno de limpieza es por la mañana y los profesores están en clase, viniendo aquí por la tarde.- Dijo Laso.- Es una suerte que haya un único turno de clase. Lo que no comprendo es como vamos a subirlo cuando esté casi terminado y pese tanto aunque podamos al principio.

-          No te preocupes por eso.- Dijo Iv calmado.

Y así lo hicieron. Cada noche, una vez construido el acoplador al lanzacohetes, construían la máquina generadora de campos de energía. Hasta que la terminaron y ya era demasiado grande y pesada, como predijeron.

- Vigila, voy a sacarla.- Dijo Iv.

- ¿Tú solo? Imposible.

- Confía en mí, gírate.

Iv se concentró o mejor dicho se desconcentró,  parando de inhibir algo la energía que todos llevamos dentro, que en su especie se podía exteriorizar. Y esa energía le otorgó el impulso de coger tan pesada máquina, disponiendo de una mayor fuerza física, mientras sus brazos se tornaban dorados. Iv la subió y la ocultó. Descendía de nuevo conteniendo su energía, cuando llegó hasta Laso.

-          Ya puedes volver a girarte.

Laso quedó atónito.- Ya me contarás como lo has hecho.

Iv guardó silencio y le sonrió. Todo el proyecto terminó un mes antes de lo previsto.

Laso se encontraba medio adormilado en el aula. Eilina le llamo la atención.

-          ¿Qué te pasa? Estos cinco últimos meses parecías agotado. Y cuando no, ya no quedas como antes y no vamos a pasear por las tardes. Dices que has de estudiar mucho y lo respeto, pero es que hasta los fines de semana te quedas, y he de salir solo acompañada de mis amigas a la ciudad.- Dijo Eilina, ya que el Campus se encontraba a las afueras y la residencia dentro de él.

-          Pero te diviertes, ¿no? Eso es lo importante.

-          Ya, pero quiero que salgamos juntos y solos como antes, al menos esta noche.

-      Y lo haremos a partir de ahora.- Dijo Laso- Ya he terminado un proyecto que estaba llevando a cabo.

-          ¡Estupendo! Mañana por la noche, salida romántica.

Y así fue. Iv al fin pudo dormir de noche a un horario normal, tras pasear a escondidas por los jardines junto a Layín. Los otros llegaron de madrugada, Laso acompañó a su novia a la puerta de su habitación y volvió a la suya. Al día siguiente, vio a Iv preocupado.

- ¿Qué te pasa?

- Se acerca el momento y estoy nervioso. Y no volveré a veros a Layín y a ti.

Laso estaba inquieto por la situación, pero confiaba plenamente en el dispositivo diseñado por su mejor amigo. Y se sintió triste, porque no volvería a verlo y porque Iv no podría quedarse junto a Layín.

-      Dijiste que el portal solo puede usarse por la misma persona al mismo lugar solo dos veces, ida y vuelta. Al menos podremos visitarte una vez.

-   Imposible. El portal está configurado de forma que solo pueda acceder el código genético de nuestra especie. Lo hicimos nosotros, los protectores, de modo que nadie más que pudiese ser un peligro, lo usase.     

Laso se entristeció. Iv le abrazó. Tras separarse le dijo.

-          Jamás te olvidaré. Y cuando me vaya piensa que has ayudado a salvar tu mundo.

 

 

 

 


 

6/04/2016

 

EL ALIENÍGENA PROTECTOR INTERGALÁCTICO

 

XIV

 

Totalmente asediado y altamente emocionado

 

            Iv y Laso volvieron a su cuarto. Este último le abrazó.

-          ¡Has estado fabuloso, y eso que te cuesta mentir! Pero cuida lo de tu arrogancia.

-          No era mi intención, solo constataba un hecho.- Dijo Iv sinceramente.

-          Pero cuando esto se difunda te van a tomar más manía los del grupo elitista y su profesorado. Y siendo quien eres es mejor que pases desapercibido, no has de llamar tanto la atención o te descubrirán.

-          Sí es cierto, tú lo hiciste. No me he sabido infiltrar como es adecuado. Voy a ser más cuidadoso a partir de ahora. Pasaré desapercibido.

-          ¿ Y cuando te asedien Yuad y compañía?- Inquirió Laso.

-          Bajaré la cabeza y aguantaré lo que sea como haces tú. Hay que saber cuando no destacar.

-          Destacas saliendo junto a Layín.

-      Le explicaré que no quiero enfrentamientos y que puedo perder mi beca. Fingiremos romper delante de todos y nos veremos clandestinamente. No puedo evitarlo, la amo.- Dijo Iv.

-          Has de decirle la verdad.

-          ¿Qué se ha estado besando y enamorando de un alienígena? Le entraría el pánico.

-          No me pasó a mí.

-     No te ofendas, pero no son los mismos sentimientos. Nuestra intimidad es mayor de la que pueda haber entre nosotros, como comprenderás, aun sin llegar al momento culminante. No estaría bien llevarla a ese límite sin saber la verdad y marchándome a los seis meses.- Dijo Iv.

-        Por eso insistes en que os divirtáis un año y te irás. Pero os habéis enamorado.

-     Exacto, todo se ha complicado. Pero no puedo variar mis sentimientos aunque ella lo haga al descubrirlo.

-         No lo hará. Ella no es así.- Dijo Laso.

-        Lo sé. Tal vez me ame como ahora pero somos, literalmente de mundos distintos. He de irme o renunciar a todo por ella sin saber si somos biológicamente compatibles o si la haría daño, llegado el momento, por mi energía vital. No puedo arriesgar su salud y su vida.

-          ¿Energía vital?

-          Olvídalo. Solo has de saber que nuestro amor es platónico.

-          Es cierto, Iv. Lo lamento mucho.

Iv fue a clase portando en su interior su herido corazón. Solo sabía que disponía de seis meses de felicidad y todo se esfumaría, al marchar. Excepto su amor por ella. Y aunque no le había contado la verdad a Layín, había sido sincero respecto a sus sentimientos y le había hablado, aun sin saber ella el por qué, de que su amor era imposible.

Y a partir de aquel día ocurrió lo que Laso había dicho. Algún elitista intolerante profesor habló más de la cuenta y el grupo de Yuad, llenos de envidia, no paraban de asediarlo todo el tiempo. Se burlaban de él, le acorralaban y le volvieron a golpear más de una vez. Iv tuvo que dominarse y aguantar. Ellos pensaron que al fín le habían aterrorizado. Nada más lejos de la realidad, sufría, pero no les temía. No obstante, su frustración era enorme, podía vencerlos a todos en segundos usando el impulso de su energía vital, pero era preciso contenerse o le descubrirían. Era una tortura.

Layín no soportaba verlo sufrir así. Fue a hablar al Rector, el padre de Yuad, pero éste no hizo nada.

-          Iv, es culpa mía. Empezaron porque estamos juntos y no pueden soportar lo que ellos llaman, una chica de elite junto a un becado. Y lo de que seas un genio y hayas diseñado un nuevo dispositivo, lo ha empeorado. Quizás de no estar a mi lado, se aplaquen algo. He pensado que podemos ser novios en secreto, porque no soy capaz de estar sin ti. Te amo.

-          Había pensado lo mismo. Fingiremos una discusión en la cafetería y cada uno por su lado. Tras lo cual, nos veremos en los jardines a media noche. Te amo, pero recuerda solo nos quedan seis meses.

Ella le acarició el rostro dulcemente. De pronto asustada, le dijo

-          Hablas de que es imposible verme más como algo inevitable que no quieres que suceda. ¿Es que tienes alguna enfermedad terminal?- Preguntó abrazándolo. – Seré tuya hasta el final.

-          Tranquila, estoy bien. Se trata de algo muy diferente, no te asustes. Dentro de seis meses lo vas a comprender todo y sabrás por qué no puedo quedarme o tú irte a donde voy.

-          Seré paciente hasta saber la respuesta.- Dijo Layín comprensiva. Y disfrutaré estos seis meses al lado del amor de mi vida.

Iv se emocionaba por momentos. Ya no era que fuera un amor, un novio, había dicho el amor de su vida. Y el sentía lo mismo por ella.

Hicieron el teatro de la discusión en la cafetería. Se alejaron y Yuad de él. Se vieron a solas a media noche en los jardines, y pasearon cogidos de la mano. Tal y como habían quedado. Se abrazaron y se besaron. Y en ese instante a ella le pareció que su rostro comenzaba a brillar, de forma dorada. Ella se apartó emocionada. ¿Qué ha sido eso? Es fabuloso.

-          Un efecto óptico de la luna, la incipiente lluvia, la luz de las farolas y la de la ventana de alguna habitación, proyectado todo sobre mí.- Dijo Iv nervioso.

-          No sabes mentir al importarte alguien y no soy tonta.- Sonrió. Te pasa algo, algo distinto hay en ti, pero dije que aguardaría a que estuvieses preparado y me abrieras ese aspecto de tu vida. Nada de preguntas.

 

 

 

 


 

27/03/2016

 

EL ALIENÍGENA PROTECTOR INTERGALÁCTICO

 

XIII

 

El tribunal Universitario

 

-          ¡Es cierto, según mis indicaciones podrías hacerlo! ¿Y estarías dispuesto a ayudarme?

-          Claro, hay que salvar a la Humanidad. Y ayudar al mejor amigo de mi vida. Primero, los gamberros de mi barrio que me hacían huir y los que eran iguales a mí nos escondíamos aterrorizados. No nos unimos era un “sálvese quien pueda”. Llego aquí, y el grupo elitista me asedia hasta rendirme, que fue muy pronto, haciéndome sentir inferior. Tú has sido la única persona que me ha tratado amablemente, aparte de mi novia y Layín. Pero jamás he disfrutado de la amistad y tú fuiste el único que, al llegar, me socorrió ante los otros, me ha tratado como un igual y me ha hecho sentir como tal. Y ahora me cuentas tu secreto a mí. Confías en mí, al fin. Es la primera vez que, socialmente, no me siento un perdedor, porque aunque soy dichoso al lado de mi novia, es la de más personalidad de la relación, sintiéndola superior a mí. Me siento bien, gracias a ti, aceptándome a mí mismo.- Dijo Laso.- Curioso que mi único amigo verdadero sea un alienígena.

-          Tú confiaste primero, al arrepentirte y subsanar tu otra acción arriesgando tu futuro- Dijo Iv- Y lo de alienígena, ¿te importa?

-          Nada. Además, vienes a salvarnos. Eres heroico. ¿Esta es tu verdadera forma, como nosotros?

-          No. He cambiado conteniendo mi energía, de modo que pudiera infiltrarme y pasar por humano.

-          No me importa como seas, eres mi mejor amigo.

Al día siguiente, dos profesores tocaron a la puerta de Iv y Laso.

-          Han desaparecido la memoria electrónica y los apuntes que nos suministraste. Tú eres el único que lo sabías, Laso.

-          ¿Por qué iba a llevarme algo que os he entregado?

-          Porque vi tu cara de arrepentimiento al marcharte. Has cambiado de idea.

-          El que ha cogido todo ha sido su autor, que está aquí ante vosotros. Y lo he cogido porque es mío.- Dijo Iv.

-          Hay que convocar al Tribunal y esclarecer todo esto. Porque un chico de tu edad no es capaz de llevar a cabo algo, que nosotros mismos no entendemos.

Laso se inquietó. Iv cogió una carpeta de su mesa y le dijo.- Tranquilo.

Iv fue conducido a la sala del Tribunal. Laso fue a su lado, como testigo.

-          Has entrado de noche en mi despacho, lo que es un delito.- Dijo el profesor.- Podría expulsarte.

-          Ya, pero no lo hará porque quiere saber de que va el proyecto. Proyecto, que me fue robado primero, solo recuperaba lo que era mío.

-          Eso no nos ha quedado claro.

-          Expulsadme. Iré a la prensa y les relataré como esta prestigiosa Universidad, le roba los proyectos al alumnado. He registrado la autoría del diseño y el proyecto tras terminarlo, está en el registro de la propiedad intelectual. Ya no es mi palabra contra la vuestra. Hay pruebas a mi favor. Podéis comprobarlo.- Dijo Iv.

Laso pensaba que era único echando faroles, porque se lo tragaron.

-          No vamos a expulsarte, pero queremos saber que es ese diseño.- Dijo el profesor nervioso. – Y que nos digas quién es tu superior, porqué eso no has podido llevarlo a cabo tú.

-          Lo he hecho solo. El idioma es un código inventado por mí y así evito a los copiones. Y las avanzadas ecuaciones son mis estudios, de un dispositivo amplificador de las lentes que ya poseéis, de un telescopio normal y se ve mejor el Universo. Estudio Astrofísica, es lo que me interesa. Cuando lo acabe me haré famoso al igual que vuestra Universidad, de permitir a mi amigo utilizar los instrumentos que lo construirán. Ya lo hemos aclarado todo y sería el co-autor de mi proyecto bajo el nombre de esta prestigios Universidad, de permitirnos, continuar aquí.

La ambición de muchos de aquellos profesores le hicieron creerle y no molestarlo más. El prestigio de su Universidad subiría aún más. Pero continuaban diciendo que no podía ser obra suya.

-          Es imposible, solo 20 años.- Dijo un profesor.

-          Preguntadme lo que queráis sobre cómo lo he hecho. ¿Imposible? Claro, igual que lo es que un niño de cinco años componga una opera y hoy sea uno de los compositores y músicos mejores de todos los tiempos. O que cierto empleado de patentes, descubriera la ecuación de la Energía, E=mc2. O que un niño maltratado y huérfano resistiese los tormentos de su vida conservando su pureza y ayudando a los demás, ayudado por seres queridos, convirtiéndose a los veinte años en un famoso escritor que cuenta historias de desfavorecidos y de cómo salen adelante, incluyendo la suya propia entre otras. Un escritor tan famoso, por el cual se estudian aún sus obras y se han hecho adaptaciones cinematográficas. O que un chico pobre dedicase su vida a descubrir inventos asombrosos que fueron atribuidos a otras personas. O que un hombre, padeciendo una terrible enfermedad, estuviese descubriendo los misterios del Universo hace tan solo cuatro siglos. Creo que todos sabemos de que famosas personas prodigiosas estoy hablando.

-          Eso es cierto.- Admitió el profesor.

 

-          Es más, insisto en que me sometáis a varios test y preguntas de inteligencia. Los profesores accedieron, atónitos, cuando su cociente intelectual demostraba ser el más alto de toda la Historia de la Humanidad. Y orgullosos y admirados, les dejaron marchar, otorgándoles vía libre, de forma que pudiera continuar su proyecto junto a su ayudante.          

 


 

20/03/2016

 

EL ALIENÍGENA PROTECTOR INTERGALÁCTICO

 

XII

 

El confidente

 

-          Vuelve a decirlo.-Dijo Laso.

-          Soy distinto, como tú dices. Así que hay dos profesores alertados porque no saben que es mi diseño y no comprenden su avanzada Ciencia. ¿Tú que crees?

-          Que sea lo que sea jamás hará daño a nadie. Eres bueno.

-          ¿Les contaste lo de mis salidas nocturnas?- Dijo Iv.

-          Jamás. Lo que hice fue porque me dolió que me mintieras, a diferencia de mí, que te cuento mi vida entera porque siento un gran afecto por ti. Por eso me arrepentí, me arriesgué solventando mi error y jamás volveré a delatar nada de ti. Porque eres mi mejor amigo, eres la primera persona, aparte de mi familia y mi novia que me trata respetuosamente. Mi infancia y adolescencia ha sido huir de los gamberros de mi barrio. Por ser de tal barrio, todos los elitistas de aquí me menosprecian. Menos tú, ha sido el único chico que me ha hecho sentirme una persona digna. Por eso mi lealtad está y estará siempre a tu lado, aunque no haya podido ganarme tu confianza.

Iv se quedó fascinado y emocionado. Algunas lágrimas casi brotan de sus ojos al oír aquello.

-          Ya te la has ganado- Dijo Iv.- Por tus buenas palabras sinceras y buenas acciones. Has salido de ese barrio que dices, y quieres ser útil a los demás. Tu sueño es ser ingeniero y contribuir a la Sociedad, y esa noche, casi pierdes tu sueño por ayudarme. Por corregir el chivatazo, sin motivo, porque no te he proporcionado un solo motivo de confianza hacía a mí. Pero confías, como un verdadero amigo. Sabes, al principio de llegar y tras los tormentos a los que me ha sometido el grupo elitista durante estos meses, me he cuestionado si merecía la pena tal sufrimiento por salvar a la Especie Humana. Y me decía a mí mismo, que es lo que había que hacer, porque toda vida merece ser salvada, pero era como una obligación. Pero Layín y tú me habéis demostrado la belleza del Ser Humano. El amor, la amistad, la entrega y lealtad de la que es poseedora esta especie. Y ya no es una obligación estar aquí hasta el final del año, es un honor.

-          ¿Seres Humanos? – Inquirió Laso. Sí lo somos, pero no como tú. Lo sospechaba pero me parecía imposible. Dílo.

-          Soy Alienígena.- Dijo Iv.

-          ¿Qué pasa dentro de un año? ¿Salvarnos de que?

-          El paso de un meteorito. Salvaros de él. Vine por primera vez a La Tierra cuando llegué a esta Universidad. El meteorito no impactará, pero pasará tan cerca de La Tierra que alterará vuestro eje de rotación y vuestro campo gravitatorio, sacándoos de vuestra orbita. Puedes comprender el desastre de eso. Pero generando un campo de energía que emane de La Tierra, se puede alejar de ella y destruir el meteorito controladamente, de forma que no haga daño. Por eso estoy aquí, he de construir un artefacto que genere dicho campo y activarlo al terminar el año. Nuestros dispositivos, son demasiado grandes y no pasan por los portales, que es el medio por el que he llegado aquí, por un portal. Como el que desprende la luz que viste, cuando llegó mi compañero y se marchó. Somos agentes de un equipo llamado Los Protectores Del Universo. Somos del planeta Shuriar y nuestra tecnología es la más avanzada de todo el Universo. Y decidimos ofrecerla a su disposición, de forma que pudiéramos proteger sus formas de existencia. Un grupo de nosotros, vivimos dentro de una plataforma espacial y mediante un espejo amplificador, podemos observar todos los mundos. Y cuando ocurre algo terrible y lo vemos, actuamos y lo salvamos. Como hacía mi padre, ésta es una de mis misiones. Soy Astrofísico desde hace tiempo, ya que nuestra capacidad cerebral es la más avanzada del Universo. Y, además, como protector sería allí, lo que vosotros aquí llamáis, un genio. Mi edad es veinte años, el ciclo de traslación de nuestro mundo a nuestro Sol, es prácticamente como el vuestro, los años coinciden. Así que soy superdotado, por eso me enviaron y acepté, quería salvaros.

-          ¡Es asombroso!- Exclamó Laso.- Pero, ¿por qué una Universidad? Hay Instituciones Gubernamentales de mayor tecnología de la que hay aquí.

-          Y hay otros agentes allí. Pero la vigilancia es mayor y no pueden actuar, mientras que aquí podría pasar desapercibido. O casi.- Le sonrió.

-          Genial. Ese era tu diseño y el código cifrado tu idioma. ¿Y la tecnología de esta Universidad te permite hacer lo que pretendes?- Preguntó Laso.

-          Claro. Solo necesitaba mi intelecto que ha diseñado el dispositivo y construirlo y acoplarlo al lanzacohetes, de ahí el mini-robot. Y la parte manual será un reto, aun ayudándome por él, porque lo mío es la teoría y no la práctica. He de llamar a uno de los ingenieros de las otras ubicaciones y que llegue sin levantar sospechas. Irse a medio contrato de allí, llegar hasta aquí a tiempo y desconozco cómo infiltrarlo. Muy complicado. Así que lo intentaré usando solo el mini-robot.

-          ¿Dices construir? Sí, por eso mirabas mis libros y apuntes. Soy de último curso de Ingeniería aplicada, modalidad mecánica. Explícame tus diseños y te ayudaré.

-          ¿Lo harías?- Preguntó Iv.

-          Claro. Solo dime que hacer y lo construiré. No soy tan avanzado como vosotros, pero aquí soy un genio.

-          Claro, por eso lo de tu beca y estás aquí. Estupendo, mi querido amigo. Vamos a actuar juntos. clandestinamente.- Dijo Iv emocionado, admirándolo.

 

-          Exacto. Salvemos al mundo.- Le contestó Laso emocionado, admirando a su mejor amigo alienígena a su vez. 


 

12/03/2016

 

EL ALIENÍGENA PROTECTOR INTERGALÁCTICO

 

XI

 

Traición o lealtad

 

      Laso estaba atónito. El profesorado, preocupado, le preguntó de dónde lo había sacado ya que era imposible de descifrar.

-          Lo he encontrado por ahí tirado y lo cogí. Tras lo cual, mire su contenido y, como era extraño, me pudo la curiosidad y se lo mostré.- Laso ya se había arrepentido de su acción y agregó.- Pero serán los dibujos y códigos inventados del juego de algún crío. Devuélvanmelo, lamento haberles hecho perder el tiempo.

-          No lo has hecho. Esto es importante, lo estudiaremos a fondo. Gracias y no digas nada.- Le contestó el profesor.

Laso se marchó. Había traicionado a su amigo por no contarle lo de Layín y se sintió fatal. Era preciso enmendar su error. Esa noche, forzó la cerradura del despacho, sabía hacerlo lo había visto mil veces. Laso era un buen chico que se había criado dentro de un barrio marginal, y a diferencia de los vecinos de su edad, no había perpetrado delito alguno. Solo le preocupaba su familia y estudiar e ir a la Universidad. Y gracias a su intelecto y esfuerzo había logrado una beca de ingeniería de la más prestigiosa Universidad de su país. Sus padres estaban muy orgullosos de él. Por su situación, antes jamás tuvo amigos y ahora se había hecho uno. Era raro y reservado pero su mirada transmitía la bondad de su interior. Bondad y altruismo que demostró un día, cuando Laso iba a ser golpeado sin motivo por un grupo de elitistas. Laso estaba paralizado, no solía hacerles frente. Súbitamente, alguien volcó un contenedor de basura entre él y los otros, permitiéndole escapar por detrás. Había sido Iv, al cual le asediaron a diario por aquello más que de costumbre. Defenderle, mirarles a los ojos e ir erguido, contestarles firmemente a sus burlas mostrándose vencedor del enfrentamiento dialéctico, por su intelecto e ingenio, el ser novio de Layín y el número uno de la clase, académicamente hablando, le había hecho el centro de la enemistad del grupo elitista. Por no hablar de los celos de éste, ya que a muchas chicas les gustaba, por su belleza y personalidad encantadora. Y ahora él, le había causado más conflictos. Lo arreglaría. De forma que, una vez dentro del despacho, cogió la copia de los archivos de Iv. Afortunadamente, aun no habían transferido copias a sus ordenadores, era tarde y, delante de él, dijeron hacerlo al día siguiente. Se deshizo de las copias de papel relacionadas, destruyéndolas, y se marchó. Llegó a su habitación, y al día siguiente habló a Iv, de todo lo sucedido. Al principio, se enfadó, como es natural. Pero, tras pensar que se había arrepentido y jugado su beca y su expulsión, de forma que subsanará su error, se calmó. Había arriesgado el futuro profesional que tanto le importaba, por él, un introvertido y raro amigo, prácticamente desconocido por Laso. Y su traición se hizo lealtad.

-          No te preocupes, no habrán comprendido nada.- Dijo Iv.- No he de alterarme, gracias finalmente por tu confianza.

-          ¿Me vas a decir ya que estás haciendo?- Preguntó Laso intrigado.

-          No puedo decirlo. Es mi proyecto secreto.

-          No voy a robarte la idea de explicarme de que se trata.

-   Lo sé.- Dijo Iv y trató de inventarse algo, pero no sabía mentir y no paraba de tartamudear, por lo que se puso nervioso y gritó - ¡No te importa!

Laso le miró y sus ojos se tornaron tristes. No entendía su comportamiento. Y jamás le delataría, pero descubriría que ocultaba su amigo y le ayudaría.

Esa noche, Iv volvió a las instalaciones. Una vez allí, giro su pulsera y se abrió el portal, entrando un mini-robot y uno de sus compañeros protectores. Hablando ambos en su idioma, le dijo

-          No podemos hacer el dispositivo allí versión mini, es más difícil que la versión grande y no hay tiempo. Has de hacerlo tú aquí ayudado del mini-robot, e ir escondiendo todo sin volver a contactar. Esta luz es demasiado luminosa y podrían descubrirnos.

-          Creí que iba a venir a ayudarme un ingeniero o un mecánico, será más difícil así.- Dijo Iv.

-          No podemos utilizar los portales y no hay disponibles. Usa esto o tráete a uno de los ingenieros de las otras ubicaciones. Ahora he de irme.

-          Está bién. Y esto parece un juguete, no sospecharán.- Dijo Iv.

El otro hombre fue al portal y desapareció cerrándose tras él.

Desde fuera, por debajo de la puerta Laso había visto salir la dorada e inmensa luz que había iluminado todo el pasillo. Suerte que el vigilante estaba haciendo la ronda por la parte opuesta del edificio. Laso había escuchado otra vez ese idioma extraño, pero esta vez parecía, por la altitud de sus palabras, que había alguien hablándole a Iv. Así que aguardó a que saliera su mejor amigo. Iv salió sorprendido al mirarle de frente.

-          Ah, olvidé un aparato esta tarde y el robot es un juguete que llevo desde niño, porque me asustaba quedarme solo y pensaba que me protegía. Ahora lo he tomado por costumbre, soy un crío. – Dijo nervioso.

-          No lo eres. Igual que eres sincero y por eso te cuesta tanto fingir. He visto la luz y te he oído a hablarle a alguien, que aun estará hay, porque no hay más salidas.- Miró y no había nadie.- Vaya, ha desaparecido, como la luz. Por cierto, el robot no lo traías al llegar aquí.

Iv se inquietó, no sabiendo que decir.

-          Has de decirme ahora mismo que está pasando, Iv. Uniendo esto a tus demás rarezas me estoy haciendo una idea de ti, una idea imposible de creer. Dijiste que eras diferente y jamás dices de dónde. Soy tu amigo, no volveré a fallarte, puedes confiarme tu secreto, mis sentimientos hacia ti no cambiarán. La confianza es un rasgo humano. ¿O es acaso ese el conflicto de no confiar? Dime que me equivoco.

-          La confianza no es un rasgo exclusivamente humano. Pero no te equivocas al decir que soy distinto.

 

 

 

 


 

4/03/2016

 

EL ALIENÍGENA PROTECTOR INTERGALÁCTICO

 

X

 

Sospechas

 

      El sol despuntaba en el cielo y ya se habían levantado para ir a clase. Laso le dijo a Ialina que se fijase en las salidas nocturnas de Layín, ya que sospechaba que no las había. Ialina le contestó, tras observarla, que no la había visto salir de su habitación que estaba al fondo del pasillo, al otro extremo del de ella. Y que desde sus ventanas se divisaban los hermosos jardines y que a Layín no la había visto por ahí de noche.

-          Lo sabía.- Dijo Laso. – Y esa noche decidió ir tras su compañero de cuarto.

Iv salió de madrugada, tras lo cual, salió Laso a distancia. Le vio entrar en las instalaciones astrofísicas mediante su código de acceso y cerrar la puerta. Ya no pudo ver más, solo que pasó varias horas allí. Al oír el leve silbido de la tarjeta de acceso abriendo la puerta, Laso salió corriendo y volvió a su cama. Iv llegó tras él sin haber notado su presencia.

Habían pasado cuatro meses desde que Iv llegó por primera vez. Laso no sabía lo que estaba haciendo clandestinamente, no lo entendía. Los diseños y ecuaciones de los apuntes de su mesa eran muy avanzados y guardaban relación. Pero, no podía estar haciendo nada malo, se veía un buen chico y sentía cariño por él. Lo más probable es que estuviese haciendo un proyecto novedoso y no quería que algún miembro del alumnado o del profesorado le robase la idea, y por eso lo llevaba a cabo a solas por la noche. Se quedó tranquilo, pero le dolió que no le contara la verdad, considerándolo un roba-proyectos y se inventara lo de Layín. Pero decidió no pensar más en ello y no preguntarle, era su amigo y confiaba en él, aunque Iv  había demostrado que el sentimiento no era mutuo. Iv era muy reservado, no había logrado ganarse su confianza. Y era un chico muy raro. Era un genio y a veces no comprendía los chistes o frases más simples de sus compañeros. Y alguno hacía algo propio de un comportamiento normal, cómo gritar eufóricos los chicos cuando ganaban en los partidos de baloncesto de la Facultad. Iv los miraba extrañados y no comprendía que se exaltasen tanto por un deporte. Cuando las dos parejas salían a la gran ciudad, los fines de semana, Iv lo miraba todo como un niño que observa algo una primera vez. Pensaron que sería de un pueblo muy pequeño. No sabían nada de su vida, Layín era su novia y estaba tan a oscuras como él. Cuando le preguntaban por su familia, cambiaba sutilmente de conversación. Pensaron que era huérfano o que había discutido y marchado de casa, por lo que ambos decidieron no preguntarle más, por evitar hacerlo sufrir mediante un recuerdo doloroso.

Al día siguiente, Laso se levantó primero. Y tras hacerlo observó, cuando se levantó Iv, como dos mechones morado fluorescentes le empezaban a salir en su rubio cabello a ambos lados de la cara.

-          ¿Qué te has hecho?- Preguntó Laso.

-          Nada.- Iv fue a mirarse al espejo y se vio. Un descuido. – Me he puesto un nuevo look. ¿te gusta?

-          No has salido a tintarte. Es más parecen naturales.

-          ¿Qué dices? Me eché un tinte anoche.

-          ¿Por la noche?- Preguntó Laso.- ¿Y fluorescente?

-          Sí. Y no me has contestado.

-          Me gusta, es original y genial. – Tras lo cual agregó irónicamente. – Y pasarás desapercibido ante los elitistas, tal y como querías.

-          Es cierto. Voy a quitármelo.- Iv fue al baño y se tintó sus mechones naturales del mismo tono de rubio que el de su cabello natural. Y salió como siempre.

Fueron a clase y al volver Laso a su habitación escuchó a Iv hablarle a alguien.

-          El lanzador está preparado.- Dijo dirigiéndose a su pulsera.- Queda lo más difícil necesito que alguien me traiga las otras herramientas y el mini-robot. Ya sé, el aparato es demasiado grande y no cabe por el portal, he de montarlo aquí. Pero soy astrofísico, no ingeniero o mecánico. Los de las demás ubicaciones están siendo vigilados y no pueden trabajar en esto, pero podrías enviarme a alguno.Que llegue por las noches. Ya demasiado arriesgado, así que estoy solo.  Podré hacerlo, Director, aun hay tiempo.

Y la transmisión se terminó. Laso se quedó atónito. ¿Su comunicador era una pulsera? Sí y jamás había visto nada igual. Porque era eso, se oía otra voz al fondo. ¿Un becado se había comprado algo tan sofisticado? ¿Y qué idioma había escuchado? Porque no ubicaba el país y esa lengua. Les dijo que había nacido allí, pero que viajaba mucho y fue tomando varios acentos de todas partes. Le habían creído al escuchar su único modo de pronunciar pero, ¿Qué idioma era ese? Uno que él desconocía. Y era un becado, no podía ir de un lado a otro a la aventura en verano. Quizás hacia autostop y lograba algún trabajito esporádico. ¿Y solo por unos veranos fuera le había cambiado el acento tanto? Salvo que fuese más tiempo. Y entonces, ¿Cómo se había sacado el Instituto y media carrera de astrofísica? Era autodidacta. Se contestó a todas esas preguntas pero no le convencieron sus repuestas. Y menos tras lo de esa mañana, del cabello fluorescente que apareció de la nada, no iba a habérselo tintado de madrugada al volver de las instalaciones cuando él se durmió. Estos hechos le hicieron reabrir sus sospechas y su curiosidad.

Cuando Iv se fue a almorzar, Laso miró su mesa. Escribió la clave de su ordenador como hizo antes, se la había visto escribir un día que pensaba no le miraba. Shuriar. Hizo una copia de las ecuaciones y avanzadísimos  diseños y había otra lengua escrito al pie de página y en otras. Sacó la copia, apagó el ordenador y se la llevó a un profesor de astrofísica avanzada que le dijera lo que estaba haciendo, y se fue. Tras lo cual se sintió fatal. Los amigos no van por ahí espiándose unos a otros y cogiendo información destinada a terceros. Pero, se arrepintió demasiado tarde. Porque aquel profesor llamó a otros más, ya que las ecuaciones eran incomprensibles. Y el diseño, muy complicado, de haberlo echo un muchacho de unos veinte años, ellos apenas entendían el dispositivo que se mostraba. Y lo más inquietante era que, las anotaciones de cada página estaban en una Lengua desconocida. Su base de datos de idiomas del planeta, no la reconocía como Terrestre. O tal vez solo fuese un código cifrado inventado por un crío, de modo que no le robasen su proyecto. Pero el proyecto era imposible de determinar, incluso por los expertos.

 

 

 

 


 

24/02/2016

 

EL ALIENÍGENA PROTECTOR INTERGALÁCTICO

 

IX

 

Unidos

 

Al día siguiente, Iv esquivó a Layín, pero ella fue tras él.

-          Me amas. Admítelo.- Dijo ella.

-          Jamás lo he negado. Pero somos diferentes.

-          ¿Por qué? ¿Por lo que dicen esos cretinos que se hacen llamar los elitistas? Eso no nos hace diferentes.

-          Ya, mi vida, pero no puedo quedarme o pretender que cambies tu mundo por mí.

-          No voy a cambiar de mundo. Solo de ciudad y de Facultad. Aunque lo cambiaría por ti. Estos dos meses han sido lo más felices de mi vida.- Dijo ella emocionada.

-          Y los míos.- Dijo él. - Pero no puede ser. No estamos juntos como dijimos ayer.

-          Acepto tus condiciones. Novios solo un año.

-          No las aceptas. Piensas que me convencerás durante ese tiempo. Porque sabes cuanto te amo, pero es complicado de explicar. No te humilles más, acepta mi negativa.

-          No es humillación cuando se habla a la persona amada que sabes que te corresponde. Y más humillación será que aquellos cretinos nos vean cada uno por nuestro lado. Creerán que ha sido por ellos, que nos han vencido. Y no quiero que suceda eso. ¿Piensas dejar que quede como su marioneta?

-          ¡Jamás!- Exclamó Iv- ¡Qué integridad, que amor y sacrificio hacia él, que decidida y tolerante, era fabulosa! Pensaba esto cuando no pudo contenerse más. La besó allí mismo, en mitad de la clase, delante de todos.

Yuad y los otros les miraron y hablaron del divertimento de Layín.- Entonces, Iv les dijo alzando la voz a toda la clase.- No soy un juguete. Y ella no es mi pasatiempo. Nos amamos. Que os quede claro, somos novios.

-          Opino igual.- Dijo ella sonriendo. – Se sentaron, llegó el profesor y comenzó la clase. Al salir, fueron a la casa de ella. Quería presentárselo a sus padres. Llegaron a una lujosa mansión y Layín notó algo inusual. Decía ser becado, pero no le impactó lo más mínimo ver su mansión. Al entrar, los padres de Layín los recibieron. Vieron a un muchacho muy inteligente y trabajador, ya que había sido admitido en la mejor Facultad del país, educado, amable y un bello rostro angelical que transmitía confianza. Lo de la clase social, a ellos no les importaba y fueron muy agradables. Les gustaba. Pero, durante el almuerzo, le hacían preguntas, de forma que intentasen conocer mejor al novio de su hija. Iv no paraba de inventar, y era tan íntegro, que le costaba. Estuvo nervioso todo el tiempo y fue varias veces al aseo, de forma que allí se calmase y pudiese controlar su energía. No podía salir brillando delante de ellos. Ella les preguntaba a sus padres en sus ausencias que opinaban de él.

-          Es un encanto y un chico muy raro.- Dijeron ambos.- No imaginaban cuanto.

-          Pero sus ojos y expresión transmiten bondad.

Iv volvió, encantador como era él y terminaron el almuerzo. Tras lo cual, ya por la tarde volvieron a la residencia del Campus. Ella se fue a su cuarto a estudiar. Y él a su habitación, mirando libros de mecánica, electricidad y todo lo que había sobre asignaturas de ingeniería en la estantería de su compañero, a gran velocidad.

-          ¡Ya se conectar el dispositivo manualmente!- Exclamó. - Lo haré esta noche.

Y llegó Laso, tras ese momento.

- Me pareció oírte hablar, pero estás solo. ¿Qué haces mirando mis libros?

- Sentía curiosidad por la ingeniería, nada más.

- Me parece estupendo, pero la próxima vez solicita mi permiso. Somos compañeros y amigos pero hay algo llamado privacidad.- Dijo Laso.

- Es cierto, lo lamento. No volverá a suceder, no te enfades.

- Muy bien.- Sonrió su amigo.

Y esa noche fue como las anteriores. Laso ya sabía que salía pero no a dónde. Esa noche, Iv, intentó acoplar el dispositivo. Pero aun necesitaba modificaciones. Iv era astrofísico, no ingeniero y no le salió a la primera.

Al día siguiente completó el diseño. Pasó más noches trabajando hasta que logró que el dispositivo pudiese funcionar. Al volver vio la luz de su cuarto encendida y a Laso, mirando sus apuntes de extrañas y avanzadas ecuaciones y el diseño del dispositivo.

-          Hay algo llamado privacidad. Tú lo dijiste.- Dijo Iv.

-          Tu registraste mis libros y apuntes primero. ¿Qué es esto? Porque no son apuntes de alguna asignatura de clase como los que alguna vez Layín le ha mostrado a Lina, ahora que son amigas e incluso a mí.

-          Es un proyecto propio. Déjalo.- Dijo Iv.

-          ¿Y a dónde vas cada noche? Llevo observándote bastante tiempo. Por eso te acuestas tan temprano. Porque te vas de madrugada y no vuelves hasta el amanecer.

-          Padezco de insomnio. – Le contestó Iv.

-          No veo que no duermas profundamente cuando voy a cenar. Eres idiota. ¿Cómo se te ocurre ir a la residencia de al lado, la femenina? Como te vean junto a Layín de noche te quitarán la beca y te expulsarán.- Dijo Laso.

-          Ah, eso piensas.- Suspiró Iv, aliviado.

-          ¿Y te alivias? ¿No decías que no llegarías a avanzar hasta ese extremo porque solo estaríais juntos un año y no te parecía bien dejarla tirada al cabo de ese tiempo?

-          Y así es. Ella es una dama, de subir a verla y no estoy admitiendo que lo haga, solo es por vernos a solas y besarnos a la luz de las estrellas y la luna, paseando románticamente por los jardines.

-          Ya. Lamento el interrogatorio, es tu vida.

-          Gracias.- Dijo Iv y se fue a la cama.

Laso se quedó pensativo. De decir la verdad, cobraría sentido arriesgar su beca por amor de ser clandestino. Pero lo habían hecho público a pesar de las  constantes burlas y los enfrentamientos diarios del grupo de Yuad. Excepto por Layín, Iv lo estaba pasando fatal por ellos y a veces se le veía triste cuando no coincidían, eso le contaban. Y al llegar a la habitación tras las clases estaba melancólico y exhausto por los tormentos que aquellos chicos le causaban. Carecía de sentido exponerse a una expulsión por visitas nocturnas a su novia, cuando estaba pasando por todo aquello precisamente por haberlo hecho público y por pasar cada día junto a ella. Y había un detalle más. Le miró a los ojos antes, mientras hablaba. Y por lo íntegro que era se percató que cuando intentaba mentir, no sabía. Se le notaba. Decidió averiguar que ocultaba su extraño compañero y amigo, ya que lo apreciaba mucho y  de estar metido en algún lío podría ayudarle.

   

 

 

 


17/02/2016

EL ALIENÍGENA PROTECTOR INTERGALÁCTICO

 

VIII

 

La ruptura

 

            Tras el desayuno, Ialina y Laso fueron a su edificio, lleno de los del grupo único elitista, era agradable un desayuno amistoso de parejas.

            -¿Son pareja?- preguntó Lina.

            - Claro. ¿No has visto como se miran? Y dicen ser solo amigos, pero se besaron.

            - Ella es Layín, la hija del famoso y poderoso empresario que todos conocemos.

            Y él es un becado.

            - ¿Y que importa eso?- Preguntó Laso.

            - Nada. Mira nosotros, clase media-alta y tú clase muy pobre. Pero en ellos el salto es mayor, su familia y sus amigos no les dejaran estar juntos.- Dijo.

            - Layín no es así y puede que sus padres sean como ella. Y no pienso que se rodee de amigos intolerantes, los escogerá de otro modo.

Mientras, llegaban a su edificio, el de Astrofísica, Layín e Iv cogidos de la mano. Cuando los vieron entrar al aula de esa forma, Yuad se acercó al lado de sus cuatro amigos.

-          ¿Cómo osas tocarla? Tu clase no es digna de la suya.

-          No tienes idea de que clase soy.- Dijo Iv sonriendo, aludiendo a su especie.

-          Eres becado, eso me basta. ¿Ahora sois novios?

-          No.- Dijo él. Solo estamos saliendo. ¿Qué pasa, vais a golpearme otra vez? El profesor llegará en dos minutos.

Le cogió de la camisa y le estrelló contra la pared.

-          ¿Cómo te atreves? Tú en tu sitio, le dijo escupiéndole a la cara.

-      ¡Suéltalo! ¡Es mil veces mejor que tú, cretino! – Exclamó Layín.- No es de tu incumbencia nuestra relación, aunque no somos novios, en un año se marchará.- Dijo tristemente.

Yuad le soltó.- ¡Ah, que ricitos de oro es un pasatiempo! Eso lo cambia todo, úsalo como desees.

-          No hables así de él.- Dijo furiosa- Le amo. Y me queda un año de tiempo en el que convencerle de fortalecer nuestra unión o irme a la Universidad que él vaya. Me trasladaré. Y no entiendo que hago ofreciéndote explicaciones, tú no eres amigo mío.

Iv se quedó paralizado. Estaban enamorados pero él había dejado claro que no podían estar juntos, aunque ella no entendía por qué. Ella no podría acompañarlo de vuelta. No era otra Universidad, era otra galaxia.

Iv fue a la puerta de salida.

-¿Te vas y la dejas sola?- Preguntó Yuad.

- Voy a lavarme la cara, no quiero contagiarme de gérmenes de ciertos humanos. Y por cierto, Layín, hay que hablar de esto, solo puede ser este curso. Pero te amo.

Los otros enfurecieron mientras el profesor entraba e Iv salía. Fue al baño a lavarse la cara y volvió a clase. Se sentó junto a Layín.

-          Dijiste que no querías novio hasta terminar la carrera. ¿Y ahora estás dispuesta a iniciar una relación y trasladarte?- Preguntó Iv.

-          El verdadero amor te hace cambiar ciertas ideas y como imagino que te cumplirá la beca en un año y te trasladarás a la Universidad de la que viniste, me iré a tu lado. Sea cual sea, imagino es pública. Por mi excelente expediente me admitirán. Y por mi posición.

-          ¿Por tu posición?- Iv vio su oportunidad.- No voy a luchar por ti delante de tu familia. Dijimos, solo diversión, no podemos estar juntos y no te hagas ilusiones, somos pareja este curso y no más. Tras ese tiempo, te olvidas de mí.- Dijo rompiéndosele a Iv por dentro el corazón.

-          No podré olvidarte.

-          Soy un mero romance.

-          Eres mi amor verdadero.- Dijo ella- Y cuando llegue el momento culminante y visites mi dormitorio alguna noche, nuestro amor se sellará aun más.

-          Aun no he ido y no iré.- Dijo Iv, íntegramente. Era incorrecto ir y dejarla tirada al cabo de un curso.

-          Ya lo veremos.

-          Jamás llegaremos a avanzar en esa dirección. Y me sorprende que seas tan lanzada, creía que eras más formalita.

-          Lo era. Esto no lo he pensado o dicho hasta ahora, solo me pasa cuando estoy cerca de ti.

-          Según eso, me alejaré ya de ti.- Dijo Iv.

La clase terminó y el día al completo. Iv volvió a su habitación mientras lloraba y se echó pronto en la cama. Había estado toda la tarde llevando a cabo ecuaciones y cálculos avanzados en La Tierra y los diseños del dispositivo, ya que su trabajo de ayudante era solo de dos veces por semana. Cuando Laso se hubo dormido, Salió de madrugada a las instalaciones. Y empezó a trabajar, modificando el lanzacohetes. Eso sabía hacerlo. Lo difícil sería construir el dispositivo físicamente, necesitaría al mini-robot. Volvió a su habitación, y se echó en la cama tras ponerse el pijama de nuevo. Pero, esta vez, Laso estaba despierto y fingió continuar dormido. Sabía que pasaba algo extraño por el comportamiento de su apreciado y raro amigo y compañero de cuarto, por lo que no pararía hasta averiguarlo.

    

 

 

 


 

8/02/2016

 

EL ALIENÍGENA PROTECTOR INTERGALÁCTICO

 

VII

 

Inicio del proyecto

 

      Iv salió de clase y, tras el almuerzo, fue por la tarde a una de aquellas instalaciones acompañado de Nayov, del cual sería ahora su ayudante. El profesor abrió la puerta y le enseñó aquello. Le enseñó un avanzado lanzacohetes a medio construir.

-          Algún día, será más fácil enviar un cohete al espacio desde aquí, que desde el despegue tradicional y descubriremos los misterios del Universo.

-          Claro, porque aun no disponéis de portales espaciales ¿verdad?

-          ¿Estás de broma? Sabes que no.

-          Me refiero a algún estudio gubernamental secreto.- Dijo Iv como excusa.

-          Vamos, no creía que eras de los que pensaban en conspiraciones del Gobierno. Claro que no. Es una lástima que cada vez haya menos fondos en investigación espacial. La luna, Marte y ahí quedó todo.

-          Puede que algún día descubra algún misterio del Universo.- Dijo Iv.

-          No en esta vida.

-          Jamás se sabe lo que depara el futuro.- Dijo Iv, sonriéndole.

Ya siendo la jornada concluida, se marcharon del lugar. Iv volvió a su habitación tras comer algo ligero. Y se echó en la cama.

-          ¿Vamos a una de las salas de ocio y vemos la tele?- Preguntó Laso.

-          Voy a dormir. Estoy agotado.

-          ¿Tan pronto? No ha llegado la hora de la cena.

-          Ya he cenado.- Dijo Iv.

-          Tienes horario de anciano. Me voy a la sala de ocio.- Dijo Laso.

Tras varias horas volvió y en cuanto estuvo profundamente dormido, Iv se despertó. Salió de madrugada, habiendo descansado, y esquivando a los guardas, fue a las instalaciones donde acababa de estar. Sacó la tarjeta de acceso, facilitada por su profesor, y entró de nuevo. No paraba de pensar que podía hacer. Necesitaba generar una gran energía y despedirla en las coordenadas del asteroide, en el momento adecuado. El campo de energía lo desplazaría y alejaría de la Tierra. Y como hablaron, los de la plataforma de Protectores del Universo, lo harían estallar en un espacio controlado. Pero, ¿cómo podría liberar esa energía en la dirección correcta? Usando el lanzacohetes, modificándolo de modo que pudiese generar el campo de energía. En su mundo era muy fácil. Pero, en el portal no cabía la máquina necesaria y no había podido traerla. Había que utilizar la tecnología de La Tierra, alterándola según lo que sabía. Pero, mientras construía el dispositivo que generaría la energía y lo acoplara al lanzacohetes, ¿Dónde lo escondería? Y además, el diseño estaba claro, pero lo de construir no lo dominaba. No era ingeniero o mecánico. Y los de los otros emplazamientos no iban a irse súbitamente a ayudarlo, resultaría sospechoso. Miró su pulsera. Eso es. Que los de su mundo hicieran una versión mini del dispositivo y que pasara por el portal. Solo había que acoplarlo y lanzarlo desde La Tierra. Su compañero de cuarto estudiaba ingeniería, le mostraría la parte técnica sin saberlo. Había muchos libros de ingeniería aeroespacial en su estantería, solo había que leerlos y su prodigiosa mente haría el resto. Aunque le resultaría difícil la modificación técnica, era como saber diseñar un innovador coche y no haber usado su destreza manual en su fabricación en la vida. Necesitaría a un técnico que supiera montarlo. Salió de allí casi al amanecer, tras comunicarse mediante su pulsera e informar al Director. Según su uso, la pulsera activaba el portal o servía de comunicador. Le enviarían un mini robot de construcción, como ayuda. Había sido una suerte que el lanzacohetes estuviera cubierto y olvidado, y que la investigación de allí se centrara en sondas espaciales. Podía modificar el lanzacohetes, cubrirlo y nadie lo notaría. Trabajaría por las noches.

Fue a su habitación y volvió a echarse en la cama. Al día siguiente, ambos despertaron, Laso el primero. Fue al baño y cuando salió aseado y vestido, Iv se había despertado.

-          No me lo puedo creer. ¿Cuántas horas has dormido? Y aun pareces somnoliento.

-          No las suficientes.

-          Te acostaste tempranísimo.- Dijo Laso.

-          Que puedo decir, soy algo perezoso.- Dijo Iv. Se levantó y fue al baño. Tras lo cual salió ya duchado y vestido y completamente despejado. Fueron a desayunar. Laso y Layín le habían guardado sitio. Iv se acercó y se sentó al lado de Layín. Tras lo cual, llegó una chica morena y besó a Laso. Al separar sus labios, la tomó por la cintura y la presentó.

-          Esta es mi novia, Ialina. De mi clase, becada claro.

-          Es un placer que estés aquí.- Dijo Layín. Iv asintió sonriendo. Ella les sonrió de forma encantadora a ambos y se sentó al lado de su novio. Durante un breve tiempo hablaron amigablemente los cuatro conectando, era una chica muy simpática. Y les sirvieron el desayuno tal como fue solicitado.

 

 

 

 


 

01/02/2016

 

EL ALIENÍGENA PROTECTOR INTERGALACTICO

 

VI

 

Los aliados

 

Otro día, Iv fue a hablar al profesor que le había defendido. Porque había otros allí que no hicieron nada, los elitistas. Estaba claro que ese, no lo era.

-          Quiero agradecerle su intervención y ofrecerme como ayudante de prácticas.- Dijo Iv.

-          Según tu expediente tienes veinte años, eres demasiado joven. Eso lo hacen los de último curso.- Dijo amablemente el profesor.

-          Muy bien. Hágame un examen de último curso ahora mismo. Dijo Iv tranquilamente.

El profesor se rió y le puso un extenso y complicado examen de último curso. Iv lo hizo allí, delante de él en menos de media hora. Y todo estaba correcto.

-          ¡Increíble! Eres un genio instruido, hablaré al resto de profesores de ti,y te asignarán en una línea de investigación.

-          Me gustaría que solo se lo dijese al profesorado de esta lista. Leyéndola sabrá el porqué.

Miró la lista. Había excluido a cierto profesorado cuya fama era la de favorecer al grupo elitista. – Te informas rápido.- Dijo sonriendo.- Eso haré, no te preocupes.

- Gracias por la magnífica oportunidad que me ofrece, profesor. No sabe cuánto significa.  

  Transcurrido un rato, otros profesores y profesoras más aparecieron en el despacho. Una de ellos se acercó y le dijo

-          ¿Estás bien? ¿Han vuelto a molestarte Yuad y su grupo?

-          Solo verbalmente. Pero está controlado.

-          Me encantaría que fueras el nuevo ayudante de mi proyecto. No es habitual por tu edad, pero te sobra intelecto. Me llamo Nayov. Este es el pase de acceso a nuestras instalaciones astronómicas.

-          Los informes los entregarás aquí.- Dijo el primer profesor al que se había dirigido y llamado a los otros.

-          Correcto. Muchas gracias.

-          Te enseñaremos esto.

Los dos profesores junto a Iv fueron a mostrarle las instalaciones. Podría cumplir su propósito modificando ciertos instrumentos. Y apenas había vigilancia.

Volvió a su habitación.

-          ¿Cuántos guardas hay de noche?- Pregunto Iv.

-          Dos por edificio.- Se extrañó Laso.- ¿Por qué?

-          Por curiosidad. Tú confía en mí, es lo que hacen los amigos. Gracias por proporcionarme la lista y llamar a aquel profesor. No sabes cuanto significa. – Y lo abrazó. Tras lo cual, Laso dijo sonriendo

-          Qué raro eres.

-          Y tú no tienes idea de lo importante que eres.- Dijo Iv. Qué suerte encontrar a alguien tan excepcional y bueno como tú.

-          No soy nadie. Solo soy un becado de un barrio marginal que intenta pasar desapercibido aquí, no soy importante.

-          Lo serás. Como me ayudaste, te llamaré el salvador del protector.- Dijo Iv.

-          ¿Qué dices?- Preguntó extrañado.

-          Me salvaste de la pelea y ahora te protegeré cuando me necesites.

-          Ah, muy bien. Gracias, Iv.

-          Más a ti, amigo mío.- Dijo sonriendo refiriéndose, sin Laso saberlo, al papel tan importante que estaba haciendo en salvar al mundo.

-          Te aprecio mucho, Laso.- Dijo Iv cariñosamente.

-          Idem.

-          ¿Qué?

-          Que lo mismo.- Dijo Laso.

-          Vaya, otra palabra nueva.

Laso salió a cenar e Iv llamó informando a los otros grupos, usando su comunicador personal, de que todo iba bien por ahí y que la misión era factible. Tras lo cual, fue a cenar junto a Laso y ambos volvieron por el pasillo charlando.

 

 

 

 

 

 



 

28/01/2016

 

EL ALIENÍGENA PROTECTOR INTERGALÁCTICO

 

V

 

Los profundamente ya enamorados

 

Iv y Laso salieron por el pasillo a la zona de ocio. Allí se encontraba Layín que se acercó corriendo.

-          Lamento mucho lo sucedido, no les hagas caso a esos idiotas. Te envidian.

-          ¿Por qué?

-          Porque has logrado estar aquí por tu intelecto y no por dinero o influencias como ellos. Por no mencionar tu aspecto físico.- Murmuró Layín esto último, ruborizándose.

-          No soy la única belleza aquí- Iv la había oído.- Veo una mayor justo ante mí.

Laso estaba atónito por la forma tan espontánea y sin timidez que Iv usaba siempre al hablar. Era muy directo.

Ella sonrió, sonrojándose más.- Oh, que rasgo tan característico, ese tono rosa de las mejillas y esa media oculta sonrisa nerviosa. Me gusta, te hace más encantadora.

Ella no podía creerlo. Porque también le gustaba.

-          ¿Y a ti no te pasa?- Dijo Layín.

-          ¿Lo de las mejillas? Jamás, por eso he dicho rasgo característico.

-          Serás el único Ser Humano al que no le pasa alguna vez.- Dijo Laso

Iv, el Shuriaro, sonrió.

-          ¿Y ahora flirteando? ¡Y es una de los nuestros!- Exclamó el líder del grupo de los elitistas.

-          No soy de los vuestros.- Corrigió ella.

-          Es igual, salgamos y hablemos de este asunto.- Le dijo el muchacho a Iv.

-          No entiendo de que asunto se trata. Habla aquí.- Dijo mirándole a los ojos desafiante.

Los otros dos del grupo llegaron por detrás y sujetaron a Iv, mientras el líder y otro más le golpeaban. Laso fue al momento a llamar a un profesor. Layín intentaba detenerlos, pero otro la sujetaba.

-          ¡Basta!- Gritó el profesor que Laso había llamado. Los otros pararon y soltaron a Iv, dejándolo en el suelo, sin apenas poder moverse por el dolor que padecía.

-          Te llevaremos a la enfermería, no vaya a haber alguna lesión interna, además.- Dijo Layín a Laso, preocupada.

-          ¡No!- Exclamó Iv asustado temiendo que viesen su energía interior.- Nada de médicos o scáneres.

-          Por lo menos, déjame que te cure las heridas. Traeré el botiquín.- Dijo Layín preocupada y sorprendida ante su reacción. Laso puso a Iv en una silla y ella le curó las heridas, que no ascendían a algo de sangre en el labio y moratones bajo la camiseta.

-          ¡Es increíble! ¡Tras la paliza que te has llevado y no estás tan mal!- Exclamó Laso.

-          Ya, la energía resiste más a los impactos y no hay lesiones internas.

-          ¿Qué?- Preguntó Layín.

-          Otra de sus adivinanzas. Ya lo irás comprobando.- Dijo Laso.

-          Quiero decir, que soy resistente.- Dijo Iv.- Gracias por sus cuidados, enfermera.- Sonrió Iv.- Layín y él se miraron embelesados.

Y en voz alta dijo, de forma que le oyeran los elitistas.- Y puedo llamar encantadora y hermosa a quien quiera y no es flirteo, es un hecho.- Y dirigiéndose a Layín y a Laso dijo- Me voy a descansar. Gracias, amigo, por llamar al profesor y detener la paliza. Hasta pronto, guapísima.

Ella quedó prendada de su soltura y más tras lo que acababa de pasarle.

-          Deja de provocarles- Dijo Laso.

-          Ya, no estoy pasando muy desapercibido- Dijo Iv.- Pero no sabía que aquí se pasase de las palabras a los golpes tan fácilmente. En mi pueblo no somos así. Voy a ir más calmado, como tú dices. Pero no pienso bajar la cabeza ante ellos como los otros becados.

-          Ay- Suspiró Laso.

-          Ese profesor me ha defendido. Bien. – Dijo Iv.

Pasaron algunos días y sus heridas se curaron. Llegó a clase y sentándose al lado de Layín le dijo.- Gracias por todo. Ya no me sangra el labio y puedo agradecértelo sin mancharte. ¿Puedo besarte?

-          Claro- Dijo Layín mostrándole la mejilla. La besó ahí y le dijo. - Esto se está complicando pero no puedo evitar sentir. – Dijo Iv -  Y como me estoy enamorando de ti ¿puedo besarte usando un beso de amor y no de cariño o agradecimiento? Niégate de no haberte sentido igual en momento alguno, puedes no albergar mis mismos sentimientos y tú dijiste no querer novio. Tranquila, no me sentiré ofendido y todo seguirá igual.

Ella se inclinó a él emocionada, asintiendo. Se besaron y sus corazones se llenaban de amor. Al separar sus labios, él la miró preocupado.

-          ¿Qué pasa, no te ha gustado?- Preguntó Layín.

-           Demasiado, esto no es un romance pasajero sin más.- Dijo Iv.- No voy a ser capaz de irme dentro de diez meses.

-          No te vayas.

-          No hay opción. Somos diferentes.

-          No lo somos, no empieces hablando de los clasismos absurdos de los elitistas.

-          Ya lo sé. No es por eso.- Dijo Iv, suspirando.

-          Otra adivinanza. Sea lo que sea, a mí me gusta lo diferente. También me estoy enamorando de ti.

Habían sido los primeros en llegar. El resto del alumnado entró en ese instante al aula.

 

 


22/01/2016

 

EL ALIENÍGENA PROTECTOR INTERGALÁCTICO

 

IV

 

Un amigo

 

      Iv se encontraba desalentado en su habitación, cuando entró un joven moreno de ojos castaños.

-          Así que tú eres mi nuevo compañero de cuarto.- Dijo el muchacho.

-          Eso parece. Me llamo Iv.

-          Soy Laso. Y a juzgar por tu expresión, ya se han metido contigo los del grupo elitista por ser becado.

-          ¿Tienes algún conflicto por lo de mi beca?- Preguntó Iv en guardia.

-          Sería absurdo, porque estamos en la misma situación. No mezclan en las habitaciones compañeros de cuarto ricos y poderosos junto a becados, tanto en la zona masculina, como en la femenina.

-          ¿Te han hecho algo?- Preguntó Iv preocupado. Laso parecía un muchacho agradable.

-          El primer día, pero como bajé la cabeza y les hice la reverencia pública que me solicitaron, no soy uno de sus principales objetivos.

-          ¿Te humillaste ante esos idiotas? Increíble.

-          ¿Te has lavado el pelo a media tarde? – Preguntó al verlo mojado. Y él mismo obtuvo la respuesta.- Ah, tú eres al que molestaron en el comedor. Eso es que les frenaste la primera vez, ¿verdad?

-          Exacto. No consiento ese comportamiento tan estúpido.

-          Ya te has hecho enemigos. No te van a dejar tranquilo a partir de ahora. Y tu proceder es extraño, primero les haces frente y la segunda vez sales corriendo. Es lo mejor, así se olvidarán de ti.

-          ¿Que dicen por ahí en el comedor de mí?- Preguntó Iv. Se trataba de pasar desapercibido y no lo estaba logrando.

-          La mayoría que eres un cobarde, excepto otros y otras que se compadecieron de ti.

-          Genial, o soy un cobarde del que reírse o inspiro lástima.- Dijo Iv, tristemente.

-          Ah, y dicen que la chica que estaba sentada frente a ti, les echó una buena bronca y se marchó.

-          ¿Eso hizo?- Preguntó ilusionado. – Vaya, entonces no es como ellos tal y como sospechaba. - ¿Le han hecho algo?- Preguntó empezando a enfadarse.

-           ¿A ella, a Layín? Es hija de alguien demasiado poderoso. No pueden, se la jugarían.

-          ¿La conoces?- Preguntó Iv al escuchar que mencionaba su nombre.

-          Personalmente no, pero todos sabemos quien es. Ya te he dicho que es importante.

-          Y ante todos, soy un cobarde. Estupendo.

-          Ya lo olvidarán. – Dijo Laso- Lo importante es que ahora te dejaran tranquilo al verte derrotado. Al pasar de los chulitos e ignorarles o reírles su juego, observan que no te enfadas y dejan de molestarte, porque su objetivo es enfadarte y no lo logran.

-          Veremos.- Dijo Iv- No suelo tomarme lo que viene a broma.

-          Intenta controlarte.

-          Ya, esa es mi vida aquí y ahora. No es tan fácil.- Laso no sabía que estaba pensando en lo de su energía.- ¿Y que han dicho los profesores sobre lo sucedido?

-          Los clasistas como ellos que ha estado muy bien y el profesorado imparcial y honrado les ha castigado. ¡Pobre muchacho! Qué primer día ha sufrido- Decían.

Iv sonrió. Le habían ayudado sin saberlo.

- ¿Y me puedes decir que profesor o profesora es cada cual? Así podré saber a qué atenerme.   

-          Claro, te escribiré una lista. Buena idea.

-          No imaginas cuanto. Hay un sector que ahora siente compasión y simpatía hacia a mí. Esos cretinos me han hecho parte del trabajo sin saberlo.

-          No te entiendo. Es raro lo que has dicho- Dijo Laso.

-          No sabes la historia, lo raro sería que lo entendieras. No puedes cambiar tu esencia interior aunque lo haga el cuerpo físico.

-           ¿El qué? Mira que eres raro.

-          Imagino que te lo pareceré- le dijo sonriendo de forma encantadora.

-          Pero me caes bien.

-          Y tú a mí. Es cierto somos diferentes pero, ¿que tiene de fabuloso lo normal o ser iguales? Se pierde el misterio y todo es rutina.

-          Hablas extraño, pero es cierto lo que dices.

-          Y en la variedad está el gusto. – Dijo Iv- Se dice así, ¿verdad?

-          Verdad. Vamos por el pasillo, te iré diciendo quien es quien, de lo del profesorado. Y procura no ir tan erguido como ahora, los becarios aquí no vamos así.

-          No estoy tan erguido, es mi postura habitual y no pienso cambiarla. Ya he cambiado bastante.

-          Es que tu porte es majestuoso y van a volver a por ti. ¿Y cambiado? Eres un misterio.

-          Ciertamente. Y lo más atrayente de ellos es que permanezcan siéndolo, aumentando el interés.- Dijo Iv Sonriente.

-          Comprendido. Nada de preguntas personales.

-          Lo has captado. Sabes, me caes bien.- Dijo Iv.

-          Siendo tan reservado, no harás amigos.

-          No he venido a eso, aunque me gustaría. Pero no te entiendo, no necesitas saberlo todo de alguien preguntándole, de modo que sepas cómo es. Se sabe por la expresión de su rostro, su lenguaje corporal, lo que dice y cómo lo dice y los hechos y acciones que lleva a cabo. Defino así a las buenas personas y tú eres una de ellas. Fíjate. Ya he hecho un amigo.

 

 

 

  


22/01/2016

 

EL ALIENÍGENA PROTECTOR INTERGALÁCTICO

 

III

 

Otras incursiones

 

      Los dos compañeros protectores del universo llegaron al Observatorio Espacial Principal de Rusia. De apariencia humana y mostrando sus credenciales camaleónicas, lograron el acceso. Una vez allí, estudiaron toda la tecnología humana y ésta podría lograr cumplir sus objetivos mediante algunas ideas y dispositivos Shuriaros. Ambos alienígenas comenzaron a investigar, al igual que lo hicieron los destinados al Observatorio Principal de Astrofísica de los Estados Unidos. Pero, eran dos ubicaciones demasiado importantes y vigiladas, y apenas podían investigar y, mucho menos, construir nada, de forma natural, sin ser descubiertos. Y había que informar a sus superiores de allí de cada paso que llevaban a cabo, en la investigación tapadera que allí realizaban. No podían ser descubiertos y que cundiese el pánico. Todos sus movimientos eran grabados por las cámaras del observatorio y los vigilantes estaban alerta. Todo se complicaba y empezaron a temer que no pudieran lograr su objetivo ya que, además, estaban constantemente rodeados de otros científicos.

El Jefe Científico alienígena y su compañera fueron a la más prestigiosa empresa de estudios astrofísicos de Japón. Pero, les sucedió lo mismo, aunque pudieron entrar e infiltrarse, estaban rodeados constantemente de otros científicos y todo se vigilaba mediante las grabaciones de las cámaras. No podían obrar libremente a lo que estaban destinados.

Y en la Sede, La Plataforma de Protectores Intergalácticos, los observaban mediante sus espejos preocupados.

- No lograran hacer nada. Hay demasiada vigilancia y proyectos abiertos y no podrán ocultar el nuestro.-Dijo el Director.

- Sospecharán algo de ir más lejos en sus investigaciones.- Añadía el ayudante, inquieto.

- Y de no poder, La Tierra estará en peligro. ¿Vas comprobando la trayectoria del peligroso asteroide?- Preguntó el Director al ayudante.

- Lo he hecho, tal y como dijimos pasará en el plazo de apenas un año.

- Quizás no les afecte al pasar.- Dijo el Director.

- Les afectará. Ya lo hemos estudiado.- Le contestó el ayudante.

- Nuestra única opción es Iv- Dijo el Director.- Sabía lo que decía, en una Universidad, por exclusiva que sea, no hay tanta vigilancia y códigos de acceso como lo hay en las otras ubicaciones. Infiltrado, podrá ganarse la confianza de los profesores y su acceso a las instalaciones será más factible. Y por ser de elite, poseerán la tecnología suficiente.

- Sin embargo, no podrá utilizar aparatos tan sofisticados.- Dijo el ayudante.

- Ya lo sé. Hay que confiar en su inteligencia e ingenio y de los mini dispositivos de ayuda que pudo llevarse allí. Y la mente de Iv, es prodigiosa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


14/01/2016

 

EL ALIENÍGENA PROTECTOR INTERGALÁCTICO

II

 

La Universidad.

 

      Los cuatro grupos llegaron a La Tierra, cada uno por su portal.  Solo un viaje de ida y vuelta por persona y al mismo destino ese era el límite de su tecnología. Vendieron sus joyas, cada uno por la moneda del sitio al que iban y se cambiaron de ropa, dispersándose. Iv iba a Europa, a un nuevo país formado hace tan solo cincuenta años y en el que residían personas que habían venido y venían de todas las partes de La Tierra y otras de sus descendientes nacidas allí.

Llegaba el comienzo del curso en aquella prestigiosa Universidad. Allí acudían los hijos e hijas de los ministros y demás políticos, de multimillonarios empresarios y un grupo de alumnado sin fama o economía comparable, becados por sus excelentes notas en el Instituto. Solo los más brillantes de ellos, aquel lugar era muy exclusivo.

   Un joven rubio de ojos azul claro llegó a la recepción. Utilizando su documentación, facilitada por su Director, y pareciendo auténtica, fue admitido. Iv fue a la residencia, dejando su escaso equipaje en su habitación y cogiendo su ordenador portátil, fue a clase.

Era el nuevo. Todos allí se conocían así que era obvio que era un becado. Dos chicos de complexión grande le flanquearon el paso.

-¿Otro pobre más? Estamos muy disgustados, cada vez hay más y encima extranjero. Otro de los becados de intercambio.

- Dejadme pasar.- Dijo Iv erguido.- Y mi grado socioeconómico no es de vuestra incumbencia.

- Qué vocabulario. Un intelectual.- Dijo el otro- ¿Dónde vas, rizitos de oro? Hay que pagar peaje al pasar por este pasillo- Agregó en tono de burla.

- Dejaos de bromas o llegaremos tarde a clase.- Les dijo mirándoles desafiante a los ojos, en un tono de voz seria.

- Esto no va bien. Te has enfrentado a nosotros y eso no nos gusta nada.- Dijo llamando a dos compañeros más, tan corpulentos como él.

Y antes que ellos, llegó un profesor.

- Comienza la clase. Todos al aula.

Iv había escogido su aula adrede viendo a dónde fue la chica. La belleza que salvó al niño, y se sentó a su lado.

-          Soy nuevo aquí. Me llamo Iv.

-          Soy Layín. Que curioso, al resto de países de La Tierra, les parecen extraños los nombres de nuestro país, aunque los veo normales. Obviamente he nacido y soy de aquí, pero tu acento es algo extraño, no lo ubico. ¿De dónde eres?

-          De aquí. Pero he viajado mucho toda mi vida y he aprendido varios idiomas, así que mi acento original ha variado.- Dijo decepcionado.- Creía que había aprendido el idioma de aquel país y el oficial a la perfección. Pero no pronunciaba del todo igual.

-          Pronuncias muy bien, de todos modos.- Dijo ella.

La clase de Astrofísica empezaba. Las imágenes holográficas, emitidas por el dispositivo del profesor, fueron apareciendo y al alumnado tomaba nota usando sus portátiles. Tras la clase, éstos se plegaban varias veces y cabían en un bolsillo.

-          Te enseñaré esto, como eres nuevo.- Dijo Layín, simpática y solícita, la nueva compañera de Iv, al que le atraía cada vez más. Al terminar la visita, fueron a la cafetería y se sentaron juntos uno junto al otro, a charlar. Ella también se sintió atraída por él y cuando se percató de cómo la miraba, le habló de que no tuvo novios en el pasado y que ahora no eran su objetivo, porque quería centrarse en su carrera y los consideraba una distracción, ignorando a los pretendientes que se le acercaban.

Los cuatro chicos de antes llegaron y se pusieron a su alrededor.

-          Hay una cuenta pendiente entre nosotros- Dijo uno de ellos.

-          No lo creo.- Contesto Iv.

-          Vaya, nos ha salido de los que se encaran. Y, hablando de cara, ya es hora de aderezar esa bonita carita tuya de angelito.- Y cogiendo su plato, lo vertió lleno de salsa por encima de la cabeza de Iv. Media cafetería reía a carcajadas.

-          ¡Sois idiotas!- Exclamó Layín. Te ayudaré a limpiarte, Iv.

-          ¡No necesito ayuda!- Exclamó ruborizado. Anhelaba colocar en su sitio a aquellos cuatro cretinos, usando su fuerza descomunal, procedente del impacto de ondas que le imprimiría su contenida energía vital, pero sus manos empezaron a tornarse doradas. Las metió en los bolsillos, inhibiéndose, y salió corriendo, de modo que no fuera descubierto.

-          ¡Es un cobarde! Ha huido.- Dijo el primero que habló.

-          ¡Los cobardes sois vosotros al ir cuatro contra uno!- Exclamó Layín furiosa. – Y además estúpidos. Le habéis hecho eso solo por ser becado, sabed que posee el mismo derecho que nosotros a estar aquí. Se levantó y se fue.

Iv estaba avergonzado por cómo había quedado delante de la chica que le gustaba. Se había ido a su cuarto a lavarse lleno de rabia y frustración. Sus ojos brillaron por las lágrimas que contuvo al momento. Exceptuando a Layín, que pensaba no volvería a hablarle por haberle gritado y salido corriendo, su primer recibimiento en La Tierra, había sido hostil. Sinceramente, no era lo que había imaginado al salir de su mundo.    

 

 

 

 


11/01/2016

 

EL ALIENÍGENA PROTECTOR INTERGALÁCTICO

 

                                                     CAPÍTULO I- SEGUNDA PARTE 

 

-          Solo podemos usar nuestro intelecto, algunas herramientas pequeñas de aquí y la tecnología de allí.- Dijo Iv, de unos veinte años, el tiempo allí transcurría como en La Tierra, pero el intelecto de aquella especie superaba al de La Humanidad.- Necesito ir junto a un ingeniero. Hago el diseño y él lo construye ayudado por mí allí.

-          Buena suerte, todos los agentes ingenieros están ocupados reparando las ciudades de nuestro mundo del último terremoto sufrido. – Dijo el Director- Los cuatro únicos de los que disponemos, prefiero que vayan, acompañados de otros físicos, a otras ubicaciones. La primera pareja, iréis al Observatorio Espacial principal de lo que se llama los Estados Unidos - dijo dirigiéndose al ingeniero y a la física designada.- Serán los de mayor avance tecnológico. Otra, irá al de lo que llaman Rusia – dijo dirigiéndose a la ingeniero y al físico destinado. Y el otro grupo, otro ingeniero y tú, Iv, iréis a la más avanzada empresa tecnológica situada en lo que llaman Japón. El cuarto ingeniero supervisará todo desde aquí.

-          Director, su vigilancia será extrema en esos lugares, y no podremos infiltrarnos. Es mejor escoger esa prestigiosa Universidad, tiene los recursos y no está tan vigilada, quiero ir allí.- Dijo Iv.

-          Tiene sentido, otro físico acompañara al ingeniero destinado a Japón. Pero necesitamos al cuarto que supervise todo desde aquí. Irás solo, y al terminar el diseño nos llamarás y desde aquí te indicaremos su construcción aparte de lo que aprendas aquí en dos días.- Dijo el Director.

-          ¿Dos días?- Preguntó Iv.

-          Vamos, sabes que eres un genio, hasta entre nosotros. Lo lograrás y lo sabes.

-          Claro, acepto.

-          Llegamos tal y como somos y les contamos todo de modo que los Humanos nos ayuden.- Dijo el Jefe Científico.

-          ¿Por qué crees que he dicho lo de la vigilancia?- Intervino Iv. Pueden asustarse y no creernos, es mejor infiltrase. Pero, ¿Cómo nos infiltramos? Verán que somos diferentes.

-          Se puede. Solo has de contener tu energía.- Dijo el Director

-          Es complicado, pero lo intentaré, como los otros.

Tras varios días de entrenamiento, lo lograron. Iv, como los demás agentes destinados, supo contener en su interior su haz dorado, y al hacerlo, su piel dorada ya no fue tal y adquirió la tonalidad de un humano de piel pálida. Y ahora medía un metro ochenta.

-          ¿Esto es normal?- Preguntó Iv asustado. - He menguado 10 cm.

-          Claro, nuestra energía nos hace crecer, al contenerla disminuyes tu altura. Tranquilo, no pasa nada. – Dijo el Director, Tranquilizándolo.- Y tintáos los mechones morados, se trata de pasar desapercibidos.

Iv se tintó los mechones del mismo tono natural que el resto de su cabello. Rubio.

-          Solo hay un año disponible. Id por el portal a La Tierra, están en el siglo XXIV.

 

 

 

 

 

 


9/01/2016

 

EL ALIENIGENA PROTECTOR INTERGALÁCTICO

 

CAPITULO I -PRIMERA PARTE

 

Los protectores del Universo.

 

            Todos los allí convocados, en la sala de La Comisión protectora intergaláctica, de aquella estación espacial, estaban inquietos. Los Shuiaros, una especie alienígena procedente del planeta Shuiar, había creado una sección, de modo que, por poseer la tecnología más avanzada del Universo y un gran sentido de la justicia, ayudaban a los planetas en los que hubiese algún conflicto. Poseían una especie de espejo intergaláctico, que podía enfocar a cualquier planeta que quisieran observar de modo que preservaran la paz en el Universo. El espejo podía incluso enfocar el planeta elegido y verlo de cerca a éste y a los habitantes que allí se hallaban. El Director estaba muy preocupado.

-          Ese asteroide va a pasar muy cerca de aquel planeta llamado Tierra. No impactará, pero podría afectar al movimiento de su eje de rotación, alterándolo o incluso hacer que saliese de su órbita. Ya no giraría alrededor del sol, no sabemos las consecuencias que puede traer eso, pero también se alteraría su conexión hacia la luna. Y las tres cuartas partes del planeta son agua. Podéis imaginaros lo que pasará, un mundo sacado por su órbita, cataclismos, inundaciones, la situación es alarmante.

-          ¿Está habitado?- Pregunto un agente.

-          Claro, por una especie llamada Seres Humanos. Son muy parecidos a nosotros.

-          ¿Destruimos el asteroide?- Preguntó el ayudante

-          De eso nada, los fragmentos caerían sobre el planeta, destruyéndolo, cuando pase por ahí, en un año. Y en su trayectoria pasa cerca de más planetas de otras galaxias, los fragmentos caerían sobre ellos.- Dijo el Jefe Científico.

-          Esos otros planetas, ¿no están en peligro al pasar el asteroide?- Preguntó el Director.

-          No, porque no pasa tan cerca de ellos. Excepto de La Tierra, hay que destruir el asteroide pero causaríamos daños en ella.- Dijo el Jefe Científico.

-          Si lo aislamos antes, no.- Dijo su ayudante.

-          ¿Cómo? - Inquirió el Director y contesto a su propia pregunta. -Necesitaríamos un impulso de energía en dirección contraría a La Tierra, de modo que se alejase de ella hasta un lugar aislado del Universo, donde destruirlo en un espacio controlado. 

-          La única opción de alejarlo en sentido opuesto es generar el impulso desde La Tierra hacia afuera.- Dijo el joven astrofísico, Iv. Medía un metro noventa, como todos los de su especie que medían alrededor de dos metros. Su fisonomía era idéntica a La Humana. Salvo por el tono de su piel que era dorado y extendía un halo dorado a su alrededor. Su cabello, era rubio, abundante y rizado, de dos mechones naturales, morado fluorescente que caían a ambos lados de su cara, hasta la barbilla. Estos dos detalles eran el rasgo distintivo de aquella especie. El bello muchacho miró al monitor y sus ojos azul claro se inquietaron. Vestía un uniforme granate y botas blancas, como todos los demás protectores. Miró el espejo y mediante su avanzada tecnología fue observando La Tierra. Paró de rastrear justo en una prestigiosa Universidad de Astrofísica. Había una bellísima chica, de cabello castaño y ojos negros, que salía de allí. Viendo por el camino a un niño que corría tras una pelota desviada, mientras un coche se acercaba rápidamente, ella saltó y arriesgando su vida lo cogió a tiempo. El coche pasó, y por la gran habilidad y reflejos de ella, salió ilesa.

-          Los Humanos son una especie buena. – Dijo Iv al ver aquello, obnubilado por su heroicidad y belleza. Aunque haya otros que no, como en todos los mundos. Iré hacia La Tierra, camuflado. Y desde su Facultad, utilizaremos su tecnología y la nuestra, de modo que se construya un dispositivo de campos de fuerza emergentes. Los de aquí no sirven, el tamaño de las máquinas es superior a la de los portales espaciales. 


26/11/2015


LA PERFECTA PRINCESA BRILLASOL - VII


La torre- palacio se derrumbó. Los preparativos de la boda terminaron y justo al empezar, luciendo su hermoso traje de novia, un emisario vino a su encuentro.

-        Vuestro regalo de bodas. ¡Los hemos encontrado!

Y aparecieron sus padres que habían reparado el barco y vuelto a la ciudad más próxima, donde descansaron una noche. El emisario los traía hasta ahí.

    Ella corrió a su encuentro, abrazándoles y besándoles dichosa, igual que él y ella profundamente emocionados.

-        He observado el mundo desde una alta torre usando telescopios y no os he visto. ¿Qué os pasó?

-        Nuestro barco naufragó en una pequeña isla deshabitada. Tardamos tiempo los que nos acompañaron en él y nosotros en construir otro barco y llegar al puerto más cercano y aquí.- Dijo su padre.

-        La isla poseía una gran vegetación. Estábamos en su interior cogiendo ramas caídas por el viento y así, construir una balsa, y una vela cosida de la tela de mis vestidos que rompí. Por eso no nos viste entre tanta espesura. Eso de localizar la isla. Porque estaba demasiado lejos de aquí, nos ha costado mucho sobrevivir.- Dijo su madre.

-        ¡Pero lo habéis logrado! Os adoro. – Y tras el abrazo, ella se quitó la corona de Emperatriz y volviéndose a sus habitantes aclamaba.

-        ¡Sus majestades! Y este es mi prometido. Llegáis justo a tiempo. Hoy es el día más dichoso de mi vida- Dijo la joven princesa.

-        ¡Bello Ruiseñor!- Exclamó la madre. No me sorprende.

-        Has estado a su lado, hijo. Lo eres a partir de ahora o de unos minutos- Dijo el  padre de la princesa abrazándolo.

    Los padres de la princesa fueron a su casita y se arreglaron como lo merecía la gran boda que iba a celebrarse. Volvieron y todo se encontraba preparado.  Observaron, los allí presentes, a la princesa y a su amado admirados por la belleza y la expresión de bondad y amor que había en los rostros de ambos.

   

    La princesa y el artista se casaron al aire libre. Al fin, supo su auténtico nombre. Celebraron un gran banquete donde se comieron toda clase de manjares y se bebieron los más exquisitos licores. Hubo una fiesta y ambos bailaban en el centro de ella.

-        Tú has salvado mi vida en la barandilla y me has salvado de mi misma. Solo tú has logrado que mi verdadero ser vuelva a salir.- Dijo la princesa, mirándolo admirada.

-        Sabía que mi BrillaSol aun estaba ahí, en aquella Nueva Emperatriz. Eres tú la que me ha salvado al fijarte en mí y volver, mi vida cobra sentido por ti.- Le dijo profundamente enamorado.

-        Al fin, además de tu apodo has dicho tu auténtico nombre ante tal evento - Sonreía ella.-

-        Claro, mi amor.- Le sonreía él.

-        Ilso.- Dijo ella mirándole emocionada- Extraño nombre aunque hermoso.

-        Ilso.  De Iluminado por el Sol, muy apropiado ¿Verdad?

-        Bromeas.

-        Es Ilso, no bromeo. Pero aunque el resto es inventado por mí, porque tú me iluminas, ese es, en mi interior, su verdadero significado.

Y ambos rieron emocionados y muy dichosos.

 

FIN

 

 


23/11/2015


LA PERFECTA PRINCESA BRILLASOL- VI

-        Has dicho que me amabas y lo has demostrado.- Dijo BrillaSol- Siento lo mismo por ti desde niña, pero creí haberte perdido al perderme en mí misma.

-        Eso jamás pasó. – Y se besaron.

 

    Empezaron a preparar una boda de ensueño. Se instalaba un arco decorado al comienzo de la zona vegetal, una boda al aire libre. La princesa y su prometido llegarían hasta el arco caminando por una hermosa alfombra. Todas las personas de otras ciudades de aquel mundo invitadas allí, no podían entender cómo una princesa, tan bella y encantadora, tan joven pero ya Emperatriz, había rechazado a tantos príncipes y su elegido había sido un chico de su ciudad.

-        No está a su altura. – Dijo un príncipe extranjero invitado a la boda.

-        No hay alturas. Todos somos iguales. Y lo primero que haremos será destruir la palacio-torre. Viviremos en la sencilla casita de mis padres. – Dijo BrillaSol.

-        Como quieras, amor, me siento orgulloso de ti. Ahora vuelves a ser una auténtica princesa.



22/11/2015


LA PERFECTA PRINCESA BRILLASOL V


Un día se asomó a la ventana más cerca, de modo que pudiese ver el mundo mejor. Pero se asomó demasiado y comenzó a caer, hasta cogerse por fuera de la barandilla. Ya no podía subir. El apuesto artista, apodado el Bello Ruiseñor, la vio desde lo alto del muro donde él estaba. Y, arriesgando su vida, cogiendo una cuerda agarrada al muro,  saltó hábilmente mediante su atlético y fuerte cuerpo y escaló hasta alcanzarla. La cogió en brazos y la subió. Y subió él.

-        ¡Has arriesgado tu vida por salvarme! ¡tú un simple habitante de la ciudad, has salvado a La Perfecta Emperatriz! No es posible.

-        La vista es magnífica desde aquí, se ve el mundo a tus pies.

-        El mundo a mis pies. ¿Y de que sirve, estando a un paso de morir sola? ¿Porque has arriesgado mi vida salvándome?

-        Porque estabais en peligro, alteza. Y jamás permitiré que sufráis daño.

Esas palabras le sonaban. De pequeña jugaban todos los niños y niñas junto a ella y cuando había algún peligro en el campo los defendía, porque era su obligación de princesa. Recordó su propia heroicidad de antes, viéndola mucho más reflejada en los ojos del muchacho. Y recordó que cuando ella iba delante de niña él la acompañaba y decía

-        Jamás sufriréis daño a mi lado, alteza.

-        ¡Eres tú, mi amigo de la infancia mi Bello Ruiseñor! Tu voz ha cambiado y no la reconocí, pero continuaba siendo hermosa. Y ya sufro.

- Jamás me he alejado de vos. Cantaba en vuestro honor, de modo que me sintieseis cerca - Dijo él inclinándose y besando su mano.

Ella empezó a llorar, mientras se arrodillaba junto a él.

-        ¡No soy perfecta! Y tu proeza merece que me incline ante ti.

-        Nadie ha de inclinarse ante nadie.

-        No quiero estar sola, pero aun estándolo, tu lealtad estaba a mi lado.

-        Y mi amor.- Dijo él.

-        No quiero separarme de ti. No quiero estar más sola.

-        Os puedo bajar.

-        ¡Sí, bajadme de esta altura de ensueño! Porque solo provoca soledad y sufrimiento.

El apuesto joven la bajaba de la torre, mientras ella se agarraba a él.

 

    Llegaron a los jardines de la ciudad. Y todos se inclinaron ante ella, compasivos por su gran pérdida y soledad, recordando como era antes y guardándole fidelidad.

BrillaSol estaba emocionada. No la censuraban, se inclinaban, no por temor, por cariño y lealtad.

-¡No os inclinéis jamás ante mi! Nadie ha de inclinarse ante nadie. He visto todas vuestras tareas desde lo alto. Como cada cual en su tarea, la pastelera, el limpia calles, la costurera o el que hace las casas, se necesitan y son muy importantes. Toda persona es única y es imprescindible. Por lo que no soy superior a vosotros, no os inclinéis.-Dijo la joven Emperatriz.

-Ya lo decía, aun es perfecta.- Dijo un habitante de allí.

- ¡No soy perfecta! He sido fría y vanidosa.

- ¡Oh, alteza!- Exclamó su enamorado.

- Jamás alteza. - Y mirando a la ciudad dijo- Me llamo BrillaSol. Llamadme por mi nombre.

 

    Todos los habitantes la miraron más admirados hacia ella de lo que lo habían  estado jamás.



21/11/2015


LA PERFECTA PRINCESA BRILLASOL IV


Todos los habitantes estaban tristes por ella. Cuando subían a atenderla, ya no era tan dulce y agradable, y los trataba de forma muy distante. Ella era la perfecta princesa y pronto cumpliría la mayoría de edad, siendo La Perfecta Emperatriz. Pensaba que nadie podía levantar la cabeza en su presencia. Se hablaba en la ciudad de la princesa, de cómo la alta torre la había cambiado. Pero un joven muy apuesto, que diseñaba las casas, la defendía, diciendo a todos que parte de la culpa era suya por haberla llamado siempre desde niña, perfecta. Finalmente, había terminado por ceder y se enorgullecía de su perfección. Y por eso, ya había dejado de ser perfecta.

 

          El apuesto joven, de cabello castaño muy claro y unos bellos ojos azul oscuro, tocaba el arpa y cantaba subido a un alto muro. Lo habían hecho todos y al menos, podía contemplarla al asomarse a la ventana. Cantaba inspirándose solo y siempre en ella y era el único momento en el que ella sonreía.

       

        La historia llegaba a oídos de otras ciudades. La historia de su belleza y su poder, ya que siempre había vivido en el lugar más rico y próspero de todos. Muchos excelentes y también ambiciosos príncipes acudían a subir a la Torre- Palacio, declarando su amor. Se había convertido en la Emperatriz. Según ella misma era demasiado perfecta, todos fallaban en algo y por eso los rechazaba.

 

        Una noche lloraba en su cama, porque se sentía sola. Pero era demasiado superior y no podía estar al lado de nadie. Cuando el joven artista la oía llorar, cantaba desde lo alto del muro, utilizando su melodiosa voz y tocando su arpa. Y ella se calmaba.


20/11/2015


LA PERFECTA PRINCESA BRILLASOL - IV


Pero lo que no sabía, es que su barco había naufragado en una isla y que sobrevivieron, viviendo allí. Sus padres intentaban sin apenas descanso construir otro barco y poder volver. Se adentraban en la espesura de aquella lejana y deshabitada isla y cogían troncos de allí. Ocultos por los árboles, su hija no podía verlos.

 

        Mientras, BrillaSol cubierta por una capa dorada porque tan arriba hacía frío y un vestido azul claro y rosa, sus tonos favoritos, perdía toda alegría. El viento agitaba su cabello siempre suelto y quitándose los dorados zapatitos de tacón, se sentó en una silla suspirando. Se volvió una chica triste y solitaria. Ya no podía bajar del palacio de las alturas. Era tan alto que podía ver todo a su alrededor, el mar, los océanos, las montañas y la vegetación del campo y las otras ciudades. El mundo estaba a sus pies. Y empezó a pensar que los habitantes de su ciudad eran corrientes y que ella era, como todos y todas  decían, la única perfecta. No eran dignos de tocarla, así que decidió vivir sola, convirtiéndose en la  joven princesa más vanidosa y fría que se pueda imaginar.


20/11/2015


LA PERFECTA PRINCESA BRILLASOL- III


Tal vez, al unirse todos los habitantes y construyendo una alta torre, al subir a su parte de arriba, muy grande, podría ver el mundo entero. Vería el mar, y encontraría a sus padres usando telescopios puestos en todas partes.

-        ¿Me ayudarías a llevar a cabo mi idea?- Preguntó a los habitantes de su ciudad de forma natural y sin imposiciones -. Aunque era su dirigente no solía ordenar, más bien sugerir. Y todos y todas querían y admiraban a la princesa, poseedora de una cualidad de liderazgo sencilla. Escuchaba todas las opiniones antes de decidir algo y era muy justa.

-        ¡Claro que construiremos lo que decís, alteza! Hay que encontrar a sus padres.- Le contestó la pastelera. Todas y todos asintieron.

-         Vamos, empecemos.- Dijo BrillaSol

 

    Todos obedecieron a la sabia princesa y se pusieron a trabajar, incluida ella. La torre se alzaba mediante carros de ruedas que transportaban lo necesario. Ella terminó escalando la torre y mirándolo todo usando los avanzados telescopios que le subieron. La joven princesa se quedó arriba, le habían colocado una hermosa cama, una lujosa mesa y una silla, una parte de cortinas donde asearse y todo lo que pudiera necesitar. Era como un palacio lujoso construido encima de una torre, circular y de grandes y altas ventanas, por donde sacaba los telescopios. Le subían y bajaban lo que necesitaba y allí pasaba los días mirando cada uno de ellos. Pero no veía a sus padres.

 

    Pasaron meses y BrillaSol, vivía allí sola, aunque nadie la había llamado jamás por su nombre, la llamaban perfecta - princesa. No paraba de oír que era la única perfecta.

 


18/11/2015  LAPERFECTA PRINCESA BRILLASOL II

cuando había que ayudar en algo, ayudaba cantando y sonriendo. Desde que nació, todos vieron que, además, aprendía muy deprisa, porque el don de la inteligencia estaba también en ella. Y era heroica y compasiva, porque cuando dos niños se peleaban, ella los separaba, aunque cayera al suelo y se hiciera daño. Y, como era la princesita, al pasar eso, los niños no peleaban más y ella les hacía que se perdonarán y los perdonaba a ellos por haberla hecho caer. Por todo esto, desde niña todos los habitantes la llamaban, la única princesita perfecta.

 

        Solía vestir un bellísimo vestido azul claro y rosa de seda y tul. El cabello siempre suelto, rubio y hermoso de reflejos como los del mismísimo sol.

 

         La princesita salió un día de exploración al campo, junto a los demás niños y niñas de la ciudad. Había un niño huérfano que fue acogido por un asistente de palacio y no paraba de cantar melodiosamente. Su voz era dulce y encantadora. El cabello del niño era castaño claro y sus ojos azul oscuro.

Fueron caminando por la bonita vegetación, riendo y jugando.

-Hubiese sido mejor ir vestida de camisa y pantalones, es el campo. ¡Pero, mi mamá se empeña en que las princesitas no visten así, que hay que usar vestidos! Me gustan, pero no puedes jugar en el campo como en pantalones. Bueno, al menos me ha dejado ir.

Otras veces le asusta que me aleje de la ciudad- Les decía a sus amigos y amigas. Vio, por primera vez a un niño nuevo que los acompañaba. Era tan tímido que no había salido mucho de su casita y apenas jugaba. Solo le gustaba dibujar diseños de edificios y cantar como en aquel momento, aunque muy bajito porque sentía vergüenza, por su timidez. Pero no podía evitarlo, y su voz era melódica y encantadora. Su forma de cantar embelesaba y emocionaba.  

- ¿Cómo te llamas?- Preguntó al niño que cantaba.

- Me dicen Bello Ruiseñor. Que cursi.- dijo el hermoso niño ruborizado.

- Que sepas que a mi me gusta mucho tu nombre y tu voz.

        Desde ese momento, BrillaSol y Bello Ruiseñor jugaban mucho juntos.

 

         Un día una carta fue entregada desde un lejano lugar, pidiendo que fuesen sus majestades allí. La princesita ya era una bella jovencita de esbelta figura. Sus padres se despidieron de ella, dejándola a cargo de todo y partieron en un barco.

 

        La joven princesa gobernaba repartiéndolo todo, aun mejor de lo que lo habían hecho sus bondadosos padres. Dirigía, pero se mezclaba junto al pueblo y ayudaba mucho en cuanto podía. Coger fruta y diseñar o hacer vestidos y trajes que repartía gratis a los jóvenes. Poseían muchas riquezas por su agricultura, que exportaban y las  joyas que al igual que sus padres habían hecho, las vendía y el dinero servía a su ciudad.

 

        Pero un día la joven princesa estaba en los jardines de la ciudad, cuando una carta llegaba a sus manos. Sus padres jamás llegaron a su destino. Todos creyeron que se habían perdido en el mar.

 

        La triste princesa no podía dejar de llorar. Pero lo hizo, y mostrando su entereza  tuvo una idea, aun conservando algo de ilusión de que estuviesen vivos. 



15/11/2015

 

LA PERFECTA PRINCESA BRILLASOL


        El viento soplaba fuerte y entraba por las ventanas de aquel lujoso palacio que casi llegaba al cielo porque se alzaba en una alta torre. Allí sola y triste vivía BrillaSol, porque así lo había decidido. Era el único modo de encontrar a sus padres. Se preguntaba como había podido pasar aquello. El único modo de saberlo es observando lo que pasó hace ya algunos años.


        Había un hermoso lugar en un mundo muy distinto al que es conocido por La Humanidad, aunque habitado por Seres Humanos. El  mundo era de ensueño, dividido por ciudades vegetales de lagos y bellas cascadas, separadas éstas por los mares y océanos.

 

        Ese día, el sol brillaba en lo alto, y los pájaros de los árboles cantaban dichosos.


Había un sencillo palacio, más que un palacio era una casita, donde sus majestades


gobernaban en paz y armonía. Todos sus habitantes, de hermosas casitas vivían muy


bien y les querían mucho. Y fue celebrada una fiesta en honor al nacimiento de la


hija de sus majestades, la más hermosa princesita de aquel mundo. De niña todos lo


decían, era perfecta. Su belleza superaba a la de las demás niñas de allí, de cabellos


largos y rizados rubios como el sol y unos enormes ojos azul claro. Su boca era


delicada al igual que su rostro. La llamaron BrillaSol, no solo por su cabello, sus


hermosas cualidades brillaban ante los demás, alumbrándolo todo por su optimismo.


Era muy alegre y jugaba y reía dichosa junto a todos los demás niños y niñas de su


ciudad. Era todo bondad, cuando alguien se caía, lo cogía y lo curaba.



SINOPSIS DE ALGUNAS HISTORIAS INFANTILES


HIPNOTIZADOS. LOS PEQUEÑOS GRANDES SALVADORES


Hay una oleada de robos, pero las personas acusadas no recuerdan haberlos cometido. La policía no les creen. Y justo al lado de los acantilados de aquella ciudad costera, hay una gruta dónde se reúne la organización responsable de todo. "Hipnótica". Será un grupo de chicos los que descubrirán el misterio, serán, secuestrados, liberados, correrán peligros y romperán el trance unidos por el cariño que se profesan y la heroicidad y habilidad que comparten todos ellos. Así como su inteligencia, que hará que salgan victoriosos. 


Misteriosa y didáctica: amor fraternal, unidad, heroicidad,confianza,lealtad, inteligencia y bondad. 


LAS AVENTURAS DE OTRAS AUTÉNTICAS PRINCESAS

 

No son todas las típicas de la damísela perdida salvada por un príncipe. En algunas, las princesas heroicamente salvarán a sus amados y en otras correrán peligros y serán ellas salvadas por ellos. Emotivas y hermosas historias didácticas.

IGUALDAD, SACRIFICIO, HEROICIDAD,INTELIGENCIA Y SLOGAN FINAL

 

"LA NOBLEZA NO ES UN DERECHO DE NACIMIENTO SE DEFINE POR NUESTRAS BUENAS EMOCIONES Y BUENAS ACCIONES. POR ESO, TODOS LOS NIÑOS BUENOS SON PRÍNCIPES Y TODAS LAS NIÑAS BUENAS, PRINCESAS" 

 

LA PRINCESA DEL ARRECIFE DE CORAL

 

Coral, una bella princesita nace cerca de un océano y varios arrecifes de coral. La egoísta Dama de los Océanos la hace cautiva. Sólo el amor de Shepard y la Dama de los Mares serán capaces de que deje de serlo.

 

Emotiva y didáctica:sobre el ciclo del agua,ecología, y la fuerza del amor.

 

LA SANA PRINCESA DEL MANANTIAL

 

La leyenda de una princesa, Ialina, que jamás enferma y de cómo ella será la clave que le permita salvar a su amado enfermo Yuliws y a todo un pueblo.

 

Intrigante y didáctica: sobre medicina y la fuerza del amor.

 

EL SALVAMENTO DE LA PRINCESA Y DE YIBNÉS DE LA CIUDAD DE CRISTAL.

 

La historia de cómo un forastero, Yibnés, descubre el peligro sísmico que acecha a una ciudad toda hecha de cristal. Pero será la princesa Crístal, la única que lo creerá y logrará evacuar y salvar a todo su pueblo.


Emocionante y didáctica: crítica a la soberbia de la belleza de la emperatriz y como continuar aun cuando nos derrotan por medio de la fuerza del amor.

 

LA PRINCESA DE LA DULZURA PERDIDA

 

La princesa Mabrín, pierde la capacidad de expresar su dulzura y amor por una egoísta maga. Será, Tony, el músico de la corte el que intente ayudarla. Pero solo si pierde la suya propia, por lo que jamás podrá expresar sus emociones mediante la música o de cualquier otro modo.

 

Grandiosa y didáctica: sobre el sacrificio y la fuerza del amor verdadero.


 


Ya que mi otra vocación es la canción, voy a dedicar una sección corta sobre eso. Pretendía subir mis propias canciones, dicen canto bastante bien, pero aun no me deja el programa subir mis archivos de audio.

Mis canciones preferidas son baladas románticas y el estilo, el lírico, porque te envuelve y llena de emociones. Mis sonidos favoritos son el violín y el piano, pero carezco de esos conocimientos. Aunque pienso, que una suave y bonita voz puede ser otro instrumento musical. Destaco la canción principal de la banda sonora de los dibujos "Frozen", versión inglés y español, Demi Lovato/Ildina y la canción principal de la banda sonora de los dibujos  del Cid de Luis Fonsi. Y algunas bandas sonoras de películas, como Titanic o Ghost. Megabesazos 


Mis artistas favoritos son Daniel Diges, Pablo López, David Bisbal, David Bustamante, Edurne y Pastora Soler. 


Y hablando de otro tipo de arte, mis actores favoritos son los mostrados. Álvaro Cervantes, David Janer, Francis Lorenzo, Jordi Coll, Alejo Sauras, Fernando Andina, Felé Martinez y Diego Martín. Extranjeros: Pierce Brosnan, Jason Bher, Jhonattan Brandis, Simon Baker,Brad Pitt, keannu Reeves y Ross Linch.

Otro día escribo las actrices.