NUEVO


Como enlace a mi novela "ELIPSOIDES.CLAVES DEL FUTURO",  que consta de una saga de cuatro libros independientes, voy a ir subiendo aquí, los primeros capítulos.


El principio, abajo del todo y voy subiendo los nuevos capítulos arriba, tras la sinopsis.


ELIPSOIDES. CLAVES DEL FUTURO


SINOPSIS

 

LIBRO I: INVADIDOS

 

            Un futuro nuevo ha llegado. Los años y los siglos han transcurrido hasta llevar a los seres humanos casi a mediados del tercer milenio pero la ciencia y tecnología han retrocedido. La estructura geopolítica y social ha cambiado y el mundo sólo está dividido en cuatro zonas, que se encuentran dirigidas por personas designadas por el llamado Consejo, que gobierna todo el planeta. Y en medio de todo hay un misterio oculto. Unas extrañas áreas “límite” que provocan amnesia. Unas personas que conspiran, de forma que nadie localice “Los elipsoides”, lo único que puede salvar a La Humanidad. Un enigma desconcertante que ha de ser descubierto por un grupo de jóvenes que se unirán por amistad y otros por amor, formando un equipo y salvando al mundo del peligro. El bueno y atormentado Denisv, la dulce y salvadora Lindsay, el científico Rick y la cariñosa Natalie, la sensual Cazysia, el protector Paul, el sarcástico Zack, el ingenioso Sey, la provocativa Crístal, el entusiasta Fernando, la asombrosa Maya y el inseparable amigo de Denisv, Rods. Uno de ellos guarda, un secreto. Otro es un traidor. Un inocente es acusado y se lleva a cabo su fuga. Por una verdad sobrecogedora. Unos desconocidos seres alienígenas de estelas lila-azuladas de extraño origen, que aparentemente surgen de la nada y que cambiarán la vida de toda La Humanidad de forma radical.  


 


8/01/2016

 

ELIPSOIDES       CAPÍTULO VII- SEGUNDA PARTE

 

– Aunque lo que acabas de decir tiene sentido, no pienso que sea como dices. – Reiteró Rods.

-          Te equivocas. Y por eso no hay que interferir.- Dijo Denisv con integridad.

-          De sentir algo más por Paul siendo aun amigos y ahora algo por ti, estupendo, que decida ella. Puede que al final seas el elegido.- Contestó Rods.

-          No. De todas formas, aunque solo pueda aspirar a ser su amigo será estupendo. Conservar su amistad  y no perderla incluso después de que la investigación acabe, podría ser más de lo que puedo alcanzar y lograrlo sería fabuloso.- Dijo aludiendo de nuevo sutilmente al sentimiento de abandonado que albergaba en su interior. Rods se percató de él y supo que a pesar de lo mucho que dijera lo que él veía que Lindsay parecía sentir, no lo creería, la inseguridad de su mejor amigo se apoderaba de él haciéndole aferrarse aun sin pretenderlo a la idea de que jamás estaría con él como conclusión definitiva. Sonriéndole con dulzura le dijo.

-          Sé más optimista, amigo mío.

Transcurrido un rato a ambos les comenzó a entrar sueño. Rods volvió a su habitación y al fin pudieron dormir. Cuando el día comenzó y despertaron, se reunieron en la entrada del hotel, tras asearse y desayunar, tal y como habían quedado. Cazysia y Zack fueron los primeros en llegar, aunque Paul y Lindsay no tardaron en hacer su aparición.

-          He telefoneado al Director del Instituto Geológico para informarle de que hemos continuado con la investigación. Después de todo tal y como sugirió Paul, no han notificado nada por escrito. Y así se lo dije. Tuviste una idea muy acertada con eso Paul.- Le dijo sonriendo.

-          Y de no haberlo sido, en menudo lío te habría metido, morenita, para que te fíes de las ideas de éste.- Dijo Zack.

-          ¿Ya empezamos? Que sepas que claro que confió en él. Dijo con firmeza.

-          ¿Lo ves?- Le susurró Denisv a Rods- Lo que hablamos anoche.

-          Lindsay y Paul, lo lamento, amigo.- Le contestó susurrando.

En ocasiones lo que resulta evidente no es como se presenta. En ocasiones, los hechos se confunden y las percepciones son erróneas realizadas en función de las emociones de cada cual y de la carencia de datos. Ellos no sabían que tanto Lindsay como Paul eran hijos únicos que se conocieron en clase a los seis años cuando Lindsay se había caído en el recreo y que Paul que estaba al lado la había acompañado a la enfermería y consolado cuando se puso a llorar. No sabían que habían sido amigos desde entonces y que, interesándose los dos casualmente por el estudio de objetos e inscripciones antiguas con el paso del tiempo, habían estudiado arqueología, aunque en zonas distintas, Paul se marchó a la zona Oeste donde la nota necesaria para estudiar era más baja. Estuvieron años sin verse aunque no perdieron el contacto, y cuando Paul vio la oferta del Instituto Geológico en su zona decidió volver y Lindsay que ya trabajaba allí habló bien de él para que lo contrataran. Eran muy buenos amigos sin nada más pero al conocerse desde niños y de tanto tiempo confiaban mucho el uno en el otro.

-          Como hablamos ayer, de alertar a los de Control de Animales, decidí decírselo a mi Jefe.

-          En este caso, puede que hasta nos crean. – Dijo Denisv.

-          No entiendo porque no iban a hacerlo- Contestó Paul.

Lindsay supo en seguida a qué se refería Denisv, pero Rods se lo había contado en secreto, por lo que no dijo nada de lo que sabía.

 


 

Y ESTE ES EL ÚLTIMO CAPÍTULO QUE PUEDO SUBIR. UN PAR DE EDITORIALES ME HAN PEDIDO EL MANUSCRITO DESTINADO A SER PUBLICADO POR LIBRERÍAS. SI OS VA GUSTANDO LA HISTORIA, PODRÉIS COMPRARLA EN LIBRERÍAS CUANDO SALGA PRÓXIMAMENTE, SI ES QUE SALE. LAMENTO MUCHO LA INTERRUPCIÓN DE LA HISTORIA. ESTE ES EL ÍNDICE DEL PRIMER LIBRO COMPLETO.

Y COMO COMPENSACIÓN, VOY A SUBIR OTRO DE AMOR/CIENCIA FICCIÓN, ESTA VEZ COMPLETO. MEGABESAZOS.

TÍTULO "EL ALIENÍGENA PROTECTOR INTERGALÁCTICO" subido por capítulos ENTERO hasta el verdadero final. POR NOVELAS e HISTORIAS INFANTILES. MEGABESAZOS.

 

ELIPSOIDES. CLAVES DEL FUTURO

 

LIBRO I. INVADIDOS

 

            I. El comienzo.

 

            II. El descubrimiento.

 

            III. Eclosión.

 

            IV. El encuentro.

 

            V. Los seres emergen.

 

            VI. Bestias doradas.

           

            VII. Sentimientos.

 

            VIII. El hallazgo.

 

            IX. El Consejo.

 

            X. Incursión.

 

            XI. Situación peligrosa.

 

            XII. Confesiones del pasado de amor y riesgo.

           

            XIII. El agrupamiento alienígena.

           

            XIV. Descubrimientos importantes.

           

            XV. Acusado y abandonado.

 

            XVI. Confianza de amor.

 

            XVII. Liberado y amado.

 

            XVIII. Declaraciones e insinuaciones.

           

            XIX. Nuevos elipsoides.

 

            XX. El traidor.

 

            XXI. El descendiente.

 

            XXII. La trampa.

 

            XXIII. Inquietud.

 

            XXIV. Inocencia probada.

 

            XXV. Los seres lila-azulados hacen su aparición.

           

            XXVI. Vigilados.

 

            XXVII. Las confidencias y el primer contacto al equipo.

 

            XXVIII. Los Directores.

 

            XXIX. Los elipsoides primarios.

           

            XXX. Nuevas insólitas pinturas alienígenas.

 

            XXXI. La nave espacial.

           

            XXXII. Dudas.

 

            XXXIII. Ataque inminente.

 

            XXXIV. Estrategia de infiltración.

 

            XXXV. Infiltrados.

 

            XXXVI. La Sociedad Secreta.

 

            XXXVII. Misterio descifrado.

 

            XXXVIII. El ataque.

 

            XXXIX. Descubiertos.

 

            XL. Zonas Este y Oeste.

 

            XLI. Zona Sur.

 

            XLII. El salvamento.

 

            XLIII. La captura y retirada.

           

            XLIV. Final y principio.

           

 

            

 

 

 


2/01/2016

 

ELIPSOIDES                                                         VII

 

 

 

Sentimientos

 

 

 

Denisv se encontraba en la habitación del hotel tendido en la cama incapaz de conciliar el sueño. Todos los acontecimientos vividos aquel día le inquietaban. Los símbolos posiblemente alienígenas de las paredes de la cueva, los insectos desconocidos que allí se encontraban, las extrañas bestias doradas, probablemente de origen alienígena y que guardaban una extraña similitud por el número y posición de las extremidades con aquel reptil que le atemorizó de niño. Y la desconocida conexión que su abuelo parecía tener con todo aquello. Tal vez hubiera sido mejor no investigar nada, o incluso ahora que todo se complicaba quizás era mejor dejarlo. Pero no pudiendo olvidar el sentimiento de soledad y su situación de niño abandonado había sentido la necesidad de investigar su pasado y conocer la verdad sobre su origen. Aquel manuscrito, aquella investigación, era el único vínculo que le unía a su familia y el abandonar no era un rasgo de su personalidad. Continuaría investigando aunque algo inquieto y preocupado. Y en medio del peligro vivido y de la confusión un rostro aparecía en su mente sonriéndole dulcemente cuando cerraba los ojos. Y al abrirlos se sentía aliviado. Definitivamente, conocer a Lindsay compensaba todo lo demás. Aunque él mismo se decía que era extraño albergar esos sentimientos hacia una chica a la que prácticamente acababa de conocer. Mas no podía alejar de sí esas emociones y además no deseaba hacerlo, ya que se sentía bien deleitándose en ellas aunque fuese en silencio. Súbitamente, llamaron a la puerta de su habitación y se levantó a abrirla. Rods estaba en el umbral.

 

-          No puedo dormir aun. Cada vez que cierro los ojos veo un extraño animal saltando sobre mí. Soy médico, no explorador, no estoy acostumbrado a aventuras de esta clase. ¿Puedo pasar y charlamos un rato?

 

-          Claro, al igual que tú no logro conciliar el sueño.

 

-          Hablemos de nuestros nuevos compañeros. Paul está bien, no aguanto a Zack y a las dos chicas tú pareces haberles gustado más allá de la amistad. – Comenzó a hablar Rods.

 

-          ¿Qué dices de las chicas?- Preguntó sorprendido.- No digas tonterías.

 

-          Vamos, Lindsay está todo el tiempo pendiente de ti y Cazysia no deja de mirarte y de insinuarse con gestos. Las dos son guapísimas aunque la que a ti te gusta es Lindsay.

 

-          ¿Tanto se me nota?- Preguntó ruborizándose.

 

-          Así es.Te conozco bien y lo he notado.

 

-          ¿Y a ti, te llama la atención alguna? Claro, tu aun estarás pensando en esa compañera nuestra del hospital a la que le gustas tanto. Pienso que desea salir contigo.- Inquirió Denisv.

 

-          Y me lo ha dicho y le contesté que no. Me cae bien y es muy guapa pero no me atrae más que como amiga, al igual que las dos nuevas amigas que acabamos de conocer.

 

-          ¿Y que tipo de chicas te atraen?- Preguntó Denisv.

 

-          Físicamente de facciones más grandes y exóticas y de personalidad más seria. Y no entiendo a qué viene esa pregunta, tú sabes perfectamente el tipo de chicas que me gustan, ya nos conocemos. Ah, muy listo, desvías la conversación para que no continúe preguntándote por Lindsay y cuanto te gusta. Tienes buen gusto, es muy hermosa.

 

-          Es bellísima pero no solo es por su belleza que, en efecto posee. No es solo por sus bellos ojos, es por su cálida mirada capaz de profundizar dentro de uno y sacarle del dolor cuando está sumido en un triste sentimiento o recuerdo. No es solo por su bonita boca, es por su alegre sonrisa capaz de transmitirse e inundarte de la misma emoción. No es solo por su hermoso rostro, es por la dulce expresión que éste refleja y que embarga con una sensación de calma y plenitud a aquel que lo observa. No es solo por su sensual figura es el espíritu noble que este alberga y que se manifiesta en todas sus acciones. La forma cariñosa en que intenta calmar a Cazysia cuando se asusta por las extrañas criaturas, la forma en que defiende a Paul cuando Zack se mete con él aunque sin ser dura con éste para no crear conflictos, con qué seguridad en sí misma pero sin arrogancia lidera a su equipo, haciéndolo con firmeza pero con respeto y sin imposiciones. El modo en que confió en nosotros y nos hizo partícipes de su investigación y nos integró en su equipo, y sobre todo el modo dulce e intenso en que se interesa y preocupa por mí, alguien a quien acaba de conocer. Cuando estoy a su lado, siento una intensa emoción, como cuando la sujete para impedir que cayese en esas rocas o cuando accidentalmente rozé su mano al colocar la roca de la cámara. Y al mismo tiempo que la aceleración en el corazón que me provoca, siento una intensa calma y sosiego tales que me invitan a confiar en ella, y me hacen sentir que puedo contarle todo sobre mi vida y todo cuanto hay en mi corazón sea cual sea su contenido. Jamás me había sentido así con nadie en el mundo, nadie más despierta en mí esas emociones.

 

-          Sí que te ha dado fuerte. Y la conoces de un día.  Por parte de ella el sentimiento es mutuo.

 

-          No es así.- Dijo Denisv bajando la mirada con tristeza.- No pienso que se haya fijado en mí de la forma que dices.

 

-          Vamos, hasta se puso nerviosa cuando te vio y casi se te cae encima.

 

-          Porque cedieron unas rocas, evidentemente no era por mí.

 

-          Cuando te vio apartado del resto del grupo se acercó a ti. Se interesa mucho por ti.

 

-          Porque me vio triste y pensativo y quiso consolarme igual que proporciona calidez con sus palabras a su amiga Cazysia cuando está asustada. Ella es así con todos.

 

-          Te miro embelesada no solo cuando te conoció, lo hizo igual y gratamente asombrada cuando vio el trabajo que habías hecho con las traducciones de los símbolos. Cuando vio que eras un genio.

 

-          El mismo asombro de toda persona cuando hago algo fuera de lo común y se entera de lo de mi cociente intelectual. Y te dije, como les dije a ellos, que había unas anotaciones en el manuscrito con las que establecer la base de la traducción, no fue para tanto.

 

-          Esto no me lo rebatirás. Cuando me salvaste la vida dijo que había sido algo heroico y después cuando le conté lo que te pasó de niño, dijo que sabiendo eso te admiraba aun más.

 

-          ¿Qué me admiraba? Es cierto en la cueva dijo algo parecido. - Constató con un brillo nuevo en los ojos aunque fugaz ya que se apagó dejando paso de nuevo a una profunda melancolía. – No, solo era por el peligro del momento será un sentimiento pasajero que no durará, no pienso que le haya causado tanta emoción como la que ella causa en mí.

 

Rods le observó pensativo “¿Pero qué le pasa? Con todo lo que he dicho de ella y con todas las cualidades que él posee no puede imaginarse que pueda fijarse en él. ¿Cómo puede ser tan seguro en el trabajo y siempre tan inseguro en todo lo demás? Derrotado antes de empezar.”

 

-          Y aunque así fuese es mejor no hacerse ilusiones, por su parte pronto se disipará, descubrirá algo de mí que no le guste, se decepcionará y me abandonará.- Prosiguió Denisv y añadió en un susurro- como casi todos.

 

Rods se sintió conmovido al escucharle mientras veía algo húmedos sus intensos ojos azules que acabo controlando. “De eso se trata. Es huérfano, le han abandonado y dos veces, primero su padre y su abuela al morir su madre y después sus padres adoptivos ignorándole toda su vida y echándole después. Por no hablar de los demás con los que estuvo en el orfanato que ya han hecho su vida dispersados en todas las zonas y de los que no les han facilitado el contacto. Piensa que todos acabarán dejándole igual. De ahí la carencia de confianza en sí mismo.”

 

-          Soy tu amigo desde hace tiempo y te conozco. Y sigo aquí. Le dijo Rods.

 

Denisv sonrió con ternura. – He dicho casi.

 

- Y, por cierto Lindsay no es la única que te admira.- Le dijo Rods. Denisv le miró emocionado y le abrazó. – Tras apartarse continuó- Además, entre Lindsay y Paul hay algo.

 

-          No lo sabemos con certeza. Los presentó a todos como miembros de su equipo y amigos. No dijo que fuera su novio.- Dijo Rods.

 

-          Pero ella le defiende cuando Zack se mete con él, se apoyan mutuamente en todo,  cuando Zack le echa miraditas el rostro de Paul se torna enfadado aunque no diga nada, cuando comienzan a caminar ya sea en la cueva o fuera de ella de vuelta a casa van juntos, salvo cuando retrocedió para hablar conmigo y en el almuerzo que estuvo charlando con Cazysia. Y cuando se marcharon, en dos coches, fue Paul quien se subió con ella en su coche, no su amiga Cazysia.

 

-          Puede que sea más amiga de él que de ella, que lo conozca de más tiempo.

Denisv lo miro con escepticismo. 



17/12/2015

 

ELIPSOIDES                                                          VI

 

 

Bestias doradas

 

            Todos avanzaron al lugar comentado por la supervisora del equipo.

-          Mira Lindsay, la cámara a la que te refieres viene indicada en mi manuscrito. Hay un símbolo de advertencia en el margen.

-          Es cierto, entonces quizás sea peligroso entrar. Dijo Lindsay.

-          Ya que hemos llegado hasta aquí y no tenemos los elipsoides, podríamos entrar con cuidado, quizás haya más dentro.- Intervino Rods.

-           Está bien. Iremos con precaución. – Opinó Denisv, al tiempo que se acercaba a una pesada roca algo oculta, rectangular y que aparecía en el manuscrito como el acceso a la cámara. Intentó moverla sin éxito.- Ayudadme, pesa demasiado.

Rods, Lindsay, Paul y Cazysia se acercaron para ayudarlo.

-          No quiero hacerme daño con esa roca, mi fuerza es muy limitada, pero os ayudaré.- Habló Cazysia.

-          No es preciso que vayamos todos puedes quedarte aquí conmigo supervisando.- Le dijo Zack.

-          Cualquier excusa con tal de no hacer nada.- Murmuró Paul.

Finalmente, la pesada roca se movió accediendo a una estancia con una gran cascada que acababa en un gran lago. En los extremos de éste se situaban numerosos huevos de gran tamaño. Todos fueron entrando despacio en la cámara incluso Zack y Cazysia. Esta última acabó adelantándose a todos, fascinada por la cascada, y colocándose en primera posición, seguida de Rods.

-          Qué extraños huevos.- Observó Rods.

Apenas había pronunciado estas palabras una bestia con escamas doradas surgió de las aguas. Parecía un reptil, aunque resultaba evidente que era un ser anfibio a juzgar por su constitución. Tenía el tamaño de un león, aunque no guardaba mayor parecido con dicho animal. Poseía unos enormes ojos amarillos y unos amenazadores colmillos se dejaron ver cuando abrió su boca. Su cuerpo acababa en una gran cola y disponía de dos patas delanteras y una gran pata central posterior que usaba para impulsarse. Saltó intentando abalanzarse sobre Rods justo cuando Denisv se interpuso, empujando a su amigo hacia atrás y salvándole del peligro. Ahora era él quién estaba delante de la dorada criatura. Esta última agitó una de sus patas dando un zarpazo al aire, ya que Denisv lo esquivó echándose hacia atrás. Miró fijamente a los ojos del enorme y extraño reptil. Acto seguido, cogió una piedra del suelo y la arrojó lejos de sí, hacia el lago. Después indicó con gestos y en silencio a los otros que salieran sin hacer ruido de la cámara. Efectivamente, la bestia retrocedió hasta donde había oído el sonido de la piedra al caer al agua, al tiempo que Zack, Paul, Cazysia y Lindsay iban saliendo de la cámara. Rods y Denisv los siguieron mientras observaban como decenas de aquellas criaturas salían del agua y otras tantas se disponían como custodiando aquellos huevos, observando con lo que parecían ojos amenazadores cuando, en realidad, no veían absolutamente nada. Una vez todos salieron de la cámara, colocaron la pesada roca en su lugar.

-          Gracias, Denisv, me has salvado la vida. - Dijo Rods visiblemente emocionado.- Lamento mucho haber sugerido entrar en la cámara, casi pierdes la vida por mi causa.

-          No ha sido culpa tuya, no sabías lo que iba a suceder, y todos decidimos entrar incluyéndome a mí, nadie nos  obligó. No te preocupes, hermano.- Dijo Denisv abrazando a su mejor amigo. Después de un rato, cuando éste se hubo calmado se apartó suavemente mirándolo con cariño. 

-          Denisv, ha sido admirable cómo has arriesgado tu vida por salvar a tu amigo.- Agregó Lindsay observándolo emocionada.

-          Bah, morenita, el aquí presente habría hecho lo mismo de presentarse la ocasión, pero me encontraba más lejos.- Dijo Zack presuntuoso.

-          Y lo dice el que salió pitando el primero de la cámara sin aguardar a los demás cuando apareció el peligro.- Intervino Paul.

-          Se hace tarde, marchémonos ya de aquí. – Dijo Zack molesto.

-          ¿Cómo sabías que esa extraña criatura era ciega?- Preguntó Cazysia.

-          No lo intuí hasta que la tuve frente a frente y observé como sus ojos permanecían inmóviles, parecían no verme y entonces recordé que la criatura había atacado a Rods, en lugar de a ti Cazysia, que estabas más próxima a ella. Y Rods había sido el único de nosotros que había hablado.

-          Ya, cerebrito, pudo ser una coincidencia. Te has salvado de casualidad. – Intervino de nuevo Zack aun más molesto. Después agregó- y ahora conocemos el porqué de la advertencia del manuscrito.

-          ¿Pero que eran esas bestias? Preguntó Cazysia asustada. No he visto nada parecido en toda mi vida.- Lindsay la rodeó con su brazo en actitud afectuosa para calmarla.  

-          Inscripciones con símbolos desconocidos por la Humanidad, larvas e insectos no catalogados, artefactos extraños y criaturas jamás vistas antes. Esto empieza a sonar a una invasión extraterrestre. Dijo Rods.

-          ¿Y qué hacen en esa cámara? Por este lado estaba cerrada. ¿Por qué permanecen aquí? –Preguntó Paul.

-          ¿Cómo sabes que permanecen aquí? Como has dicho, por este lado, no hemos podido llegar a la otra parte desde dentro con esos bichos ahí en medio. Y desde fuera no sabemos como acceder por la parte opuesta, no sin un mapa. ¿Hay algún camino indicado por la otra parte en tu manuscrito, cerebrito?- Preguntó Zack mirando a Denis.

-          No, indica el acceso únicamente por aquí.- Contestó con un leve suspiro por el apodo con el que Zack le seguía llamando al parecer incapaz de pronunciar su nombre.

-           No creo que salgan, no ha habido noticias de asaltos de feroces criaturas. ¿Cómo se alimentarán?- Prosiguió Paul.

-          Quizás de los insectos. Y ellos de fuera, la roca no deja sellada completamente la cámara, y los insectos son diminutos pueden salir. ¿Y por qué están esas bestias aquí? ¿Son extraterrestres que han venido a conquistarnos? Preguntó Cazysia.

-          No parecen tan inteligentes como para construir una nave espacial y venir aquí. - -Intervino Lindsay.- Parecen animales irracionales.

-          Puede que los verdaderos invasores los hayan enviado para que les hagan el trabajo sucio, como avanzadilla. Puede que incluso estén custodiando los huevos para una invasión posterior. Opinó Rods.

-          Las inscripciones de la cueva son muy antiguas. De estar relacionados, llevan aquí mucho tiempo. ¿a que aguardan para atacar? Tal vez nos estén estudiando. Dijo Paul.

-          No nos precipitemos. ¿Por qué han de ser invasores? Quizá son científicos en una misión de investigación y no pretenden hacer daño a nadie. – Dijo Lindsay.

-          Sea como sea, ya es hora de que nos vayamos de aquí.- Dijo Paul.

Todos asintieron y salieron por donde habían entrado. Llegaron al exterior de la cueva y tras avanzar hasta salir de cierta parte frondosa, llegaron a un pequeño claro. Se detuvieron a comer algo mientras comentaban lo sucedido.

-          En cuanto lleguemos hay que informar a Control de Animales de esto. Puede que haya alguien más que esté investigando al respecto o incluso puede que algún hábil excursionista, como Lindsay, descubra esta otra cueva por casualidad, corriendo un gran peligro. Hay que alertarles. -Dijo Denisv.

-          Llamaré al Director del Instituto en cuanto lleguemos para decírselo. Y gracias por lo de hábil. – Contestó Lindsay.

Tras la breve parada para comer, ya que con la inquietud casi nadie fue capaz de probar bocado, prosiguieron la marcha. Todos avanzaron, salvo Denisv que caminaba cabizbajo más despacio, apartado de los demás. Lindsay, al igual que Rods lo notaron, pero fue la primera quién aminoró el paso hasta situarse junto a él.

-¿Estás bien? Preguntó ella.

- En verdad, no. Aun estoy asustado por lo que podría haber sucedido con lo de esa criatura. – Dijo palideciendo y con algo de temblor en la voz.

- Otros habrían fingido estar bien haciéndose los duros en lugar de mostrar sus emociones tan abiertamente.

- No soy así. Puede que te disguste, lo lamento.- Contestó bajando la mirada.

- No lo hagas. Eso es otro de los rasgos que me gustan de ti.

Denisv se ruborizó. Ella también se puso algo nerviosa y aceleró el paso alcanzando a Rods.

-          Denisv no está bien, está asustado por lo de esa especie de reptiles anfibios. Sería mejor que retrocedieses para acompañarlo.

-          Iba a hacerlo antes. Y no imaginas lo asustado que ha de estar. A Denisv le aterrorizan los reptiles por una especie de trauma que sufrió de niño.

-          ¿Qué le sucedió?

-          Cuando era muy pequeño, fue de campamento con un grupo de niños. Al caer la noche, cuando iban a dormir, nadie sabe como una especie de reptil entró a la habitación de los niños. El reptil trepó a la cama de Denisv, que era la más próxima a la puerta del dormitorio y comenzó a subir por su cuerpo cuando aun estaba despierto. No así los otros niños. Según me contó años después, era un reptil rojizo que brillaba levemente en la oscuridad, con enormes ojos amarillos y tres patas, dos delante y otra posterior central. Denisv gritó, y el monitor acudió corriendo. Al verlo, agitó un trozo de comida y el reptil bajo de Denisv y de su cama en esa dirección. El monitor arrojó la comida al exterior, el reptil salió tras ella desapareciendo en la noche y Denisv salió ileso. Al dia siguiente, contó lo sucedido diciendo que no era una serpiente común, que era una extraña criatura desconocida. Pero entre que era de noche y dijeron no lo habría visto bien, y entre que era un niño pequeño, nadie le creyó. Todos pensaron que se trató de una serpiente normal. Y cuando el monitor que le salvó corroboró su historia, un par de personas que se identificaron como agentes del Consejo aparecieron para recoger información del asunto. Cuando se hubieron marchado, el monitor no recordaba nada del último día, como si le  hubieran borrado la memoria del último día.

-          Qué extraño. Por eso dijiste que lo de los casos de amnesia no eran leyendas. Que eran reales.

-          Exacto. El caso es que desde entonces a Denisv le aterrorizan los reptiles, sean de la clase que sean, lo sé porque le afectó tanto que no volvió a pisar el campo desde entonces, hasta un día que preparamos una excursión años después. Pero al comenzar con el senderismo vimos muy de lejos una serpiente y se paralizó aterrorizado. No pudo seguir, tuvimos que volver a la ciudad y suspender la excursión. Fue entonces cuando me contó el motivo. Y ayer, estaba muy inquieto cuando descifró el mapa del manuscrito y descubrió que había que ir, lógicamente, al campo para llegar a la cueva. Estaba muy asustado por eso vi lo importante que era para él descifrar este misterio, por lo de su abuelo, cuando a pesar de todo ha venido. Y por eso le he acompañado, no quería dejarlo solo.

-          Eres un buen amigo.- Dijo Lindsay y prosiguió emocionada- Ahora ha vuelto ha encontrarse con un peligroso reptil y de mayor tamaño que el anterior pero en lugar de paralizarse se interpuso entre él y tú, arriesgando su vida. Al ver a su amigo en peligro luchó interiormente contra su temor antiguo y venció. Ahora le admiro incluso más que antes.

Rods iba a ir hacia su amigo, pero ella volvió a adelantársele.

-          Rods me ha contado lo que te pasó de niño con lo del reptil.- Empezó la frase para decirle cuanto le había calado en su interior lo que, a pesar de aquello, había hecho por su amigo, cuando se dio cuenta que tal vez había hablado demasiado. Después de todo se había chivado de lo que le habían contado y podía enfadarse con su amigo. Denisv palideció aun más y se quedó con la mirada perdida como evocando algún recuerdo. Ella se sintió mal y siguió mirándolo con una cálida mirada –Lo lamento, no pretendía traerte malos recuerdos, después de todo.

-          No te preocupes – Dijo mirándola, algo desconcertado por la elocuencia de Rods al hablarle de algo de su vida personal a una chica a quien acababa de conocer. Y entonces, se calmó al ver su mirada, se sintió en paz al escuchar el sonido de su suave voz, evaporándose cualquier mal recuerdo. Y notó, asombrado, que no le importaba que Rods le hubiese hablado de él, es más no le importaba que supiera cualquier secreto que él deseara revelarle. La proximidad de Lindsay le ponía nervioso y sus ojos, su sonrisa y toda su persona le emocionaban, haciendo que su corazón latiera con mayor rapidez. Pero al mismo tiempo, esa misma mirada le inundaba de calidez y de paz, le tranquilizaba cuando estaba inquieto por algún temor y le embargaba de una sensación de calma y plenitud sin límites. Era una mezcla de emociones desconcertante, de relajación y bienestar cuando escuchaba su voz y la sentía a su lado, y de nerviosismo y emoción cuando ella rozaba su mano.

En ese instante llegaron a los coches del equipo, aparcados medio camuflados por la maleza.

-          ¿Y dejáis los coches aquí, en medio de la nada? Podían habéroslos robado. – Dijo Rods.

-          Tú lo has dicho, en medio de la nada. Aparte de nosotros, un equipo de investigación cualificado, nadie está tan loco o es tan idiota como para venir a este apartado lugar.- Contestó Zack.

-          Cualquier excursionista puede llegar hasta aquí. Nosotros dos hemos venido. – Dijo Rods.

-          Justo lo que he dicho.- Dijo Zack riendo.

Denisv y Rods lo miraron atónitos. No cesaba de hacer ese tipo de comentarios desde que lo conocieron. Estaba claro que no le agradaba la presencia de ambos en el nuevo equipo formado. Aunque Rods pensó que también solía meterse con Paul, que era de su equipo, con lo cual probablemente no era nada personal. Simplemente, era su forma de ser.

Cazysia y Zack se subieron al coche de éste último y Lindsay y Paul se ofrecieron a llevar a Denisv y a Rods al hotel. Ambos aceptaron, ya que con el susto habían salido de la cueva y decidido retornar a la ciudad mucho antes de lo previsto, y aun faltaban un par de horas antes de que el taxista pasara a recogerlos. Lindsay condujo su coche hasta llegar a la entrada del hotel. Todos se despidieron de sus dos nuevos compañeros y quedaron en verse al día siguiente en la entrada para continuar con la investigación. Denisv fue hasta la recepción del hotel para llamar al taxista y que no fuera a recogerles, ya que habían vuelto por otros medios. El hombre trabajaba para ese hotel llevando a los turistas, por lo que se encontraba allí. Asintió con la cabeza, y quedó disponible para otro cliente que se presentó muy deprisa. Después, Denisv volvió con Rods y se dirigieron a la sala de ocio. Denisv se puso sus auriculares y se dispuso a oír música y Rods estuvo un rato viendo la televisión. Después comieron algo mucho más temprano de la cena habitual, ya que apenas habían comido nada durante el almuerzo en el campo. Finalmente, exhaustos por lo vivido aquel día  marcharon a sus respectivas habitaciones para descansar hasta el día siguiente.

 

 

 


 

13/11/2015

 

ELIPSOIDES                                 V

 

Los seres emergen

 

Las obras continúan en aquel lugar de la zona Norte. Ya comenzaba a caer la tarde cuando una misteriosa figura se ocultaba entre las rocas. Pero el trabajo es demasiado intenso como para detenerse a observar nada de ello. El jefe de obras avanza dirigiendo a sus obreros y al igual que ellos sin percatarse de lo que permanece escondido. La construcción de aquella nueva ciudad, idea del Consejo, le aportará unos magníficos ingresos. La figura cambia de posición para evitar ser descubierta con tal rapidez que solo deja ver una estela lila-azulada. No es la única que se encuentra allí. Otra figura intenta salir de su escondite cuando súbitamente se escucha un leve sonido, como un silbido, aunque difícilmente perceptible y desconocido por el Ser humano. No así por la figura que escucha dicho sonido, formado por una serie de repeticiones que parecen conformar un verdadero lenguaje. La figura, de complexión y extremidades similares a las humanas salvo por la tonalidad lilo-azulada de su piel, se detiene y vuelve a ocultarse comprendiendo el mensaje. Decenas de ojos con el iris morado, unos claros otros intensos, observan con atención el despliegue de máquinas, vigas y humanos que se muestra ante sus ojos aguardando el momento de aparecer. La noche ha caído, proporcionando un escondite perfecto a sus desconocidos moradores. Los empleados abandonan el lugar para volver a sus casas. Una vez solos y al amparo de la oscuridad nocturna los extraños seres dejan de ocultarse y salen corriendo de un lado a otro en todas las direcciones posibles. Comienzan a emitir una serie de sonidos, esta vez inaudibles por el oído humano. Sus gargantas son capaces de emitir sonidos a una frecuencia totalmente distinta a la de la especie humana, y con una intensidad tal, que son capaces de recorrer grandes distancias. Su oído es capaz de reconocer dicho sonido incluso a varios kilómetros. De otro modo, son capaces de reducir la intensidad a voluntad para comunicarse a distancias cortas. Y cada sonido, cada silbido, es específico de cada ser, por lo que son capaces de reconocerse de forma individual solo por dicho sonido. Sus ondas se propagan hasta un lugar en la zona Sur, donde más de esos desconocidos seres salen de su escondite.       

 



7/11/2015


ELIPSOIDES                           CAPÍTULO IV- SEGUNDA PARTE


Observó el bellísimo rostro del primero de ellos, llamándole la atención más por la expresión dulce que reflejaba que por tal belleza y quedándose fascinada por aquella intensa mirada azul que parecía transmitir calidez al lugar. Observó embelesada su brillante sonrisa, apareciendo los hoyuelos en sus mejillas que le proporcionaban ese aspecto tan simpático y característico en él. Ella se acercó nerviosa para empezar con la presentación pero unas rocas cedieron y comenzó a caer. Denisv la sujetó, aproximándola inocentemente a su cuerpo para que no cayera. Ahora era él quién estaba nervioso. Los bellos y profundos ojos negros miraban fijamente y sus labios estaban muy próximos. Denisv se apartó ruborizado diciendo.

-     Me alegro de que no hayas caído entre las rocas. Este terreno es muy desigual.

-          Gracias. Me llamo Lindsay y venimos del Instituto Geológico. Este es mi equipo formado por Paul, también arqueólogo, Cazysia, informática y Zack, Geólogo. Investigamos las cuevas. ¿Os envía el Consejo? Ya os dimos todas las muestras de esos extraños minerales cristalinos que encontramos.

-          Nada de eso, sólo somos excursionistas explorando la cueva de misteriosos símbolos y artilugios. Intervino Rods.

Denisv le lanzó una mirada desaprobando su intervención demasiado detallada. Aquellas personas podían confiscarles los manuscritos e impedir que siguieran investigando.

-          ¿Artilugios? ¿Cómo sabéis eso? Es más, ¿Cómo podéis encontraros en este preciso lugar y cómo habéis encontrado esta cueva de tan difícil acceso? Nosotros traducimos las indicaciones de los símbolos de la anterior, la que descubrimos por casualidad y de la que se hizo un documental. Pero en él no dijimos nada de la traducción de los símbolos o de la ubicación de esta cueva.  No hemos hablado con nadie de los artilugios que encontramos. Y no tiene sentido que finjáis no pertenecer al Consejo.- Dijo Lindsay.

-          No fingimos nada. Somos médicos en la zona Sur. El es Rods y mi nombre es Denisv. Hemos encontrado este sitio con un mapa que poseemos. Lo hallamos en un manuscrito antiguo que relataba algo de un peligro que nos acecha y unos artilugios que lo evitaban que se encontraban en una cueva de la zona Norte. Traduje parte de los escritos que estaban cifrados y coincidían con los símbolos de la cueva anterior que descubristeis. Contestó Denis.

-          ¿Puedo ver ese manuscrito? - Preguntó Lindsay.

-          Claro, ya no son un secreto. De todas formas lo que vinimos a comprobar no está. - Prosiguió decepcionado.

Lindsay y Cazysia echaron un vistazo al manuscrito del abuelo de Denis.

-          ¡Fíjate, los símbolos son idénticos! Exclamo Cazysia. ¿Cómo los has traducido? Creí que dijisteis que erais médicos, no que os dedicabais a traducir inscripciones, no sois historiadores, después de todo.

-          Me fascinó el manuscrito cuando lo encontré hace unos meses y lo he estado estudiando en mi tiempo libre. Contestó Denisv.

-          ¿Y has traducido los símbolos y encontrado el lugar en tan sólo unos meses, tú sólo? Nosotros y nuestros expertos hemos obtenido los mismos resultados entre todos haciendo una carrera de ello y tú lo logras en unos meses en tu tiempo libre. Has de ser un genio. Dijo Lindsay.

-          O un embustero. Intervino Zack.

-          Un genio. Enfatizó Rods molesto porque se dudara de la palabra de su mejor amigo.

Denisv prosiguió apenas en un susurro, tímidamente.- En las páginas siguientes hay unas anotaciones en parte cifradas y en parte en nuestra lengua. No es un diccionario completo pero establece la base para empezar la traducción.

-          Aquí está, es cierto. Intervino Paul, que era quién revisaba el manuscrito entonces. Pero, como has dicho está incompleto, la traducción resulta muy complicada. Has hecho un trabajo brillante. Dijo admirado.

-          Y, ¿Qué hay de esos artilugios que has mencionado, cerebrito? Denisv, te llamabas ¿no?

-          Sí, los designa como elipsoides y contienen la clave para salvar a La Tierra de un peligro futuro. He llegado hasta ahí, lo demás aún está cifrado, es más complicado aún que lo anterior.

-          Vaya te has quedado en lo más interesante. Añadió Zack.

-          Continúo con ello. Dijo Denis y prosiguió nervioso. ¿Podéis devolvérmelos, por favor?

-          Claro, toma. Los símbolos indican la ubicación de esos elipsoides como el mismo lugar donde encontramos esos extraños minerales de aspecto cristalino. Es obvio que aluden a su forma geométrica. Dijo Lindsay.

-          ¿Quieres decir que esos elipsoides, las muestras que nos quitó el Consejo, y los cilindros, que fue como ellos los denominaron son lo mismo? Preguntó Paul.

-          Por supuesto.

-          Entonces, ya que vinimos a completar las copias de los símbolos aunque los del Consejo nos excluyeran de la investigación, podemos continuar más fácilmente con ese manuscrito y quizá encontremos más. - Prosiguió Paul.

-          Estupendo, Paul un discreto grupo de investigación informando de su exclusión y visita clandestina a un par de desconocidos. Tu habilidad me fascina. - Dijo Zack.

-          No pasa nada, Zack. Ellos fueron los primeros que confiaron en nosotros y nos enseñaron sus manuscritos informando de lo que sabían. ¿No es justo que hagamos lo mismo? Confío en ellos. Y deja de meterte con Paul, ya van dos  veces hoy. Replicó Lindsay.

-          ¡A sus órdenes, mi capitán! Exclamó sarcástico. Después de todo eres la supervisora, tú mandas.

-          ¿No sois muy jóvenes para realizar una investigación de esta magnitud? Seréis como de nuestra edad. Y jamás había visto una supervisora de equipo de la misma edad que el resto. Inquirió Rods.

-          Al principio no era una investigación importante. Se trataba de comprobar el terreno y proximidades y documentar la zona anexa a las zonas límite, para lo de ese proyecto de construcción de nuevas ciudades. Fuimos con otro equipo de Geólogos y de Topógrafos, supervisados ambos por el Subdirector del Instituto Geológico. Nos dijeron que podíamos adentrarnos por esta zona para revisarla, no fuera a haber algún yacimiento antiguo y descubrí la cueva anterior por casualidad. Vimos las inscripciones y como dos de nosotros somos arqueólogos, al salir e informar al Director, este pensó en dejarnos esta investigación a nosotros mientras el equipo principal continuaba por la otra parte con lo del proyecto de nueva construcción. Y me designó como supervisora, a mí, que jamás he dirigido a nadie. Me sentí abrumada, siendo una novata, pero mi equipo me ha apoyado tanto que acepté. Hasta que encontramos los llamados elipsoides, el Consejo nos los quitó y nos excluyeron de la investigación.- Relató  Lindsay.

-          Pero hemos de devolver el dinero que nos proporcionaron para investigar, presupuesto que ya ha sido en parte gastado en nuevo material e instrumentación para análisis. Fuimos a analizar las muestras cuando se las llevaron. Decidimos investigar por nuestra cuenta y recuperar nuestra investigación. Terminó Paul.

-          Ahora sabemos porque nos asignaron este proyecto y dejaron actuar a un grupo de novatos sin la supervisión del Director. Les hicimos el trabajo, y cuando obtuvimos los artilugios, nos echaron.- Prosiguió Cazysia- Es más difícil excluir a un grupo con un supervisor veterano e importante que a nosotros. Ellos lo sabían, recordad que a las muestras las llamaron con un nombre específico. El de cilindros.

-          El Consejo está involucrado, como en todo. Entonces, ¿lo dejamos? Preguntó Rods a Denisv.

-          Deseo saber qué está pasando. Hay un peligro que acecha al mundo y mi abuelo lo conocía. Voy a continuar con la traducción, para mí es algo personal.- Y dirigiéndose a los otros dijo- el manuscrito es de mi abuelo, e indica la ubicación de más de esos elipsoides. Sólo hay que seguirlo para encontrarlos y como el Consejo no posee dicha información llegaremos antes, Rods. – Dijo volviéndose de nuevo a su amigo.- Una vez descubramos lo que está pasando ya les informaremos, de lo contrario nos excluirán a nosotros.

-          ¿Cómo sabes que no poseen información similar a la tuya? - Preguntó Zack.

-          Porque no mandaron a sus agentes a las cuevas a por los elipsoides directamente. Os dejaron investigar a vosotros, sin gran interés, y sólo cuando encontrasteis los elipsoides, su interés apareció. Ellos no sabían dónde estaban exactamente, y no lo sabían porque carecían del mapa o habrían encontrado el lugar como lo hicimos nosotros. – Expuso Denisv.

-          Pero algo no cuadra. ¿Por qué lo llamaron cilindros? ¿Y por qué no sufristeis amnesia?- se extrañó Rods.

-          ¿Qué dice éste de amnesia? Preguntó Zack.

-          Los casos de pérdida de memoria de las personas que se acercan a las zonas límite, con más razón vosotros que encontrasteis los elipsoides. Y las traducciones de los símbolos. - Dijo Rod.

-          Eso son tonterías, leyendas absurdas. No son verdad.- Dijo Cazysia.

Denisv y Rod se miraron significativamente. Ambos sabían perfectamente y casi por experiencia que eran ciertas.

-          Escuchad, podríamos investigar todos juntos todo esto, pensad que hay un verdadero peligro que acecha a la Humanidad. No me gusta haber sido utilizada. Deseo llegar al fondo de este asunto.- Dijo Lindsay.

-          No estoy convencido de que hayáis sido utilizados como sugirió Cazysia. Rods tiene razón, algo no encaja.- Contestó Denisv, pensativo.

-          Razón de más para que investiguemos. Denisv, con la ayuda de tu manuscrito acabaríamos más rápido. Nosotros te ayudaremos con las traducciones y analizaremos los elipsoides en nuestro laboratorio en caso de encontrarlos.- Sugirió Lindsay.

-          Estupendo, y llegaremos antes que el Consejo, como dijo Denisv. No saben que continuamos investigando, y para cuando lo descubran ya nos habremos hecho con una respuesta a todo este lío. Y no podrán acusarnos de sustraer nada porque técnicamente aún estamos en el proyecto. Diremos que cumplíamos con nuestra obligación y hacíamos nuestro trabajo. – Prosiguió Paul- ¿A vosotros os ha llegado alguna carta de exclusión?

-          Nada. La notificación fue verbal. Para considerar el proyecto clausurado han de notificarlo por escrito.- Contestó Lindsay.- Por una vez utilizaremos los pesados y lentos trámites burocráticos en nuestro beneficio. Entonces, ¿investigamos juntos? Paul ya ha aceptado. ¿Cazysia?

-          Será estupendo formar equipo con tan magníficos colaboradores.- dijo Cazysia al tiempo que se acariciaba la sedosa melena granate mirando a Denis con intención.

-          ¿Zack?

-          No estoy muy convencido pero no voy a ser el único que discrepe, morenita.

-          Denisv, con ellos será mejor que solo nosotros dos.- Dijo Rods.

-          Entonces, ¿investigáis como colaboradores externos?- Preguntó Lindsay.

-          Claro, nos uniremos a vosotros. Contestó Denisv.

-          Estupendo. Comenzaremos por revisar la cámara posterior.- Dijo Lindsay.

Un nuevo equipo había nacido y aunque aun no sabían lo que dicha unión les aportaría a sus vidas, mejorándolas en su mayoría, ya se vislumbraba un atisbo de ilusión en sus ojos. Descubrirían el misterio que se encerraba en esos símbolos. Y se enfrentarían juntos a las adversidades que aún quedaban por surgir, superándolas. La amistad que nacería en ellos en su transcurso les proporcionaría la fuerza para lograrlo. 



31/10/2015


ELIPSOIDES                               CAPITULO IV


El encuentro

 

-          Cuando pensábamos que todo el reino animal estaba descubierto, hay nuevas noticias.

-          ¿De qué? Me extraña que te apetezca hablar en el viaje, normalmente te quedas dormido en el camino cuando vamos a algún congreso. Contestó Denisv.

-          Ya, pero ahora he de advertirte de algo. Han descubierto unos extraños huevos y una clase nueva de reptiles jamás vistos hasta ahora que parecen nacer de ellos.

Denisv palideció algo inquieto. Después, mostrando las anotaciones del manuscrito que poseía contestó.

-          ¿Cómo estos?

-          Exacto, son iguales a esos dibujos. Parece que tu abuelo tenía información sobre todo. Qué lejos está esto. Tardamos mucho en llegar.

-          Sería genial que existiese algún tipo de transporte aéreo cómo el que mi abuelo describe en su manuscrito.

-          Denisv, eso es imposible, empiezo a pensar que tu abuelo era un novelista y no un científico.

Llegaron al hotel ya entrada la noche. Tras cenar algo, subieron a sus respectivas habitaciones para emprender la marcha hacia la cueva al día siguiente. A primeras horas de la mañana se encontraban dispuestos en la puerta del hotel. Denisv, con vaqueros azules, camiseta de manga corta blanca y un calzado adecuado para el campo, consultaba el mapa del manuscrito.

-          El primer trayecto es preciso hacerlo en coche. Después, la zona es inaccesible salvo a pie. No vamos a alquilar un coche y dejarlo por ahí, en medio de la nada. Iremos en taxi y después solicitaremos que nos recoja a media tarde.

-          Vas a gastarte un dineral, deja que pague la mitad.

-          No me importa mientras descubra lo que indicaba mi abuelo. En cuanto a eso, todo lo relativo a cualquier excursión que desees realizar durante las vacaciones lo pagaremos a medias, pero lo referente a la investigación corre de mi cuenta. Ya haces más que suficiente acompañándome y ayudándome en esto, te estoy muy agradecido, Rods.

Llamaron a un taxi y tras dejar la ciudad y recorrer varios caminos polvorientos, se adentraron en un lugar con una vegetación exuberante. El taxi paró y tras pagar lo convenido al taxista quedaron en que los recogería allí mismo a media tarde. Cogieron sus mochilas y se adentraron en la espesura. Ambos caminaban en silencio meditando sobre la información que poseían. Para Denis, el investigar este misterio era más que curiosidad normal. Era algo personal ya que al ser el manuscrito de su abuelo, era el único legado de su recién y ansiada familia. Camino despacio algo melancólico pensando en las oportunidades ya perdidas de conocerla. El descubrimiento del fallecimiento de sus padres biológicos y de sus abuelos le había destrozado el corazón. Siempre había estado bastante solo, primero educado en aquel centro con otros niños que aunque estaba bastante bien tuvo que ser clausurado por carencia de fondos. El Consejo no podía permitirse subvenciones tan numerosas para centros de niños abandonados y las donaciones privadas comenzaron a ser insuficientes. Cuando el centro cerró siendo aun un niño, todos fueron dispersados por las cuatro zonas a otros centros o a casas de acogida siendo muy difícil mantener el contacto los unos con los otros. Ya tenía una familia compuesta por aquellos niños en su misma situación, a los que quería como a sus hermanos, por lo que fue muy duro para él separarse de ellos. Por otra parte, gran parte de las casas de acogida solían están regentadas por personas a los que no les interesaban en absoluto los niños, lo que les interesaba era el aporte económico que percibían del Consejo por cada uno de ellos. Otras veces no era así, siendo regentadas por buenas personas que se preocupaban por los niños y en algunos casos los adoptaban. Pero este no había sido su caso. Sus cuidadores solo le acogieron a él y, aunque no le pusieron jamás la mano encima, no le prestaron atención o cariño. Básicamente lo ignoraban y solo estaba allí por dos razones: una, para tener a alguien que les hiciera las tareas domésticas gratis y dos, por el cheque mensual del Consejo que apenas gastaban en el niño. Y cuando cumplió la mayoría de edad y la mensualidad económica estatal acabó, le echaron. Entonces se independizó, comenzó a trabajar y logró matricularse en la Facultad de medicina con una beca gracias a sus excelentes notas, ya que era un chico brillante y trabajador.

-          Denisv, ¿te encuentras bien?- Preguntó Rods al verlo tan pensativo y callado.

-          Si, tranquilo. Mira, ya llegamos, aunque lo más probable es que los símbolos ya hayan sido descifrados por sus descubridores y se haya encontrado la ruta y las cuevas donde están los elipsoides. Siendo así, podrían habérselos llevado y clausurado la zona y esta excursión habrá sido una pérdida de tiempo. – Dijo Denis, desilusionado.

-          Vamos a ser optimistas. Tienes el manuscrito guía, quizás lleguemos antes. 

 Después de un buen rato localizaron un lugar de difícil acceso y visibilidad, no así con la guía de la que disponían, que conducía a la entrada de la cueva. Entraron y observaron unas rocas que se disponían a modo de escalera, que Denisv descendió con rapidez, gracias a su cuerpo delgado y atlético. Además de interesarle la lectura y su carrera como médico hacia ejercicio con regularidad. Rods bajó tras él y ambos continuaron por una serie de pasadizos hasta llegar a una zona donde parecía haber más luz. Finalmente, llegaron a la ubicación descrita en el mapa, con numerosos lagos que confluían en un gran lago central. Denisv se acercó y examinó con atención la zona dónde se encontrarían los elipsoides. Pero allí no había nada.

-          ¡Hemos llegado tarde! No hay nada que hacer. -Dijo desilusionado.- Nosotros no poseemos autorización para ir al Consejo a preguntar nada.

Súbitamente se oyó un sonido estrepitoso y unas voces a lo lejos, a la entrada de la sala.

-          Mira que eres torpe Zack, se trata de completar la investigación, no de destruirla. Vas a cargarte parte de este fabuloso lugar.

-          ¿Fabuloso? Vamos, Paul, sólo es una cueva con dibujitos y rocas. Ah, y esos encantadores insectos que tanto os asustan a Cazysia y a tí.

-          Paul no estaba asustado, salió para acompañarme.

-          No necesito que me defiendas, Cazysia, muchas gracias. Contestó malhumorado.

Cazysia se apartó con Lindsay comentándole.

-          No lo entiendo. La otra vez insinuó que le gustaba y ahora me contesta así.

-          Orgullo, imagino que quiere ser él quién te defienda y no al contrario. Tranquila, le conozco desde niña, para mi es como un hermano, y a veces coge estos arrebatos en ocasiones infundados pero después es el apacible muchacho de siempre.

-          No me gustan esos repentinos cambios de humor.

Zack alzó la voz interrumpiéndolas.

-          ¿A qué venimos otra vez, morenita? Ya nos llevamos esas roquitas que nos quitaron.

-          Ya pero no copiamos todos los símbolos, ya que se hizo tarde. Y nos quedan los de la parte posterior. Un momento, parece haber dos figuras al fondo.

Lindsay avanzó, seguida por sus compañeros a dónde Denisv y Rods se encontraban.

Observó el bellísimo rostro del primero de ellos, llamándole la atención más por la expresión dulce que reflejaba que por tal belleza y quedándose fascinada por aquella intensa mirada azul que parecía transmitir calidez al lugar. Observó embelesada su brillante sonrisa, apareciendo los hoyuelos en sus mejillas que le proporcionaban ese aspecto tan simpático y característico en él. Ella se acercó nerviosa para empezar con la presentación pero unas rocas cedieron y comenzó a caer. Denisv la sujetó, aproximándola inocentemente a su cuerpo para que no cayera. Ahora era él quién estaba nervioso. Los bellos y profundos ojos negros miraban fijamente y sus labios estaban muy próximos. Denisv se apartó ruborizado diciendo.

-     Me alegro de que no hayas caído entre las rocas. Este terreno es muy desigual.



22/10/2015


ELIPSOIDES           CAPÍTULO III-SEGUNDA PARTE


-          Solicito hablar con la supervisora del equipo. Dijo una voz ronca y autoritaria en la estancia.

-          ¿En que puedo ayudarle?- Contestó Lindsay.

-          Hemos sido enviados para confiscar todo el material encontrado por ustedes.

-          Aun no lo hemos estudiado. No tienen derecho o autorización para llevar a cabo semejante acto. – Contestó Lindsay sorprendida.

-          Somos del Consejo luego tenemos autorización para hacer lo que nos dé la gana.- Contestó mostrando sus credenciales.

Los agentes comenzaron a registrarlo todo hasta que vieron algo concreto. La voz ronca volvió a hablar.

-          Coged los cilindros, quiero decir, las muestras minerales cristalinas de ahí.

-          Aun no las hemos estudiado, solicito sea devuelto con la mayor brevedad posible, lo necesitamos para nuestro proyecto. – Dijo Lindsay.

-          No creo que eso vaya a ocurrir. A partir de ahora, usted y su equipo, es más el Instituto Geológico Central del Norte al completo queda excluido de la investigación.

Sin decir una palabra más él y sus agentes salieron con las muestras y se marcharon sin mirar atrás.

-          ¿Y ahora que hacemos? Ya hemos determinado varias áreas de la zona Norte, documentando el terreno y varias cuevas para el Proyecto de Nueva Construcción de Ciudades. Pero estamos a medias, ¡no lo hemos acabado y nos han echado! – Exclamó Paul.- No podemos presentar a la dirección del Instituto lo que nos pidieron, habrá que devolver la subvención y no podemos discutir con el Consejo que está por encima del Instituto y de todo. Y no podemos devolver un presupuesto que ya ha sido gastado en su mayoría en instrumental nuevo para pruebas, material de laboratorio, ordenadores y sueldos ya pagados de nuestro equipo y de los del grupo geológico del pasillo de al lado, que fue quien comenzó el estudio. Desconozco que podemos hacer ahora.

-          Pues ir al paro.- Dijo Zack.- Y pagarles con el dinero que ya no tenemos.

-          Calma queda tiempo. – Dijo Lindsay.- Aun falta un año hasta que se cumpla el plazo de entrega del proyecto. Y como el material está comprado y el proyecto en marcha sugiero que continuemos trabajando clandestinamente hasta acabarlo. Se han llevado las muestras, pero no han dicho nada de las traducciones de los símbolos. Seguiremos en esa dirección. Esto es más importante de lo que pensábamos y deseo saber que ocurre, después de todo solo ha sido un acto verbal, no nos han notificado nada formalmente. Para los papeleos, los directivos del Instituto tienen un año para arreglar esto con los del Consejo. Solo hay que darse prisa hasta que se lleve a cabo la tramitación. ¿Quién está conmigo?

Cazysia y Paul respondieron al unísono.- Estamos contigo.

-¿Zack?

- Nos vamos a meter en un lío con el Consejo, aunque estamos metidos en otro lío.- Está bien, pero solo porque tu me lo pides, morenita.

Seguirían investigando hasta llegar al fondo de todo. Unidos. Después de todo, eso es lo que significa ser un equipo.    

 

 


18/10/2015

ELIPSOIDES                             CAPÍTULO III


Descubrimiento


La grandeza de aquel lugar ahogaba los sentidos. Era asombroso perderse en aquella cueva oscura al principio, pero llena de luz en su parte central. Decenas de lagos surcaban en todas direcciones y confluían en un gran lago central. Era un espectáculo prodigioso. Algunas pequeñas larvas permanecían en el suelo y en las paredes. Otras luchaban por eclosionar sin éxito. Lindsay avanzó con facilidad con su esbelta figura, apagó su linterna e hizo un gesto a sus compañeros para que avanzaran.

-          Mirad, hay más de esas extrañas inscripciones. – Dijo la joven Lindsay observándolas con detenimiento con sus bellos y almendrados ojos negros – son similares a las de la primera cueva que descubrimos.

-          Estos insectos son insoportables y los mismos que los de esa cueva.- Dijo Paul.

-          Tranquilo, no te detengas por ellos, después de todo somos arqueólogos no entomólogos.- Le contestó Lindsay.

-          Odio los insectos. ¿Crees que son peligrosos?- Preguntó Cazysia.

Lindsay apartó su largo cabello rizado, negro azabache, de su rostro, sonrió y dijo con voz dulce – No te preocupes, los de control de plagas dijeron que la cantidad no es lo suficientemente importante como para que se considere una plaga, no son lo bastante numerosos como para que nos preocupemos ya que dijeron que no presentan toxicidad alguna.

-          Aun así no los soporto.

-          Puedes quedarte con Paul en la parte de atrás donde apenas hay. Nosotros continuaremos tomando notas sobre las inscripciones- dijo mirando a Zack.

Cazysia se apartó con Paul, ya que él se encontraba nervioso por los insectos al igual que ella

-          Es necesario coger muestras de mineral de la zona y compararlas con las recogidas en la otra cueva. Puedo explicároslas y escucharéis la información de vuestro Geólogo favorito. Pero cuando volvamos, hay mucho que explorar.

Lindsay miró atentamente las diversas inscripciones que aparecían en la parte superior de aquella pared de la cueva. Zack la ayudó a subir. Copiaron los dibujos y descendieron. Sin embargo, Lindsay observó algo singular. Eran una especie de minerales cristalinos del tamaño menor que la palma de la mano. Había varios de  forma perfectamente delimitada, elíptica, uno amarillo, otro rojo, otro azul y otro  blanco. Y a través de su exterior se vislumbraba una especie de dispositivo cilíndrico, mas por el momento era imposible proceder a la apertura de aquellos para averiguar su contenido. Lindsay las sostuvo un momento y sintiendo algo en la mano, exclamó

-¡Mirad! Las inscripciones acaban justo en el lugar donde se encuentran estos minerales. No entiendo lo que dice esta parte de aquí pero parecen indicar algo sobre ellos.

- Déjame examinarlos. – Dijo Zack.

- Ten cuidado al cogerlas, antes me he hecho un arañazo.

- ¿Estás bien?- Preguntó Paul acercándose al lugar.

- No es nada, apenas se nota.

- Ah, no he visto nada parecido antes.- Dijo Zack sintiendo una leve punzada en la mano al cogerlas.- Ya las mirarán los expertos del Instituto Geológico cuando lleguemos.- Dijo soltándolas con desinterés.

- No comprendo porque estás en este proyecto, no parece interesarte.- Comentó Lindsay.

- Mira guapa morenita, estoy porque pagan bien y no he encontrado otra cosa. Y para deleitarme la vista.- Dijo observando el fino cutis claro de ella, como el de la porcelana, de facciones delicadas, así como su joven y esbelta figura.

- ¡Dejaos de charlas estúpidas y vámonos ya! No soporto más este lugar. ¿Estamos autorizados a recoger las muestras que consideremos oportunas.- Preguntó Paul.

- Por supuesto, ayudadme a terminar de copiar las inscripciones.

- Ahora no me apetece otra cosa que sentarme un rato. Hoy no estoy muy motivado.- Dijo Zack. 

- Jamás lo estás. – Dijo Paul- Haz lo que te dice.

-¿Por qué?

- Porque lo ha dicho Lindsay y ella es la que dirige el equipo.

- Gracias, aunque hago sugerencias, no suelo pasarme el día dando órdenes, aunque haya alguien perezoso por ahí. – Dijo sonriendo.

- Voy, conmigo como ayudante serás la primera en terminar.- Contestó Zack, clavando en ella sus ojos marrones de forma insinuante. Tenía el pelo corto, moreno y era atractivo, cualidad que utilizaba para intentar llamar su atención, con determinadas miradas.

Cazysia y Paul, apartados de los otros, comenzaron a recoger muestras de minerales corrientes y siguieron copiando símbolos.

-          Paul, Zack está interesado en Lindsay.- Dijo Cazysia.

-          Ya. Ese chaval pierde el tiempo, es muy superficial, perezoso y arrogante. El tipo de persona en la que ella jamás se fijaría, afortunadamente.

-          Dices afortunadamente y lo criticas a él. Eso indica que tú también estás interesado en ella.

-          No me agradaría verla con alguien así, pero mi preocupación e interés por ella es fraternal. La conozco desde que éramos niños y la veo como a una hermana. Me gustan otro tipo de chicas, digamos de cabello rojizo-granate.- Contestó Paul.

-          Paul, como el mío.- Dijo Cazysia agitando su lisa melena a media espalda.

El se sonrojó, se giró y continuó cogiendo muestras.

Ella le miró con sus grandes ojos azul claro pensando en lo que acababa de oír. Probablemente, estaba bromeando. Aunque en caso de no estarlo, era simpático, siempre pendiente de los demás y guapo. Cabello moreno algo largo con caída justo en los hombros, y ojos grisáceos, pensó que a su gusto no estaba nada mal.

Una vez tomaron las muestras y calcaron los símbolos de la pared dejaron la cueva y volvieron al laboratorio donde ocurrió un hecho insólito para ellos. Lo que aparentemente comenzó como un corriente proyecto de investigación para  documentar las zonas anexas a las zonas límite se complicó cuando varios agentes del Consejo aparecieron por allí.


16/10/2015

  

               ELIPSOIDES                    CAPÍTULO II


Eclosión

 

            El sol del amanecer irradiaba sin descanso toda aquella zona misteriosa. Aunque en la Zona Norte el clima era más frío que en el resto de las zonas, en verano era posible  disfrutar de una temperatura agradable y, en ocasiones, hasta calurosa. Hoy, el sol acariciaba con calidez suave cada partícula del suelo. Un suelo distinto, alterado por aquellas máquinas de construcción. Toda una extensión de árboles frondosos y vegetación exuberante destrozada para construir una nueva urbanización, en lo que algunos designarían como una de las zonas límite. Una nueva urbanización creada, bajo el Proyecto de Nueva Construcción de Ciudades, en aquellas zonas enigmáticas, en lugar de extender la construcción en las ciudades ya existentes. Además del ruido de la maquinaría, de las rudimentarias excavadoras hay un sonido más. Larvas eclosionando, sonidos sordos, enmascarados por el de aquellas máquinas de construcción. Ruidos diferentes que habían permanecido dormitando en el tiempo, comienzan a surgir por la mano del Ser Humano. O quizá es una mera coincidencia. Dormitaban y ahora despiertan. Sonidos de insectos, imposibles de catalogar, intentan dejarse oír, pero el estruendo de las obras es demasiado alto como para detenerse a escuchar nada. Tal vez sea fabuloso descubrir de dónde han venido estas extrañas criaturas. O tal vez haya hechos que sea mejor no descubrir.

 

 

 

 


SEGUNDA PARTE-ELIPSOIDES

 

-¿Qué significará esto? Los elipsoides estarán allí.

 

-          Denisv, ¿qué dices? ¿te encuentras bien?

-          No. Hace algún tiempo, cuando nos conocimos el primer día de clase en la Facultad de medicina, nos pusimos de compañeros. Cuando al pasar el tiempo nos hicimos amigos me preguntaste sobre mí, y te conté que era huérfano y que traté de encontrar a mis padres biológicos sin éxito. Después olvidé el asunto, pero sólo en parte. Volví a investigar sobre ellos hace unos meses.

-          Lo sé, por eso estás tan triste últimamente. Imagino no los encontraste, no he querido decir nada para no incomodarte. No veo la relación.

-          Te equivocas. Encontré a mis padres. Ella falleció en un accidente unos meses después de mi nacimiento y mi padre ya antes jamás había querido saber nada de mí. Solo quedaba mi abuela, que me dejó en un orfanato, obviamente no queriendo ocuparse de mí. -Dijo con tristeza.- No entiendo que sucedió con mi partida de nacimiento, al abandonarme en aquel orfanato solo quedó registrado mi nombre pero no quién había sido mi familia. Imagino que obviaron sus nombres para que no intentase localizarlos más adelante y no molestarlos. Pero necesitaba conocer mi origen y después de años investigando logré averiguar lo que te he contado. Y después de indagar sobre mi padre, descubrí que murió el año pasado. Tanto tiempo y al final llegué tarde. - Relató quebrándosele la voz.

-          Lo lamento, Denisv. Ha tenido que ser muy duro.

-          Pero investigando acerca de mi familia materna, y ahí tienes la relación, recibí noticias de mi abuelo, ya fallecido. Era científico y poseía unos manuscritos escondidos como si de un misterio se tratase. Fue muy difícil encontrarlos pero al final logré hacerme con ellos. Parte de las anotaciones están escritas en una lengua desconocida, pero hay otras que establecen la base para, con esfuerzo comenzar la traducción. He podido traducir algo pero la mayoría sigue siendo un misterio. Pero los símbolos del manuscrito son idénticos a los que tú me has mostrado hace un instante.

-          ¿Los de la cueva del documental? Vaya es sorprendente. ¿y qué dicen?

-          Alertan sobre un peligro que puede acabar acechando a la humanidad y algo sobre unos artefactos que designa como “elipsoides” que contienen la clave para salvarnos. No dice que peligro acecha a La Tierra pero es para inquietarse.

Dice algo más, que sólo un descendiente podrá abrirlos. No he podido traducir nada más, salvo algo de unos insectos y unas criaturas, esa parte no la entendí muy bien y una lista de coordenadas. Y una de ellas marca la ubicación de una cueva en la Zona Norte. Teniendo en cuenta que los símbolos mostrados en el documental y en el manuscrito son idénticos pienso que se refiere al mismo lugar. No puede tratarse de una coincidencia. Además en la televisión, según me has contado, dijeron algo sobre unas extrañas larvas.       

- Desde luego. Trata de completar la traducción, con esa mente privilegiada tuya lo acabarás logrando. O podemos olvidar el asunto.

-          Intentaré traducir el manuscrito, es el único nexo que poseo con mi familia biológica y deseo saber que relación tiene todo esto con mi abuelo. Además me inquieta ese peligro que dice se acerca al mundo, hay que descubrirlo e informar a las autoridades pertinentes.

-          O hacer una copia del manuscrito y pasárselo a quién proceda directamente. Contestó Rods.

-          Aún no. Como ya he dicho deseo saber la relación que tiene mi abuelo con todo esto y de informar ya, posiblemente aparecerán los del Consejo, me quitarán el original y me dejarán fuera de la investigación. Voy a tomarme unos vacaciones, llevo mucho tiempo sin hacerlo, no podrán negármelas, me tomaré unos días de asuntos personales. ¿Te apetece acompañarme? Tú también hace mucho que no coges vacaciones.

-          En mi naturaleza no está ese afán investigador que tú tienes, pero siendo un asunto personal no voy a abandonarte. Voy contigo.

-          ¿Estás seguro? Podría resultar peligroso. Preguntó Denisv.

-          Razón de más para que no vayas sólo.

Denisv sonrió emocionado ante la lealtad de su mejor amigo hacia él. Una ráfaga de aire agitó el cabello castaño de Rod, que mirando a Denisv con sus ojos castaño oscuro preguntó:

-          ¿Por dónde empezamos, por ir a esa cueva en la zona Norte, la de ese documental?

-          No parece posible. Esa cueva estará precintada por el Consejo para continuar siendo estudiada. Además, en caso de que mis traducciones sean correctas- dijo Denisv con algo de inseguridad- los símbolos de esa cueva establecen la ruta para encontrar los artefactos que antes he mencionado, no ellos en sí mismos.

-          ¿Los elipsoides?

-          Exacto. Por tanto, la información que pueda aportarnos esa cueva ya aparece en mi manuscrito. En él aparecen varias coordenadas distintas, mi abuelo las ordenó todas secuencialmente. Me recuerda a los juegos que hacíamos de niños, de seguir pistas hasta encontrar el trofeo final.

-          Pero esto no es un juego. Los investigadores de la cueva mencionada también estarán indagando sobre ello.

-           Sólo vamos a echar un vistazo no a cometer delito alguno. El resto de coordenadas indican la ubicación de varias cuevas de la zona Norte que aun no han sido descubiertas, ya que no aparecen publicadas en mapa alguno. Pero nosotros poseemos las indicaciones del manuscrito de mi abuelo para guiarnos.

-          ¿Cómo no han sido descubiertas? Ah, claro, cerca de las zonas límite. ¿Cómo es que los investigadores no aparecieron con amnesia por obra de los agentes del Consejo y pudieron informar a las noticias para hacer el documental?- Inquirió Rods.

-          Puede que no pensaban que fuese tan importante cómo en realidad es. O puede que la amnesia sea por otros motivos distintos y los agentes del Consejo no fueran los responsables, recuerda que ellos dicen no saber nada acerca del asunto.

-          Puede ser.

-          Empezaremos viajando a la siguiente cueva de la ruta, la anterior, la de base, la cero y a ésta la llamaremos uno.

-          Un nombre muy original para designarla.

-          La simplicidad es lo mejor, en ocasiones.

Ambos amigos decidieron investigar para intentar desvelar el misterio que les aguardaba y que aún no sospechaban, cambiaría sus vidas. Aún no sabían la magnitud de todo aquello, aunque por las palabras alerta y peligro que podían traducirse en los manuscritos del abuelo de Denisv ya podían hacerse una idea.

 

 

 

 


ELIPSOIDES. CLAVES DEL FUTURO

 

LIBRO I: INVADIDOS

 

            Un futuro nuevo ha llegado. Los años y los siglos han transcurrido hasta llevar a los seres humanos casi a mediados del tercer milenio pero la ciencia y tecnología han retrocedido. La estructura geopolítica y social ha cambiado y el mundo sólo está dividido en cuatro zonas, que se encuentran dirigidas por personas designadas por el llamado Consejo, que gobierna todo el planeta. Y en medio de todo hay un misterio oculto. Unas extrañas áreas “límite” que provocan amnesia. Unas personas que conspiran, de forma que nadie localice “Los elipsoides”, lo único que puede salvar a La Humanidad. Un enigma desconcertante que ha de ser descubierto por un grupo de jóvenes que se unirán por amistad y otros por amor, formando un equipo y salvando al mundo del peligro. El bueno y atormentado Denisv, la dulce y salvadora Lindsay, el científico Rick y la cariñosa Natalie, la sensual Cazysia, el protector Paul, el sarcástico Zack, el ingenioso Sey, la provocativa Crístal, el entusiasta Fernando, la asombrosa Maya y el inseparable amigo de Denisv, Rods. Uno de ellos guarda, un secreto. Otro es un traidor. Un inocente es acusado y se lleva a cabo su fuga. Por una verdad sobrecogedora. Unos desconocidos seres alienígenas de estelas lila-azuladas de extraño origen, que aparentemente surgen de la nada y que cambiarán la vida de toda La Humanidad de forma radical.  

 

 

I


El comienzo

 

            Ha transcurrido un nuevo día en el Hospital Principal de la Zona Sur. El ritmo de las personas que recorren sus pasillos es igual al de cualquier otro momento. Salvo porque hay algo diferente y oculto a un paso de surgir. Un joven médico, sale de una de las salas de urgencias con rapidez. Acaba de luchar contra el inexorable transcurso del tiempo que llevaba una de aquellas vidas hacia la muerte y ha resultado vencedor. Aparta su abundante cabello rubio ligeramente ondeado de su frente, al tiempo que cruza el pasillo hacia los vestuarios. Al cabo de un rato, sale de allí y tras girar levemente su bello rostro ovalado, contempla una vez más el lugar con sus grandes ojos almendrados de un azul intenso. Su mejor amigo le aguarda para ir a tomar algo al final de la jornada.

-         Lamento haber tardado, en el último momento tuve una emergencia ineludible. Dijo Denisv.

-         No te preocupes. Ya conozco tus emergencias, es asombroso que logres tantos éxitos como los veteranos tanto en casos de diagnóstico como en medicina de urgencias, siendo un veinteañero todavía. Aunque no me extraña siendo superdotado. Lástima que al final el mérito se lo lleven los de siempre. – Dijo Rods.

-         No importa. Estudié medicina para salvar vidas, para ayudar a la gente y con lograr eso y un sueldo suficiente que me permita vivir de forma independiente me basta.

-          Eres un altruista, no todos piensan como tú. Y no es justo. Aunque hay veteranos estupendos otros no son así. Te contaré lo que le ocurrió a un compañero mío del instituto. Se llama Sey, no es que sea superdotado como tú pero es muy inteligente. Estudió genética y fue contratado por una empresa en la Zona Este donde obtuvo muy buenos resultados en sus estudios. Pero su jefe se adueñó de sus ideas y después le despidió. Mi amigo acudió al Consejo para denunciarle, pero tras comprobar que era un miembro influyente de éste no logró hacer mucho más.

-          Vaya, ¿cómo está ahora tú amigo? Imagino que se deprimiría bastante. ¿Encontró otro puesto?

-          Sí, porque es brillante y tuvo suerte, ahora trabaja en el Instituto Genético Principal de la zona Norte. Te cuento esto porque también eres muy ingenuo incluso más que él y según lo que veo con ciertas personas del Hospital, no quiero que te hagan lo mismo.

-          No te preocupes.

Continuaron caminando y tras hablar de otros asuntos triviales durante la cena, emprendieron laa marcha a sus respectivos domicilios. Por el camino guardaron silencio, mientras Rods observaba a su amigo y el dolor que se vislumbraba en los intensos ojos azules de éste. La tristeza que le envolvía por lo que había descubierto le consumía por dentro. Rods sabía que estaba atravesando por un momento difícil de su vida personal, pero no le dijo nada.

Intentó distraerlo con diversas conversaciones que pudieran ser de su interés.

-         Denisv, ¿crees que hay vida en otros planetas?

-         Puede. ¿A qué viene esa pregunta?

-         A un documental que vi anoche sobre unas extrañas larvas que han aparecido en una cueva recién descubierta en la Zona Norte. Al parecer un grupo de investigación estudiaba esa zona para documentarla y la encontró por casualidad. Nadie sabe la clase de insectos que pueden nacer de esas larvas, porque el análisis revela que no han sido catalogados por el Ser Humano.

Denisv pareció salir de su estado absorto y melancólico, y tomó interés en la conversación.

-         Ah, por eso has dicho lo de la vida extraterrestre. ¿Cómo es que nadie había visto esa cueva con anterioridad?

-         Porque está casi al lado de las misteriosas zonas límite. ¿Te suenan?. Preguntó Rods.

-         Claro, dónde cada vez que alguien se acerca es lo último que recuerda tras aparecer de pronto al día siguiente en su casa. El Consejo dice que ha abierto una investigación al respecto, que están estudiando dichas zonas, pero que a ellos al llegar les sucede lo mismo y que, por tanto, no han descubierto nada. Contestó Denisv.

-         Ya, no me lo creo, para mi que los del Consejo están involucrados en eso. Ellos lo controlan todo. De todas formas, otro dato importante del documental son las inscripciones que hallaron en esa cueva. Parece un lenguaje elaborado que los expertos no logran traducir. He anotado parte en un papel y lo he traído, ya que sé, aunque por un motivo que desconozco, que últimamente te interesan las inscripciones antiguas.

-         Eres muy perspicaz, pensaba que no te habías percatado de ello. 

Rods abrió la carpeta de piel que llevaba y sacó un folio que mostró a Denis. Súbitamente, sus grandes ojos almendrados brillaron recobrando un vivo y profundo interés aunque también denotaban algo de inquietud. Su tez palideció y sus manos temblaron cuando en un susurro dijo.

-         ¿Qué significará esto? Los elipsoides estarán allí.

 

 


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Ya lo he puesto
Historia infantil de aventuras y amor fraternal y amor romántico.
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Historia infantil de 4-7 años. De amistad y aventuras
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